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De Zerbi asegura la permanencia de Bergvall y evalúa a Sarr en un Tottenham en transformación

Roberto De Zerbi no dudó un segundo con un nombre. Lucas Bergvall. El técnico italiano fue tajante: el sueco se queda en Tottenham esta temporada “al 100 por cien”. Con Pape Matar Sarr, en cambio, el discurso cambió de tono. Ahí ya no hubo garantías.

Bergvall, de 20 años, había pedido al club a comienzos del verano, antes de marcharse al Mundial, un nuevo desafío para crecer como interior. Newcastle y Nottingham Forest llamaron a la puerta, pero Spurs rechazó las ofertas. De Zerbi, lejos de esconderlo, lo lanzó al escaparate en pretemporada: muchos minutos, muchas titularidades, mucha confianza.

Ahora, el italiano está convencido de que el centrocampista quiere quedarse. “Lucas Bergvall, 100 por cien. Hablamos mucho en pretemporada. Es un jugador top, un potencial top. Me gusta que se quede y creo que ahora él quiere quedarse y no tenemos problema”, explicó el entrenador.

El caso de Sarr es distinto. El senegalés empezó más tarde la preparación, tras permanecer en su país hasta la primera semana de agosto, y su estatus en la plantilla se ha vuelto más frágil con la llegada de dos gigantes del mediocampo: Sandro Tonali y Mateus Fernandes, un desembolso conjunto de 185 millones de libras que reordena todas las jerarquías.

“Es un buen jugador. No sé si se queda o no, tenemos que analizar la situación, pero es otro jugador muy, muy importante”, admitió De Zerbi, sin cerrar ninguna puerta.

Un verano de 377 millones y una promesa cumplida

La revolución no se detiene ahí. Tottenham puede llevar su gasto hasta los 377 millones de libras este verano con la llegada de los atacantes de Manchester City, Savinho y Omar Marmoush. Es la respuesta directa a la promesa de la familia Lewis, propietaria del club, tras la casi tragedia del curso pasado: “acciones, no palabras”.

De Zerbi asegura que la cúpula ha cumplido con lo pactado desde el primer día. “Estoy muy contento. En mi experiencia, han mantenido su palabra, lo que dijeron antes de que yo llegara en marzo. Muy contento”, afirmó el técnico de 47 años.

Pero insiste en que este gasto no va de egos en el banquillo. “Lo que estamos haciendo no es para el entrenador. Es para el club, para los aficionados, para la historia, para el orgullo y para el nivel del club. Creo que este momento es crucial. Después de dos temporadas como las que hemos tenido, hay que cambiar el ánimo, cambiarlo por completo, darle un impulso”.

El plan es claro: cerrar ahora un ciclo de fichajes intenso para no vivir veranos de reconstrucción constante. “Cuando terminemos este mercado, durante mucho tiempo no necesitaremos muchas cosas y podremos trabajar todos juntos en las condiciones correctas, en la dirección correcta, para construir paso a paso algo especial o competir por la parte alta de la tabla”, remarcó.

¿Es ya un equipo para pelear por todo? De Zerbi prefiere mirar al calendario. “Sí, gran potencial. Al final del mercado seré más preciso en mi opinión. Tengo que mantener el equilibrio porque a veces el mercado, con Tonali y JP Van Henke, trae mucho”.

El ruido externo y la memoria del sufrimiento

El gasto ha desatado quejas de aficionados rivales y tertulianos. Se habla de Tottenham, de dinero, de ventaja competitiva. El club, sin embargo, ha impulsado este cambio con ingresos de estadio y hasta 213 millones de libras en ventas y cesiones. De Zerbi no entiende el ruido… y lo convierte en gasolina.

“No lo sé, me lo tendríais que explicar. Para mí no hay presión y no es un problema. No sé por qué la gente no quiere que Tottenham sea mejor. Es una motivación más para nosotros. La temporada pasada todos los demás clubes querían matarnos. Es otra parte del fútbol”, lanzó.

Ese sentimiento de asedio lo usa a diario con sus jugadores. “Cada semana tenemos que recordar la temporada pasada. El último amistoso contra Hoffenheim, el anterior fue contra Everton. Podéis imaginar la diferencia entre ese partido y el de Everton, cuando nos jugábamos la permanencia con toda esa presión”.

Un equipo casi hecho… sobre el papel

Sobre el diseño de la plantilla, De Zerbi siente que ya roza la versión que imagina, aunque se cuida de no vender humo.

“Sobre el papel está muy cerca. En el césped tenemos que verlo y trabajar. Tengo experiencia suficiente para no decir demasiado. Estoy muy contento con la plantilla. Tenemos que completarla, pero de momento muy contento. La respuesta que reciba del campo tiene que parecerse a mis sueños y a mis pensamientos con la directiva”.

