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Zidane excluye a Tchouameni y Mourinho responde: "Me sorprendió"

Zinedine Zidane ha tomado su primera gran decisión al frente de la selección de Francia: Aurélien Tchouameni no estará en su primera lista para los próximos cuatro partidos. Un nombre pesado, fuera. Y no por cuestiones deportivas.

El centrocampista arrastra problemas en la ingle y apenas ha podido competir este curso con el Real Madrid: solo tres apariciones, una única titularidad, en aquella derrota por 3-2 ante el Elche. Demasiado poco rodaje para el nivel de exigencia que pide el calendario internacional.

Mourinho aclara: “No llamé a Zidane y Zidane no me llamó”

En la previa del derbi madrileño, José Mourinho salió al paso de las especulaciones. Se habló de presiones, de llamadas, de intereses del club por frenar la convocatoria del francés. El técnico fue tajante.

“No tuve ninguna influencia en la decisión. No llamé a Zidane y Zidane no me llamó. Me pilló por sorpresa”, explicó en rueda de prensa. Nada de maniobras en los despachos. Nada de veto del club. Según el portugués, todo se cocinó entre el seleccionador y el propio jugador.

Zidane y Tchouameni, cara a cara, habrían llegado a la conclusión de que lo mejor era aprovechar este parón para hacer la pretemporada que el mediocentro no pudo completar en verano. Un plan a medio plazo, no un simple descanso.

Un parón que sabe a pretemporada

Mourinho subrayó que el francés necesita este tiempo como el aire. Sin una preparación adecuada, su participación se ha visto muy limitada. Y se nota. El técnico quiere un Tchouameni dominante, no un futbolista que entra y sale del once por problemas físicos.

Desde el banquillo blanco se ve la decisión como una oportunidad de oro. Menos viajes, menos carga competitiva, más trabajo específico en Valdebebas. Para el Real Madrid, un pequeño privilegio en mitad de un calendario asfixiante.

“El seleccionador le dejó claro que cuenta con él para el futuro y acordaron esta decisión que, para nosotros, es un privilegio. Porque después del derbi tendrá sus días libres y podrá volver más fuerte”, añadió Mourinho. Mensaje doble: tranquilidad para el club y para el jugador, y también para la selección, que no cierra ninguna puerta.

Un calendario que juega a favor

El contexto acompaña. Tras el derbi del domingo, el Real Madrid entra en un tramo poco habitual en una temporada de élite: un respiro largo. No volverá a competir hasta el 10 de octubre, ante el Villarreal. Cuatro días después, llegará el estreno europeo frente a la Roma en la Champions League.

Entre medias, Tchouameni tendrá exactamente lo que no tuvo en verano: tiempo. Tiempo para curar definitivamente la lesión de la ingle, tiempo para cargar piernas, tiempo para ganar ritmo y confianza sin el vértigo de jugar cada tres días.

Si el plan sale bien, el francés puede reaparecer en octubre con otro perfil: más fuerte, más estable físicamente, más preparado para asentarse por fin como titular indiscutible en el esquema de Mourinho.

La decisión ya está tomada. Ahora la pregunta es sencilla y brutal: ¿convertirá este parón forzado a Tchouameni en el mediocentro que el Real Madrid y Francia llevan tiempo esperando?