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Szoboszlai responde a las críticas con un golazo en la Carabao Cup

Dominik Szoboszlai necesitaba una noche así. Y la encontró en la Carabao Cup. El húngaro firmó una actuación decisiva en el 3-1 de Liverpool sobre Tottenham, coronada con un golazo lejano que hizo vibrar Anfield y, de paso, silenció más de una crítica sobre su estado de forma.

Venía de días incómodos. Su partido ante Fulham en el 0-0 de liga había encendido el debate: rendimiento discreto, solo un duelo ganado de los 10 que disputó y muchas dudas sobre cuál es realmente su mejor posición en el nuevo Liverpool de Andoni Iraola. El foco se centró en él. Y la respuesta llegó con un zapatazo.

“¿Había críticas? No lo sé, no las vi, pero gracias por decírmelo. Sabes, este gol [ante Spurs] fue para la gente que siempre está a mi lado, porque también somos humanos y podemos tener malos partidos”, lanzó Szoboszlai tras el encuentro. Directo. Sin rodeos.

El engranaje de Iraola y un rol en constante cambio

La llegada de Iraola ha removido los cimientos tácticos en Anfield. Nuevo libreto, nuevas alturas, nuevas responsabilidades. Y Szoboszlai está justo en el centro de esa transformación. El técnico le ha pedido ocupar diferentes alturas en un centro del campo fluido, exigente, que demanda intensidad máxima y una lectura del juego casi permanente.

En Fulham se vio la cara más áspera de ese proceso. El húngaro sufrió, perdió duelos, apareció poco y alimentó la discusión entre analistas y aficionados: ¿es mejor como llegador, como mediapunta, como interior creativo más retrasado?

Él lo ve de otra manera. “Creo que vosotros lo veis un poco diferente porque jugamos con un 6, un 8 y un 10. El 6 y el 8 no están uno al lado del otro, el 8 está un poco más alto, el 6 un poco más atrás y el 10 todavía más arriba, así que no son dos juntos”, explicó. No es una etiqueta, es un mapa de alturas y espacios.

La lista de funciones que ha asumido lo demuestra. “La semana pasada contra Fulham fui un 8. He sido 2 también, he sido 6, 8, 10, 7 también”, enumeró. Versatilidad extrema en un equipo que todavía se está reajustando.

“Solo quiero estar en el campo”

Mientras la grada y los analistas discuten si rinde más cerca del área rival o iniciando desde atrás, Szoboszlai se mantiene al margen del ruido. Para él, la clave es simple: jugar. Y responder.

“No, solo quiero estar en el campo. Quizá no soy el mejor en la posición de 6 porque gano uno de los 10 duelos. Quizá en el próximo partido voy a ganar ocho de 10, ¿entonces soy un buen 6? Así que siempre es cuestión de equilibrio”, apuntó, dejando claro que no se ata a un número en la espalda ni a un rol fijo.

Esa flexibilidad ha sido oro para Iraola, obligado a ajustar piezas por lesiones y retoques tácticos en este arranque de etapa. Szoboszlai se ha convertido en comodín, en solución para varios problemas a la vez, aunque eso también lo exponga más a la crítica cuando el equipo no fluye.

Del misil a Spurs a la prueba de Bournemouth

El 3-1 ante Tottenham no solo dio aire al húngaro. También empujó a Liverpool a una atractiva cuarta ronda de Carabao Cup frente a Chelsea. Un duelo grande en el horizonte. Pero el vestuario mira antes a la Premier League.

Este domingo espera Bournemouth, y con él, otra prueba de consistencia para Szoboszlai. Después de un gol que recordó al mejor Szoboszlai de sus días en RB Leipzig, la expectativa es clara: mantener el nivel, no vivir solo de destellos.

El propio centrocampista tiene clara la receta para sobrevivir en un club de esta dimensión. “Habrá partidos en los que no juguemos a nuestro mejor nivel como equipo, o yo personalmente, o algún otro. Pero créeme, siempre es dejar el pasado atrás y luego el siguiente, el siguiente; la reacción es lo que importa”, sentenció.

En un Liverpool que se redefine bajo Iraola, Szoboszlai ya ha dejado su mensaje: pueden criticarle un mal día, pero no su manera de responder. La próxima palabra la tendrá el césped de la Premier.