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Delirio y decepción: Carrick y el United caen ante Brighton

Old Trafford pasó en noventa minutos de la ilusión al estupor. De un inicio “fantástico”, como lo definió Michael Carrick, a un final que el propio técnico asumió como “una noche bastante decepcionante”. Manchester United se dejó remontar un 2-0 ante Brighton & Hove Albion (2-3) y se marchó de la competición con más dudas que respuestas.

Carrick no se escondió: “Tuvimos el partido exactamente donde lo queríamos y lo dejamos escapar de una forma enorme. Esa es la historia del partido”.

El contraste le dolía: “El inicio del partido y el final fueron completamente diferentes. No parecía el mismo partido ni las mismas emociones. No podemos aceptar eso como grupo. Yo asumo la responsabilidad. La actuación hacia el final de la segunda parte es cosa mía. Todos tenemos que mejorar”.

De la postal de Shea Lacey al colapso

El guion, al principio, parecía perfecto para el United. Carrick habló de un comienzo que lo tuvo todo “e incluso más” con el gol de Shea Lacey, un momento especial para la academia y para todos los que han acompañado su camino. Era la noche soñada para el joven y un arranque que debía impulsar al equipo.

Pero el impulso se diluyó. “Dejamos que el partido se nos escapara cuanto más avanzaba”, admitió el técnico a la BBC. Lo que apuntaba a una victoria cómoda se transformó en un ejercicio de desconcierto colectivo. El United terminó cayendo de una posición que, en palabras del propio Carrick, no puede permitirse perder “de esa manera”.

“Entiendo las decepciones y las frustraciones. Lo acepto. Eso va conmigo. Tendrá que ser mejor que esto”, remató.

Hurzeler, fe y remontada: “Ganamos de forma merecida”

En el otro banquillo, Fabian Hurzeler describió una historia muy distinta. Brighton arrancó bien, pero se vio 2-0 abajo por dos goles “demasiado fáciles”. Ahí apareció el carácter.

“Podías ir en una dirección y decir que el partido está acabado y dejar de seguir el plan, o podías creer. Tienes que creer en tus compañeros. Tienes que creer en ti mismo”, explicó el técnico.

Brighton eligió creer. Y el partido cambió de manos. “Cuanto más avanzó el partido, mejor estuvimos y al final creo que ganamos de forma merecida”, sentenció Hurzeler, satisfecho con la estructura y los patrones de juego de su equipo, aunque reconoció que al principio sus jugadores estuvieron “bastante nerviosos” y cometieron “muchos errores técnicos”.

Con el paso de los minutos, esa ansiedad se transformó en control. “Al final controlamos completamente el partido y tuvimos bastantes ocasiones para marcar otro gol”, subrayó el entrenador, convencido de que su plan había terminado imponiéndose.

Defensa señalada: “Esto no es una pachanga de 5 contra 5”

Si Carrick habló de responsabilidad colectiva, los analistas apuntaron con precisión al corazón de la defensa del United. Jamie Redknapp fue especialmente duro al diseccionar el segundo gol de Brighton, una acción que dejó retratados a Ayden Heaven y Leny Yoro.

“Los dos están muy separados. Eso está bien, es el fútbol moderno. Pero tu centrocampista está ahí, presionado, y se ha pasado todo el partido perdiendo balones”, arrancó Redknapp en Sky Sports, antes de cargar contra la reacción defensiva.

En su mirada, Heaven se queda mirando en lugar de corregir: “En vez de quejarse de que no recibe el balón, tiene que cruzar el campo y esprintar 20 metros hacia el centrocampista que va a marcar, Pascal Gross. En vez de eso, está sobre los talones, no anticipa el peligro. Leny Yoro también lo hace muy mal. Mira a Ayden Heaven: ve, esprinta, llega al punto de penalti. En vez de eso va trotando. Es muy pobre desde su perspectiva”.

El veredicto fue demoledor: “Lo que hace Leny Yoro, no tengo ni idea. ¿Qué tipo de intento es ese para parar el balón? ¿Cómo puede ser tan fácil? Esto no es una competición de 5 contra 5. Es una competición grande. Tienes que ir y ser agresivo. Ambos mostraron su inexperiencia y, si eso no cambia, no jugarán regularmente para Man United”.

Juventud, fondo de armario y una advertencia antes del parón

Clinton Morrison, desde Old Trafford para BBC Radio 5 Live, pidió no perder de vista el contexto: el trabajo que hizo Carrick la temporada pasada cuando Ruben Amorim atravesaba problemas y la apuesta por las rotaciones en esta cita.

“Les dio la oportunidad a sus jugadores de plantilla hoy y eso demuestra que, en este momento, no son lo suficientemente buenos para entrar”, analizó. Le gustan Heaven y Yoro, pero recordó que “son jugadores jóvenes que necesitan tiempo”. Ponerlos juntos en el eje, se preguntó, “¿podía ser una apuesta?”.

Para Morrison, el problema no se reduce a un matiz táctico: “Están encajando goles también en la Premier League, así que no creo que sea táctico. Simplemente no creo que lo tengan bien ahora mismo”.

Y dejó una frase que resuena en el club: “El domingo es un partido grande porque no quieres irte al parón internacional con tres derrotas seguidas”.

Carrick mira al domingo: “Tenemos que encontrar las respuestas”

El técnico del United no quiso refugiarse en la mala suerte, aunque sí reconoció que “pequeñas cosas” se han acumulado en las últimas semanas: el gol tardío de Everton desde fuera del área, el tanto del City “el otro día”… Detalles que, sumados, agrandan la sensación de crisis.

“A veces las situaciones se resuelven más fácil que otras. Esta noche fue dura. No encontramos la manera de salir de ello”, admitió. “Eso nos corresponde a mí y al cuerpo técnico: ayudar a los jugadores y guiarlos. Sabemos que esta noche se siente como una gran decepción”.

Carrick insistió en que no hay marcha atrás: “No podemos cambiar esto. Ya está hecho. Tenemos que seguir evolucionando como grupo. Tenemos que seguir aprendiendo y gestionando situaciones”.

Aceptó que el equipo debe ser “humilde” y asumir el golpe, pero no se permitió recrearse en la derrota. Su mirada ya está en lo que viene: “Queremos ganar y queremos ganar rápido. El próximo partido es el domingo y es lo único en lo que pienso ahora mismo. Tenemos que volver a ganar partidos de fútbol. Tenemos que encontrar las respuestas para el domingo”.

La pregunta es si este United, tocado anímicamente y bajo la lupa por su fragilidad atrás, será capaz de encontrarlas a tiempo.