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Hibernian despide a David Gray tras una racha de derrotas

Hibernian ha destituido a su entrenador David Gray con el equipo hundido en la novena plaza de la Scottish Premiership y a solo dos puntos del colista. La derrota del martes ante Kilmarnock, último clasificado, ha sido el golpe definitivo.

El 0-1 en Easter Road no fue solo otro tropiezo. Supuso la cuarta derrota liguera en seis jornadas de esta temporada y alargó una racha que duele en la historia del club: seis partidos consecutivos perdidos en casa en liga, algo que no ocurría desde 1920. Un registro que ha acabado con la etapa del técnico que un día fue símbolo absoluto de gloria.

De héroe eterno a salida por la puerta de atrás

Gray, de 38 años, había sido nombrado entrenador permanente en junio de 2024, con un contrato de tres años, después de hasta cuatro etapas como técnico interino. Cinco años antes colgó las botas para centrarse en los banquillos, pero su nombre ya estaba grabado para siempre: fue él quien marcó el gol decisivo ante Rangers en 2016 que puso fin a 114 años de espera para levantar la Scottish Cup.

Su aterrizaje en el banquillo fue ilusionante. Firmó un tercer puesto en la campaña 2024/25 y el curso pasado terminó quinto, devolviendo cierta estabilidad competitiva a un club acostumbrado en los últimos años a vivir en constante agitación.

Esta temporada, sin embargo, la dinámica ha dado un vuelco. Pese a alcanzar las semifinales de la League Cup, Hibs cayó eliminado en Europa en el play-off de la Conference League frente a Gent y se ha visto arrastrado hacia la parte baja de la tabla. Con el equipo a dos puntos del fondo de la clasificación, la directiva ha decidido cortar por lo sano.

Sexto entrenador en menos de cinco años

El movimiento vuelve a dejar al club en plena búsqueda de rumbo. Hibernian se lanza ahora a por su sexto técnico permanente en menos de cinco años. La lista de salidas recientes es larga: Jack Ross en diciembre de 2021, Shaun Maloney apenas cinco meses después, Lee Johnson al año siguiente, Nick Montgomery en mayo de 2024 y ahora Gray.

Mientras llega el nuevo inquilino del banquillo, el club ha confirmado que el entrenador John Potter asumirá el cargo de forma interina para el partido del sábado ante Aberdeen. En su comunicado, Hibs ha añadido que anunciará “a su debido tiempo” al nuevo técnico permanente.

El mensaje del club: gratitud y un aviso claro

El presidente ejecutivo de Hibernian, Ian Gordon, subrayó la dimensión de la figura de Gray dentro del club, pero dejó claro que los resultados han dictado sentencia.

“Dave ha sido una figura inspiradora en el club durante su tiempo aquí, y ha sido un verdadero amigo y un colega fantástico para muchos en el club de fútbol. En nombre de mi familia, me gustaría agradecerle personalmente todo lo que ha hecho por nosotros desde que nos unimos al club”, afirmó.

“Como persona, constantemente marcó el estándar con su actitud, profesionalidad y ética de trabajo en general y será muy extrañado en el edificio por todos los jugadores y el personal. En el campo, ha brindado momentos increíbles a nuestros aficionados y ha aportado un nivel de estabilidad y consistencia que no habíamos alcanzado en los últimos años”.

“En última instancia, esta es una decisión que no hemos tomado a la ligera, pero, lamentablemente, como junta directiva teníamos que tomarla debido a la reciente caída de resultados y rendimiento”.

Gray, desafiante hasta el final

Tras la derrota ante Kilmarnock, Gray habló ante Sky Sports con un tono firme, consciente del ruido, pero todavía convencido de que podía revertir la situación.

“He estado aquí en momentos difíciles y he estado aquí en buenos momentos y no puedes decir que todo es brillante cuando las cosas van bien y luego no esperar un poco de crítica cuando no lo están”, explicó.

“En cuanto a pedir paciencia, los aficionados están frustrados porque no estamos logrando lo que necesitamos a estas alturas y no estamos ganando suficientes partidos de forma consistente, especialmente en casa. Y lo acepto. Todo lo que puedo decir es que, hasta que alguien me diga lo contrario, haré todo lo que esté en mi mano, todo lo que pueda, como he hecho en este club de fútbol, para darle la vuelta y creo que podemos hacerlo”.

No pudo. La derrota ante el colista fue la gota que colmó el vaso. “Es un momento difícil para todos, los jugadores, el club, porque hemos vuelto a perder después de un buen resultado el fin de semana y no hemos sido capaces de refrendarlo”, añadió.

Ahora, Easter Road vuelve a mirar al banquillo. Otra vez. Con un equipo atrapado en una mala dinámica, una grada inquieta y una pregunta que ya no se puede esquivar: ¿quién será capaz de romper este ciclo de inestabilidad sin borrar la huella de su último gran héroe?