Logotipo completo Juego Final

Brentford arrasa a un descompuesto Tottenham

El verano prometía revolución en Tottenham. Seis fichajes, 237 millones de libras invertidos y un discurso de nuevo comienzo tras dos temporadas salvadas por los pelos. Pero en el Gtech Community Stadium, todo ese relato se desmoronó en 90 minutos. Brentford ganó 3-0 y el marcador incluso se quedó corto para lo que se vio sobre el césped.

Tottenham no solo perdió. Se descompuso.

Dinero contra ideas: Brentford impone su “fútbol total”

Mientras el nuevo Tottenham se presentaba con cinco debutantes, fue el fichaje récord de Brentford, Mamadou Sangare, quien se adueñó del partido. El centrocampista mandó en la medular, dio la asistencia del primer gol y marcó el ritmo de una exhibición colectiva que Jamie Redknapp definió en Sky Sports como “fútbol total”.

El guion se escribió pronto.

Minuto 12. Sangare encuentra el pase, Keane Lewis-Potter ataca el espacio y define. 1-0. Gol merecido y aviso claro: Brentford no iba a especular.

Cinco minutos después, Igor Thiago cabecea al larguero. La jugada queda anulada por fuera de juego de Collins, pero el mensaje es el mismo: los locales ganan todos los duelos, llegan antes a cada balón y juegan en campo rival con una agresividad que Tottenham ni huele.

El 2-0, en el 33, es una radiografía perfecta del caos visitante. Pierden el balón Richarlison y Lucas Bergvall, Brentford castiga sin piedad. Jensen arma el disparo, el portero Kinsky despeja mal y Vitaly Janelt, más rápido que nadie, aparece para empujar el rechace. Otra vez, los segundos balones, los duelos, la intensidad: todo cae del lado de los de casa.

Al descanso, Tottenham no había tirado ni una sola vez a puerta. El dato de expected goals al final del encuentro es demoledor: 3,96 para Brentford, 0,47 para los de Roberto De Zerbi.

Golpe definitivo tras el descanso… y perdón en el marcador

De Zerbi mueve el banquillo en el intermedio: entran Fernandes y Rodrigo Bentancur por Conor Gallagher y Bergvall. Cambio de piezas, misma película.

Minuto 49. Sangare vuelve a aparecer, esta vez con un disparo potente que obliga a una buena parada. Pero nadie de Tottenham reacciona al rebote. Michael Kayode llega desde atrás y fusila el 3-0. Cuatro minutos de la segunda parte y el partido ya está sentenciado.

La tarde pudo ser todavía más cruel.

En el 55, Bentancur derriba a Schade en el área. Penalti para Brentford. Igor Thiago se planta ante el punto de once metros, pero estrella el lanzamiento en el palo. El 4-0 se escapa por centímetros, aunque la sensación de superioridad local no se mueve un milímetro.

Tottenham sigue sin respuestas, sin colmillo, sin orgullo competitivo. El marcador ya no se mueve, pero el daño está hecho.

“No estábamos listos para pelear”

Roberto De Zerbi no se escondió tras el pitido final. El técnico de Tottenham habló claro en Sky Sports:

“Sufrimos físicamente, pero lo sabíamos antes del partido. No estábamos listos para pelear los duelos”, admitió. Señaló errores en la presión, especialmente con Mikey Moore sobre el central zurdo, y lamentó la cantidad de acciones divididas perdidas: “Llegamos tarde demasiadas veces. Perdimos demasiados duelos para competir con Brentford”.

De Zerbi insistió en que el equipo necesita mejorar físicamente y en organización, recordando la cantidad de caras nuevas: “Es el primer partido, forma parte de nuestro camino”. Habló de dos claves para construir un equipo con tantos fichajes: alma y estilo de juego. “Hoy creo que el alma estaba, pero no peleamos de la manera correcta en los duelos. Brentford es uno de los equipos más importantes de la Premier League en términos de duelos.”

Pese al varapalo, lanzó un mensaje de confianza: “Creo en mis jugadores”. Pero su propia lectura fue contundente: el partido, sobre todo en la primera parte, fue “en una sola dirección”, hacia la portería de Tottenham, porque el equipo perdió demasiados duelos.

