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El error de planificación del Liverpool en el lateral derecho

El verano del Liverpool parecía coherente sobre el papel. Dos defensas nuevos, Jeremy Jacquet desde Rennes y Ronald Araujo cedido por Barcelona, daban la sensación de apuntalar una zaga que necesitaba aire fresco. Pero el calendario apenas ha echado a rodar y ya se ve el problema: nadie llegó para ocupar de forma específica uno de los puestos más exigentes del equipo, el lateral derecho.

La herida se ha abierto justo donde más dolía.

Con Calvin Ramsay cedido y Conor Bradley todavía fuera por una grave lesión de rodilla, Jeremie Frimpong se ha quedado como la única opción natural y senior para el costado derecho. Para un club que se define por pelear por todos los títulos, la situación roza lo temerario.

La advertencia de Jamie Carragher

Jamie Carragher no ha envuelto el mensaje en algodón. En el programa Stick to Football fue directo al corazón del asunto: Conor Bradley se ganó su oportunidad, se lesionó de gravedad, y el club decidió esperar.

“Mi problema con esto es que es un buen jugador joven, lo ha hecho muy bien, pero si alguien sufre una lesión grave, no es tan bueno como para que no lo reemplaces”, señaló. Y trazó la comparación que duele: “Esperas a que Trent vuelva, esperas a que Andy Robertson vuelva. Desafortunadamente, no creo que debamos estar esperando a que Conor Bradley vuelva”.

El excentral fue más allá: “Vas y fichas un lateral derecho porque Frimpong no lo es. Cuando Conor Bradley vuelva, tendrá que pelear por su puesto y eso me parece justo; pero esto de ‘tenemos que esperar a que Conor Bradley vuelva’, no. Somos el Liverpool, uno de los clubes más grandes del mundo”.

Y remató sin rodeos: “No puedes esperar por Conor Bradley. Tenemos que recuperarlo y ojalá le vaya bien, pero han cometido un error enorme”.

El núcleo de su argumento es difícil de rebatir. Bradley irrumpió con energía, dio vida al carril derecho y dejó claro que tiene nivel para competir. Pero construir la planificación de una temporada entera alrededor de la recuperación de un joven lateral siempre fue una apuesta de alto riesgo.

Frimpong, solo ante el peligro

La ausencia de Bradley pesa todavía más por un detalle que en los despachos se conoce de sobra: las fechas de regreso tras una lesión grave casi nunca cuentan toda la historia. Un jugador puede recibir el alta, pero la chispa, el tiempo de reacción, la confianza en los apoyos… eso tarda partidos en volver. El Liverpool no puede esperar que Bradley reaparezca y rinda al máximo desde el primer minuto.

Mientras tanto, todo el foco cae sobre Frimpong. El neerlandés ofrece profundidad, velocidad, amenaza constante en campo rival. Con la pelota, suma. Sin ella, deja dudas. Sus últimas actuaciones no han terminado de convencer en la faceta defensiva, precisamente la que más se exige a un lateral en un sistema donde debe combinar amplitud, velocidad de retorno y una disciplina táctica casi quirúrgica.

Hay un matiz que agrava la sensación de fragilidad: el propio historial físico de Frimpong la pasada temporada no fue impecable. Confiar en él como única pieza específica para el costado derecho es doblar la apuesta. Un contratiempo, una sobrecarga, una mala caída… y el Liverpool se vería de nuevo obligado a soluciones de emergencia, reciclando centrocampistas o centrales abiertos a banda, un parche que ya demostró sus límites en tramos del curso 2025/26.

Un mercado que apuntó a la defensa, pero no al sitio clave

Ahí nace la frustración. El club sí reforzó la defensa, sí movió fichas, pero dejó sin respuesta quirúrgica la vulnerabilidad más evidente. Ronald Araujo puede cubrir varios roles, cerrar por dentro, incluso ayudar en banda en momentos puntuales. Pero “poder cubrir” no es lo mismo que tener un especialista preparado para asumir 40 o 50 partidos de Premier League y competiciones europeas desde el lateral.

La diferencia entre un parche y un plan se suele ver en los meses de invierno, cuando las piernas pesan y los errores de verano se convierten en titulares.

Andoni Iraola necesita ahora que Frimpong se mantenga sano y dé un salto de nivel inmediato. No hay margen para una adaptación lenta. El fondo de armario del Liverpool en el lateral derecho es preocupantemente fino, y la vuelta de Bradley, cuando llegue, aliviará la carga, pero no borrará la sensación de que se jugó con fuego.

El club decidió esperar. La temporada dirá si ese acto de fe fue visión… o una grieta que puede condicionar todo el año.