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Detención de aficionado de Celtic por agresión a Frankie Kent

Un aficionado de Celtic ha sido detenido en relación con una supuesta agresión al entonces jugador de Hearts Frankie Kent durante el dramático partido que decidió el título la pasada temporada.

La detención se produjo cuatro meses después de que cientos de seguidores de los Hoops invadieran el césped de Parkhead en mayo, una irrupción que derivó en tensos enfrentamientos con futbolistas y miembros del cuerpo técnico de los Jambos. Aquella tarde, la celebración se mezcló con el caos.

El sospechoso ha sido puesto en libertad con el compromiso de comparecer ante el tribunal en una fecha posterior, según han confirmado las autoridades.

El caso vuelve a poner bajo el foco aquella invasión de campo, ya envuelta en polémica. El analista de la BBC Pat Nevin pidió disculpas recientemente por sus comentarios “en caliente”, en los que afirmó que el exdelantero de Hearts Lawrence Shankland había sido agredido durante los incidentes. Más tarde rectificó esas declaraciones.

Según ha podido saber SunSport, el presunto agredido sería el defensa Frankie Kent, un jugador experimentado que entró como suplente justo después del descanso en ese encuentro y que este verano dejó el club de Edimburgo para fichar por Oxford Utd.

Desde aquel día, el episodio se ha convertido en un campo de batalla dialéctico. Meses de acusaciones cruzadas, versiones opuestas y un clima enrarecido alrededor de lo sucedido sobre el césped y en sus inmediaciones.

Consecuencias Disciplinarias

Las consecuencias disciplinarias para Celtic ya están sobre la mesa. El club fue multado con 7.500 libras y se expone a perder 1.000 localidades en un futuro partido de la Scottish Premiership en casa si se produce otra “incursión significativa” en el terreno de juego antes del final de la temporada 2027-28.

No fue el único castigo. Los Hoops también recibieron una sanción de 2.500 libras por la conducta de sus aficionados en el choque previo ante Motherwell, donde se registró otra invasión de campo y el uso de pirotecnia. Aquel duelo se decidió con un penalti transformado por Kelechi Iheanacho en el minuto 99, una resolución agónica que disparó las emociones en la grada.

Desde la directiva de Celtic se ha intentado rebajar la gravedad del relato que rodeó al partido frente a Hearts. El presidente Brian Wilson defendió con firmeza la postura del club tras aquel encuentro.

“No hubo nadie atacado. El partido terminó”, sostuvo. “A los jugadores de Hearts no se les aconsejó por parte de la policía que abandonaran el estadio rápidamente. Todo fue basura”.

Wilson fue más allá en su crítica al tratamiento público del caso: “Y aun así, gente que debería haber sabido más, o gente con cuentas pendientes que no pudieron disimular, convirtieron esto en un relato permanente hasta que se quedó sin fuerza. No íbamos a entrar en ese debate estúpido”.

Hearts respondió con dureza en su comunicado oficial de aquel día, marcando una línea clara y opuesta al discurso de Celtic.

“Heart of Midlothian condena de forma absoluta las escenas vergonzosas vividas esta tarde en Celtic Park, que, una vez más, han avergonzado al fútbol escocés”, señaló el club.

“Los informes de graves abusos físicos y verbales hacia nuestros jugadores y personal, tanto en el terreno de juego como en otros lugares, son profundamente inquietantes.

“Estamos investigando a fondo lo sucedido y estamos en diálogo con Police Scotland.

“No haremos más comentarios por el momento, salvo decir que es completamente inaceptable que nuestros jugadores y miembros del cuerpo técnico fueran puestos en esa situación”.

Con una detención ya efectuada y una investigación todavía en marcha, el eco de aquella tarde en Parkhead sigue resonando. La batalla, ahora, se libra en los despachos y los tribunales, mientras el fútbol escocés se enfrenta otra vez a la incómoda pregunta de hasta dónde puede llegar la pasión antes de cruzar la línea.