Archie Gray: capitán por un día, discurso de realidad

Archie Gray, capitán interino, fue igual de directo. Sin excusas, sin rodeos.

“Fue simple: perdimos demasiados duelos. Nos superaron en todo el campo”, dijo. El centrocampista pidió revisar el partido y subrayó el aspecto físico y mental: “Por la razón que sea, no estábamos tan preparados para la pelea como ellos. Eso es cosa nuestra”.

Gray también tuvo un mensaje para la grada: “Los aficionados estuvieron increíbles. Que les decepcionemos así en el primer partido… no hay palabras.”

Su frase final sonó a sentencia interna: “No hay excusas. Cada uno se mirará al espejo y dirá que no fue suficiente.”

“Un equipo de extraños”

Jamie Redknapp fue aún más duro en su análisis. Para el exjugador, el Tottenham de De Zerbi se pareció demasiado al de las dos últimas temporadas, ese que ha terminado 17º dos años seguidos.

“Parecían un equipo de extraños”, afirmó. Criticó la falta de química, la ausencia de duelos ganados y la configuración del once: no le convenció Conor Gallagher como mediapunta ni vio creatividad suficiente. También señaló el momento delicado de Bergvall, que perdió el balón en los primeros minutos y falló en la acción del segundo gol.

Los datos respaldan esa percepción. En la primera parte, Richarlison solo ganó 2 de 8 duelos. En defensa, el nuevo central Jan Paul van Hecke venció en apenas 2 de 7. Demasiado poco para competir ante un Brentford que vive precisamente de eso: intensidad, choques, segundas jugadas.

Redknapp dejó, aun así, una puerta abierta: “La esperanza para Tottenham es que no serán el mismo equipo dentro de seis semanas”. Pero el presente pesa.

La pesadilla del “equipo soñado” de De Zerbi

Hace unos meses, tras asegurar la permanencia, De Zerbi hablaba de construir “el equipo que tengo en mi sueño”. El estreno de la nueva temporada se pareció más a una pesadilla repetida.

Pese a gastar más de 230 millones en el mercado y a estrenar cinco fichajes en el once, Tottenham ofreció una versión casi calcada a la del tramo final del curso pasado. No fue una cuestión de calidad individual, sino de mentalidad. Otra vez.

“No estábamos listos para luchar”, reconoció el técnico. El problema no es nuevo. La afición lo sabe. Y lo percibe también el entorno, que ya empieza a verbalizarlo sin anestesia.

Los mensajes de los aficionados tras el encuentro son un termómetro: “Nueva temporada, nuevo entrenador, nuevos jugadores… el mismo viejo Spurs”, decía Matt. Otros recordaban que gastar cientos de millones, como hizo Liverpool el año pasado, no garantiza nada. Varios seguidores insistían en la realidad reciente: dos temporadas seguidas terminando en el puesto 17. Hablar de top 4, apuntaban, es vivir fuera de contexto.

Brentford mira a Europa, Tottenham al espejo

Mientras Tottenham se enreda en sus dudas, Brentford sale reforzado. El equipo que se quedó fuera de la Conference League por diferencia de goles la temporada pasada arranca ahora con una victoria contundente, una actuación coral y la sensación de que su plan de juego sigue firme.

Su objetivo es claro: asomarse a Europa. Y con noches como esta, la ambición no parece descabellada.

En el otro lado, Tottenham firma la que iguala su derrota más abultada en un debut de temporada en la Premier League. Un dato que no es solo estadístico: es simbólico. Nuevo entrenador, nuevos fichajes, nuevo capitán… y el mismo problema de siempre.

Llegarán más refuerzos. El club trabaja en la posible llegada de Savinho y Omar Marmoush desde Manchester City para apuntalar el ataque. Pero ni siquiera dos delanteros más parecen suficientes si el equipo sigue perdiendo casi todos los duelos, si la actitud no cambia, si el bloque continúa “sin alma competitiva”.

De Zerbi quiere construir su “equipo soñado”. La pregunta, después de esta primera jornada, es inevitable: ¿cuánto tiempo le queda para transformar esta colección de nombres en algo que se parezca, de verdad, a un equipo?