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Nottingham Forest desafía a Liverpool en Anfield

Nottingham Forest aterriza en Anfield con una oportunidad histórica: encadenar tres victorias ligueras consecutivas en el templo del Liverpool por primera vez. No es un simple viaje al noroeste; es una visita a un estadio que, de repente, ha dejado de ser inexpugnable para los de rojo cuando enfrente se viste de verde.

Iraola, debut en Anfield con luces y sombras

El estreno de Andoni Iraola en la Premier League al mando del Liverpool dejó sensaciones mezcladas. El agónico empate en el último suspiro en St James’ Park maquilló un partido que expuso con crudeza las grietas del nuevo proyecto.

Su equipo dominó el balón, como manda la tradición reciente del club: 61% de posesión, 27 disparos frente a los 13 del Newcastle. Números de conjunto mandón. Pero cada pérdida dolía. Y dolía mucho.

El Newcastle castigó al espacio con una facilidad alarmante. El primer gol, firmado por Anthony Elanga, nació apenas 10 segundos después de que los locales recuperaran la pelota en su propia área. El segundo fue aún más ilustrativo: 12 segundos desde que Malick Thiaw robó el balón hasta que Joe Willock batió a Alisson con autoridad. Dos zarpazos, dos transiciones vertiginosas, dos recordatorios de que el Liverpool de Iraola todavía no controla los riesgos que asume.

Esos tantos elevaron a nueve los goles encajados por el Liverpool en contraataques rápidos en todas las competiciones desde el inicio de la pasada temporada. Ningún otro equipo de la Premier League ha recibido tantos en ese periodo. Un dato que pesa, sobre todo cuando se avecina un rival que se siente cómodo golpeando a la carrera.

Ahora, Iraola dirige su primer partido oficial en Anfield con un objetivo claro: proteger un registro doméstico que dice mucho de la identidad del club. El Liverpool no pierde su primer partido de liga en casa desde 2003. Desde entonces, 17 victorias y cinco empates en 22 estrenos ligueros en su estadio. Dos décadas marcando territorio desde el primer día.

Esta vez, sin embargo, el examen llega con trampa.

Forest, el visitante incómodo que ya sabe ganar en Anfield

Durante décadas, Nottingham Forest viajaba a Anfield casi resignado a la historia: desde 1969 no celebraba una victoria allí en ninguna competición. Esa narrativa saltó por los aires en septiembre de 2024 con un 0-1 que sorprendió a media liga. Y no se quedó en anécdota. En noviembre, Forest regresó y firmó un contundente 0-3 que sonó a declaración de intenciones.

Desde su regreso a la élite en 2022, Forest ha derrotado al Liverpool tres veces en liga. Ningún otro equipo ha logrado tantas victorias ligueras ante los Reds en ese tramo. No es casualidad, es patrón. Y lo saben en el vestuario visitante.

El contexto, eso sí, ha cambiado en ambos banquillos. Como el Liverpool, Nottingham Forest también se acostumbra a la voz de un nuevo técnico: Oliver Glasner.

Glasner pide paciencia y espera el efecto Delap

El arranque competitivo de Glasner ha sido áspero. Leeds United, dirigido por Daniel Farke, le ha golpeado dos veces en cuatro días, dejando a Forest sin goles en ambos duelos y con la sensación de estar todavía muy lejos de su techo.

Tras la eliminación en la League Cup el martes, el austríaco no maquilló la realidad. Admitió que el equipo viene de nueve meses de lucha por no descender, que ha perdido quizá a su centrocampista más importante, Elliot Anderson, y que apenas llevan seis semanas trabajando juntos. Sin milagros. Sin atajos. Solo trabajo duro, como él mismo subrayó.

Ese discurso encaja con un verano inusualmente discreto en el mercado para Forest. En el debut liguero, Glasner no incluyó a ningún fichaje en el once inicial, una señal clara de que la reconstrucción será gradual.

Pero hay una cara nueva que lo cambia todo en ataque: Liam Delap. El club ha roto su propio récord de traspaso para traer al delantero por 50 millones de libras. Llega con una mochila pesada: solo un gol en 28 partidos de liga en su etapa en Stamford Bridge, un periodo frustrante que ahora quiere dejar atrás.

En Anfield, Delap no solo buscará redención personal. Su figura simboliza la apuesta del club por dar un salto competitivo. Un rematador potente, con hambre, en un equipo que ya ha demostrado que sabe castigar a la contra al Liverpool.

Un Forest que siempre marca… lejos de casa

Si algo sostiene el ánimo de Forest antes de este viaje es su capacidad para ver puerta como visitante. El equipo ha marcado en cada uno de sus últimos 10 partidos de Premier League fuera de casa, la mejor racha actual en la competición.

En los últimos cinco encuentros a domicilio ha firmado 15 goles. Tres de media. Un ritmo que encaja de lleno con las dudas defensivas del Liverpool ante los ataques veloces.

El guion se escribe solo: un Liverpool dominante con balón, pero expuesto a la espalda; un Forest que ha aprendido a sentirse fuerte en Anfield y que llega con números de ataque muy serios lejos de casa; dos entrenadores nuevos, aún buscando la versión más fiable de sus equipos.

Anfield no suele perdonar en los estrenos ligueros. Forest, en cambio, ha dejado de tenerle miedo.

¿Quién impondrá su verdad esta vez?