Logotipo completo Juego Final

Schalke lucha por salir del abismo ante un Leipzig en racha

La vuelta de Schalke a la élite alemana está saliendo cara. Siete jornadas, una sola victoria y una sensación incómodamente familiar: otra vez mirando de cerca los puestos de descenso. El impulso del ascenso se ha evaporado deprisa y el equipo de Miron Muslic se agarra ahora más a recuerdos aislados que a una línea de juego sólida.

Uno de esos recuerdos es reciente: aquel sorprendente 0-0 ante Bayern Munich en la segunda fecha del curso. Un partido de resistencia, de bloque bajo y concentración máxima que dio aire al técnico y orgullo a la grada. Muslic sueña con repetir ese tipo de actuación ante otro rival de altura. Pero esta vez el visitante llega con mucho más filo arriba.

Schalke, sin alegría en casa

Los números en casa son un espejo cruel. Schalke todavía no ha ganado en su estadio en esta Bundesliga y encadena cuatro jornadas sin conocer la victoria en liga. Lo más llamativo: aún no ha marcado un solo gol como local, pese a un xG acumulado de 7.21 que indica que las ocasiones han estado ahí, pero la puntería no.

Adil Aouchiche simboliza bien ese desequilibrio: talento, llegada, participación en tres cuartos, pero sin la chispa final que cambie partidos. La predicción de que pueda ver puerta ante RB Leipzig no es descabellada; es, más bien, una invitación a que al fin la estadística se alinee con la realidad.

El once previsto de Muslic apunta a continuidad en la estructura: Karius bajo palos; Ebimbe, Becker, Katic y Kurucay en la zaga; Gosens y El-Faouzi por fuera, Tanaka y Aouchiche en la sala de máquinas, con Adamu y Hwang como referencias ofensivas. Un equipo con piernas y trabajo, al que le falta colmillo.

Leipzig acelera su carrera europea

Enfrente aparece un RB Leipzig que pisa el césped con otra energía. Quinto en la tabla, a solo un punto de Freiburg y Bayer Leverkusen, y a cinco de Borussia Dortmund y Bayern Munich, el margen de error es mínimo si quiere sostener la carrera por la Champions League.

Martin Demichelis ha encontrado pronto una línea de resultados convincente desde su llegada en verano. El equipo llega a Gelsenkirchen con dos victorias consecutivas en todas las competiciones: un 4-0 contundente ante Elversburg en liga y un triunfo en la DFB-Pokal frente a RW Essen que refuerza la confianza del vestuario.

Leipzig todavía persigue su primera victoria liguera a domicilio esta temporada, un detalle que mantiene el partido abierto en apariencia. Pero la historia reciente inclina claramente la balanza: cinco triunfos seguidos ante Schalke y ninguna derrota en este estadio desde 2017. Con ese contexto, apostar por un nuevo triunfo visitante parece casi una cuestión de lógica competitiva.

El once probable de Demichelis respira dinamita ofensiva: Nyland en portería; Henrichs, Orban, Esteve y Finkgrafe atrás; Maksimovic y El Aynaoui en el doble pivote; Baumgartner y Banzuzi conectando líneas; Nusa y Romulo como amenazas constantes arriba.

Un partido que pide goles

Si algo promete este duelo es movimiento en el marcador. Leipzig ha firmado 20 goles en siete partidos de Bundesliga, una media de 2.86 tantos por encuentro, solo por detrás de Bayern Munich. El problema está atrás, sobre todo lejos de casa: 11 goles encajados en tres salidas, 3.67 por partido.

Sus encuentros se han convertido en garantía de espectáculo: los partidos de Leipzig como local promedian 4.5 goles; sus compromisos a domicilio, 4.33. Y el cara a cara con Schalke mantiene la línea: en cinco de los últimos seis enfrentamientos directos se superaron los tres goles.

Con ese escenario, un resultado abultado no sería sorpresa. La proyección de un 1-4 a favor de RB Leipzig encaja con la tendencia: un Schalke que genera pero no concreta, ante un visitante que castiga cada desajuste y asume riesgos atrás.

Baumgartner, regreso con pólvora

En medio de este contexto, un nombre sobresale como amenaza silenciosa: Christoph Baumgartner. El austríaco ha vivido un inicio de temporada marcado por las lesiones, con una dolencia en el muslo que le ha tenido más tiempo en la camilla que sobre el césped. Solo tres apariciones hasta ahora. Pero qué tres apariciones.

Tres partidos, tres goles y una asistencia. Producción de estrella en minutos contados. En el duelo copero a mitad de semana, apenas necesitó algo menos de media hora para firmar un doblete y liderar la clasificación en la DFB-Pokal. Tomó tres remates, el que más del encuentro, y hasta desperdició una ocasión clara. Estuvo en todo.

Demichelis ha dosificado sus minutos con cuidado, pero ese impacto pide a gritos un lugar en el once en Gelsenkirchen. Con un Schalke frágil atrás y obligado a soltarse en algún momento para buscar su primer gol en casa, los espacios entre líneas pueden ser el hábitat perfecto para que Baumgartner vuelva a aparecer en el marcador.

Un choque de rachas… y de urgencias

Las dinámicas no engañan: Schalke solo ha ganado uno de sus siete partidos ligueros y sigue sin darle una alegría a su afición en casa. Leipzig encadena dos triunfos seguidos en todas las competiciones y se ha acostumbrado a alternar victorias y derrotas en Bundesliga, con la última jornada saldada con un triunfo.

Ambos tienen una racha incómoda que romper: Schalke, su sequía goleadora como local; Leipzig, la ausencia de victorias fuera. Pero el peso de la historia reciente, la pegada ofensiva visitante y la fragilidad defensiva de los dos equipos apuntan a un guion claro: un Leipzig dominante, un marcador amplio y, si las estadísticas dejan de castigarle, por fin un gol de Schalke ante su gente.

Si ese tanto llega cuando el partido ya esté decidido o si sirve para encender la chispa de una reacción, será la verdadera historia a seguir en las próximas semanas de la Bundesliga.