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Barcelona cierra la puerta a Tommy Marques: rumbo a Braga

El Barça se despide de una de sus perlas de futuro. Tommy Marques, centrocampista de 19 años, dejará el club azulgrana para fichar por Braga en un traspaso definitivo que ya está completamente encarrilado. El movimiento ha quedado sellado después de que el especialista de mercado Fabrizio Romano lo haya rubricado con su característico “Here we go”, señal inequívoca de acuerdo total entre las partes.

Barcelona ingresará 10 millones de euros fijos, con otros 2 millones en variables que podrían elevar la operación hasta los 12 millones.

Marques elige Braga pese al interés alemán

El joven centrocampista no llegaba a esta encrucijada sin pretendientes. Dos clubes alemanes se interesaron por su situación y tantearon su incorporación. Aun así, Marques ya ha aceptado la propuesta de Braga y ha decidido que su siguiente paso será volver al fútbol portugués para crecer con minutos y responsabilidad.

Braga se ha movido con decisión. Ganó la carrera por su firma y ha apostado fuerte por un jugador que en Barcelona vivía a caballo entre el filial y el primer equipo, sin terminar de asentarse en ninguno de los dos escenarios.

Una pretemporada que ya olía a salida

La señal definitiva llegó en verano. A medida que se acercaba el inicio del nuevo curso, su protagonismo se redujo. En la pretemporada, apenas disputó 28 minutos, todos ellos en el segundo partido del triangular de Udine, un 1-0 ante Udinese. Nada más. Demasiado poco para un futbolista al que se le había abierto una ventana hacia el primer equipo meses atrás.

Ese papel menguante fue encendiendo todas las alarmas. Dentro del club se asumía que una salida empezaba a ser el desenlace más lógico. Y el acuerdo con Braga encaja con esa sensación: una operación que deja dinero en caja al Barça, ofrece un proyecto deportivo claro al jugador y permite al club portugués incorporar un talento con margen de evolución.

De debut prometedor a puerta cerrada

El giro es brusco si se mira el calendario hacia atrás. Marques arrancó el verano con opciones reales de ganar peso en el primer equipo. El curso pasado, con solo 18 años, debutó con la absoluta del Barcelona: seis minutos en la victoria por 3-0 ante Mallorca en el Camp Nou el 7 de febrero y otra aparición breve frente a Alavés. Pocos minutos, pero simbólicos. Parecía el inicio de algo.

Su horizonte se despejaba todavía más ante la previsión de la salida de Marc Casado, que abría un hueco en la rotación del centro del campo. El escenario invitaba al optimismo: un canterano emergente, un posible vacío en la plantilla y un entrenador dispuesto a mirar hacia abajo.

Sin embargo, la apuesta del club por incorporar a Rodri lo cambió todo. Con el centrocampista de Manchester City camino de Barcelona, la competencia en la medular se disparó. La escalera hacia el primer equipo, que ya era empinada, se convirtió prácticamente en un muro para Marques.

Con Rodri llamado a ser pieza capital en el centro del campo, las opciones de que el joven portugués consolidara un rol estable en el primer equipo se diluyeron. Quedaba la posibilidad de seguir a la sombra, encadenando minutos residuales y apariciones esporádicas, o dar un paso al frente lejos del Camp Nou.

Marques ha elegido lo segundo. Braga le ofrece algo que ahora mismo Barcelona no podía garantizarle: continuidad, peso en el proyecto y un contexto competitivo ideal para un jugador de 19 años que necesita jugar cada semana.

El Barça, por su parte, se asegura una cifra notable por un futbolista todavía en fase de formación y libera espacio en una zona del campo que se encamina hacia una nueva jerarquía con la llegada de Rodri.

La apuesta está hecha. El siguiente capítulo de Tommy Marques no se escribirá en Barcelona, sino en Braga. La pregunta es cuánto tardará el club azulgrana en mirar atrás y preguntarse si no dejó marchar demasiado pronto a otro centrocampista llamado a explotar.