No quiere discursos grandilocuentes antes de tiempo. “Estamos todos muy ilusionados, pero al final habla el césped, como decimos en italiano. Si empezamos ahora con palabras grandes… A mí me encanta la presión, no es un problema, pero si queremos ser honestos y correctos, tenemos que esperar la respuesta del campo”.

Para él, el fútbol es algo más que táctica y nombres. “El fútbol es conexión. Es como magia. A veces encuentras esa conexión entre jugadores cuando todos piensan como el entrenador o se juntan en una misma idea de fútbol y los que no juegan son los mayores fans de los que sí juegan. Tenemos que crear algo dentro y fuera del campo para competir como queremos”.

Tonali, el fichaje de 100 millones que le ha sorprendido

En el corazón del proyecto aparece ahora un futbolista de 100 millones de libras: Sandro Tonali, fichaje récord del club procedente de Newcastle. De Zerbi conocía al internacional italiano desde hace años, pero el día a día le ha cambiado la escala.

“Sandro Tonali es mejor de lo que pensaba antes de trabajar con él, como jugador y como persona. Conozco a su familia, a sus agentes, y sé que son buena gente. Estoy muy contento de trabajar con él y creo que es el jugador adecuado en el lugar adecuado. Sobre todo porque queremos meterle dentro del proyecto. Tiene las cualidades, la personalidad y los valores correctos para estar aquí”.

Competencia feroz o puerta de salida

Con 11 días todavía por delante de mercado, el técnico no siente que deba “cuidar” a sus jugadores para que estén contentos. Prefiere la claridad brutal.

“Nada que hacer. Me gusta hablar claro. Hoy es 21 de agosto, creo que todos esos jugadores ya conocen la plantilla. Si alguno no quiere aceptar la competencia en el campo, en el vestuario, puede irse”, sentenció.

“Intento ser honesto y tomar la mejor decisión posible en el campo para encontrar el mejor once inicial, pero los jugadores tienen que aceptarlo. Si queremos ser mejores, si queremos competir por la parte alta, 11 jugadores no bastan, 15 jugadores no bastan”.

De Zerbi mira a los grandes de Europa como espejo. “Si analizas los equipos –Liverpool hace dos años, Arsenal, Chelsea, Manchester City, Bayern Munich, Barcelona, Real Madrid, Juventus, Milan–, sus plantillas tienen una gran competencia dentro del vestuario”.

El futuro de Mikey Moore y la nueva hornada

En medio de este salto de nivel, surge una pregunta inevitable: ¿qué pasa con los chicos de la casa? Mikey Moore, de 19 años, apunta a tener minutos contra Brentford en el estreno de la Premier League, mientras se habla de una posible cesión a la Bundesliga, al Köln.

“Ahora no es el momento adecuado para hablar de los últimos 10 días de mercado. Creo que aún no ha terminado. Estoy muy contento con Mikey Moore, está trabajando bien, es un buen jugador, no sé si se irá cedido o no”, reconoció De Zerbi.

El técnico amplió el foco hacia otros nombres de la academia. “Creo que tiene un gran potencial para el club y tratamos de encontrar la mejor solución para cada jugador que tenemos, también para Luca Williams-Barnett o Malachi Hardy, dos potenciales grandes jugadores. Orgulloso de que vengan de nuestra academia. Tenemos que gestionarlos de la mejor manera posible”.

Leyendas en el vestuario y una ausencia que dolió

Consciente de que muchos de sus futbolistas no crecieron viendo a Tottenham, De Zerbi quiso que un grupo de leyendas pasara por el vestuario para explicar el “alma” del club. Glenn Hoddle, Gary Mabbutt, Steve Perryman y otros históricos se sentaron frente a la plantilla actual.

“Los jugadores, y especialmente los extranjeros, tienen que entender el nivel de este club. Aunque hayaamos terminado dos temporadas seguidas en el puesto 17, nada cambia y el nivel del club no puede cambiar porque las dos últimas temporadas no hayan sido buenas. Las leyendas pueden explicar mejor que yo o que tú lo que ha sido Tottenham en la Premier League y en Europa”.

Hubo, sin embargo, una ausencia que tocó una fibra personal del entrenador. “Lo siento por no haber visto a Chris Waddle”, confesó. “Chris Waddle era uno de mis jugadores favoritos cuando era niño y jugaba en Marseille. Waddle habría sido bueno para Kudus, para Kulusevski, para Xavi Simons, para Mathys Tel, porque fue un gran jugador”.

Tottenham ya ha gastado, ya ha cambiado el discurso, ya ha llenado el vestuario de talento y competencia. Ahora solo queda lo que De Zerbi repite como un mantra: que hable el césped. Y ahí no hay promesas que valgan. Solo resultados.