Santos avanza a cuartos de final: Neymar provoca en el Mangueirão
Santos ya está en los cuartos de final de la Copa do Brasil. El dato frío dice 1-0 sobre Remo y clasificación asegurada. Pero la noche en el Mangueirão quedará marcada por algo más que el resultado: el espectáculo empezó cuando el partido terminó.
Durante los 90 minutos, Neymar fue el blanco preferido de la hinchada local. Silbidos, insultos, cánticos constantes cada vez que tocaba el balón. El astro, que hace poco anunció su retiro de la selección brasileña, aguantó en silencio sobre el césped. El desahogo llegó camino al vestuario.
Mientras se retiraba, Neymar respondió a los abucheos con besos lanzados hacia las gradas. Un gesto irónico, desafiante. La tensión, ya alta, subió un peldaño más. Y estalló en la zona mixta.
Allí, el delantero fue visto bailando de forma provocadora y gritando “¡Eliminados! ¡Eliminados!” a dirigentes y aficionados de Remo. La provocación encendió a los locales. Desde la tribuna llegaron gestos obscenos, insultos y una furia que rozó el descontrol. Solo las barreras de seguridad y el cordón policial evitaron que el cruce verbal se transformara en algo físico.
El presidente de Remo estalla contra Neymar
La reacción institucional de Remo no tardó. Su presidente, Antonio Carlos Teixeira, no rebajó el tono. Todo lo contrario. En declaraciones a O Fluxo, cargó con dureza contra la conducta del jugador de Santos y cuestionó el ejemplo que ofrece.
Teixeira fue directo: “Ese vagabundo Neymar, al que idolatran muchos niños, vino a hacer sus payasadas aquí y luego a provocarnos. Somos culpables de idolatrar a un montón de vagabundos como ese tipo”.
Un ataque frontal al comportamiento del delantero y, de paso, al culto que lo rodea. El episodio promete seguir en los despachos.
De suplente a decisivo
En lo estrictamente futbolístico, Neymar volvió a demostrar que, con el balón, sigue marcando diferencias. El duelo llegaba abierto tras el 0-0 en la ida en Vila Belmiro. La vuelta en Belém se enredó del mismo modo: partido cerrado, pocas ocasiones claras y un Remo ordenado que resistía hasta el descanso.
En el entretiempo, Santos movió la pieza clave. Neymar entró por Gabriel Bontempo y cambió el paisaje. Con más peso entre líneas, el visitante ganó metros, ritmo y personalidad en campo rival.
La jugada decisiva nació de los pies del 10. Neymar atacó el área con una de esas conducciones que parecen anunciar peligro antes de que ocurra. Rompió líneas, se metió en la zona caliente y sirvió el balón para Rony, también ingresado desde el banquillo, que definió y firmó el 1-0 ante su exequipo. Gol de suplentes, obra de la estrella.
Ese tanto selló el pase a cuartos y aseguró a Santos no solo continuidad en la lucha por el título, sino también una inyección económica importante por alcanzar los últimos ocho de la Copa do Brasil.
Clasificado, pero bajo la lupa
La clasificación, sin embargo, llega acompañada de un ruido que no se apaga con el pitido final. El comportamiento de Neymar en el túnel y la zona mixta quedará ahora en manos de las autoridades del fútbol brasileño, que deberán analizar los informes sobre las provocaciones y la respuesta de la hinchada de Remo.
El episodio irrumpe en un momento delicado en la carrera del delantero. En los últimos días, el propio Neymar admitió que no sabe “cuánto tiempo más” seguirá jugando y que su idea es cumplir su contrato hasta diciembre antes de decidir su futuro.
Entre besos desafiantes, un pase de gol y un estadio en llamas, la noche en el Mangueirão dejó una pregunta flotando sobre el césped ya vacío: cómo quiere ser recordado Neymar en la recta final de su carrera.
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