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Victor Munoz: La Promesa del Nuevo Liverpool de Andoni Iraola

El nuevo Liverpool de Andoni Iraola todavía no ha mostrado a su único fichaje en un partido de pretemporada, pero el nombre de Victor Munoz ya recorre Anfield como una promesa de algo grande. Ni un minuto oficial, solo retazos de entrenamiento. Y, aun así, la excitación es palpable.

El club pagó 46 millones de dólares a Osasuna por el extremo español, una apuesta contundente por un futbolista que solo acumula una temporada completa en la élite. Munoz, campeón del mundo con España, ha elegido el dorsal 23, el mismo que llevó por última vez Luis Díaz. No es un número cualquiera en la grada de Liverpool: evoca desborde, coraje y partidos que cambian con un regate.

Munoz acortó sus vacaciones tras el Mundial para incorporarse antes de tiempo. Ese gesto, en un vestuario que se prepara para una nueva era bajo Iraola, no pasa desapercibido. El club difundió imágenes del jugador definiendo con frialdad en las sesiones de entrenamiento. A partir de ahí, el resto lo hizo la hinchada.

“Veo la energía de Díaz en este chico. Ojalá brille”, escribió un aficionado en X, atrapado por esos segundos de vídeo. “Talento premium”, remató otro. “Señoras y señores, tenemos un ‘baller’”, celebró un tercero. Incluso hubo quien se lanzó sin red: “Puede ser nuestro mejor fichaje”.

No es habitual que un futbolista con tan poco recorrido profesional genere semejante ruido. Munoz solo completó una temporada entera en Primera con Osasuna, la 2025-26, pero dejó huella: siete goles y cinco asistencias. Antes, se había formado en dos de las canteras más exigentes del planeta, primero en la academia del Barcelona y después en las categorías inferiores del Real Madrid, donde llegó a disputar dos partidos de liga con el primer equipo.

Liverpool se impuso a Newcastle United en la puja por su fichaje. Un detalle que también alimenta el relato: cuando dos clubes de la parte alta de la Premier League compiten por el mismo extremo, la etiqueta de “promesa” empieza a quedarse corta.

Munoz aterrizó en Inglaterra con el aval de un Mundial conquistado con España, tras un 1-0 en la final ante Argentina. El acuerdo con Liverpool se cerró mientras el torneo aún estaba en marcha, un contexto poco habitual para tomar una de las decisiones más importantes de una carrera.

“Fue un proceso muy rápido”, explicó el propio Munoz. “Cuando surgió yo estaba en el Mundial con España, así que no podía sacar tiempo para venir a Liverpool y dejarlo todo cerrado. Lo hablé con mi familia y enseguida no hubo ninguna duda de que era un gran paso para mí. A partir de ahí todo fue muy rápido”.

El extremo no duda de que ha elegido bien. “Estoy seguro de que este es el paso correcto para mi carrera, y eso es exactamente lo que Andoni Iraola me dijo también. Me dijo que iba a poner mucha confianza en mí y señaló con razón que soy un jugador bastante joven. Va a ayudarme a desarrollarme en este gran club”.

Ahí aparece la otra pieza clave de la historia: el encaje futbolístico. Iraola llega con una idea clara, agresiva, de presión alta y ataque constante. Munoz, que vive pegado a la banda y se alimenta de duelos individuales, se ve reflejado en ese plan.

“Creo que sí”, respondió cuando le preguntaron si el estilo del técnico se ajusta a su juego. “Ya se sabe que le gusta jugar con extremos abiertos en ambos lados para construir una presión constante y un impulso ofensivo abrumador. Eso encaja perfectamente con mis cualidades. Son herramientas que yo, como jugador, también aporto al juego, así que pienso que es un buen encaje para mí”.

El relato, de momento, se sostiene sobre promesas, vídeos de entrenamiento y la ilusión de una grada que necesita nuevos referentes en la era post-Jürgen Klopp. No hay goles en Anfield, no hay remontadas firmadas por Munoz ni clásicos decididos con su zurda o su derecha. Solo la intuición de que algo puede estar a punto de estallar.

La pregunta ya no es quién es Victor Munoz, sino cuánto tardará en convertir toda esta expectación en hechos sobre el césped.