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Tottenham se lanza por Savinho y un verano de gasto histórico

Tottenham se ha lanzado a por su objetivo ofensivo número uno y ya roza el acuerdo total con City por Savinho, en una operación que rondaría las 60 millones de libras y que puede redefinir el techo del proyecto de Roberto De Zerbi.

El brasileño, tasado en torno a esa cifra y seguido desde hace tiempo por el club del norte de Londres, se ha convertido en la gran obsesión del técnico italiano. No es un capricho de última hora: es el nombre que lleva meses en la parte alta de la pizarra deportiva de los Spurs.

Un verano de gasto histórico

La llegada de Savinho coronaría una ventana de fichajes descomunal. Con las incorporaciones de Sandro Tonali, Matheus Fernandes y Jan Paul van Hecke ya cerradas, el gasto autorizado por la cúpula del club ronda los 230 millones de libras. Si se concreta el fichaje del extremo brasileño, el desembolso total se acercaría a la barrera de los 300 millones.

Sería un mensaje directo al resto de la Premier League. Tottenham no solo quiere acercarse a la élite: pretende instalarse ahí de inmediato. Y ese nivel de inversión coloca el foco, y la presión, de forma inevitable sobre De Zerbi, llamado a transformar el dinero en resultados desde el primer día.

Savinho, por delante de todos

Durante las últimas semanas, el club londinense ha sondeado otras vías ofensivas, con nombres de peso como Cody Gakpo sobre la mesa. Nada ha cambiado la jerarquía interna: Savinho sigue siendo el elegido.

El especialista en mercado Fabrizio Romano ha puesto voz a esa prioridad. El periodista ha explicado que el brasileño está “firmemente” en lo más alto de la lista de Tottenham y que las conversaciones entre los dos clubes avanzan con buen ritmo. Dentro del club se respira confianza en que el acuerdo llegará a tiempo antes del cierre del mercado.

Romano lo resumió con claridad al hablar de la operación: el “objetivo número uno, dos y tres” para los Spurs sigue siendo Savinho, y ve “muy, muy buenas opciones” de que el jugador termine vistiendo de blanco en el tramo final del verano. No se esperan giros bruscos en el guion.

El freno está en Manchester

El gran obstáculo ya no está en Londres, sino en Manchester. City ha optado por la prudencia y no quiere dar el visto bueno definitivo hasta asegurarse un relevo de garantías para el extremo.

Hasta que el campeón inglés no cierre a su propio sustituto, Tottenham está obligado a esperar. Es un pulso de paciencia más que de dinero. El acuerdo de base está encarrilado, la voluntad del club londinense es total y el jugador figura como prioridad absoluta. Falta que City encuentre su pieza y libere la salida.

Cuando ese bloqueo se levante, los Spurs estarán listos para presentar a Savinho como el último gran símbolo de un verano de gasto sin precedentes. Y entonces la pregunta dejará de ser cuánto ha invertido Tottenham, para convertirse en hasta dónde puede llegar este equipo con De Zerbi al mando.