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Granit Xhaka admite uso de certificados Covid falsos

BERLÍN — El capitán de la selección de Suiza, Granit Xhaka, se ha situado en el centro de una tormenta extradeportiva tras admitir públicamente que obtuvo certificados de vacunación contra el coronavirus sin haberse vacunado.

El jugador de Sunderland lo confesó en un mensaje publicado en Instagram, en el que describió el momento en que tomó la decisión como un periodo de fuerte conflicto interno. “En ese momento, personalmente estaba muy inseguro respecto a la vacuna contra el Covid-19 y tenía serias reservas”, escribió. Habló de “una profunda desconfianza” y de estar “superado por miedos e incertidumbre”.

En lugar de resolver sus dudas con los especialistas, Xhaka reconoció que optó por el atajo equivocado: “En este estado de agitación emocional, obtuve un certificado de vacunación en lugar de aclarar mis preguntas sin respuesta a través de los canales adecuados”, admitió.

Investigación penal en Suiza

La confesión llega después de que la policía de la ciudad de Lucerna confirmara la semana pasada que Xhaka está siendo investigado por presunta obtención de certificados de vacunación falsos. Según diversos medios suizos, esos documentos habrían sido expedidos por su propio médico, también bajo investigación por supuestamente proporcionar certificados fraudulentos.

El propio centrocampista asumió la gravedad de lo ocurrido: “Hoy veo claramente que este no fue el camino correcto. Fue un error. Lo siento. Asumo la responsabilidad de esta decisión, me comprometo a aclarar los hechos y cooperaré plenamente con las autoridades competentes”, señaló en su comunicado.

El diario suizo Blick recordó que Xhaka contrajo el coronavirus en 2021 y de nuevo a comienzos de 2022, un dato que añade otra capa de polémica a la historia del capitán helvético.

Castigo inmediato: fuera del próximo campamento

La respuesta institucional no tardó. Tras la confesión, la Federación Suiza de Fútbol emitió un comunicado en el que anunció que Granit Xhaka no participará en la próxima concentración de la selección masculina absoluta.

La decisión deja a Suiza sin su líder habitual en el campo y abre un interrogante incómodo: cómo reconstruir la autoridad del brazalete cuando quien lo porta acaba de admitir uno de los errores más serios de su carrera.