Logotipo completo Juego Final

Real Madrid vs Real Sociedad: Primer gran examen de Mourinho 2.0

El Bernabéu se prepara para el primer examen grande de la era Mourinho 2.0. Real Madrid recibe a Real Sociedad este miércoles, a las 21:00 hora local (19:00 GMT), en un duelo que cruza a uno de los campeones del curso pasado con un aspirante que ya sabe lo que es levantar un título reciente.

La cita llega con una carga simbólica evidente: el regreso de José Mourinho al banquillo blanco, ahora sí, ante su nueva afición. Y con un contexto incómodo para el club: dos temporadas seguidas sin levantar un gran trofeo. Algo que el Madrid no sufría desde 2006.

El arranque del nuevo Madrid de Mourinho

El debut liguero dejó una mezcla de alivio y advertencia. En Barcelona, ante Espanyol, el Madrid necesitó un gol agónico de Carlos Espi en el minuto 90 para firmar un 2-1 que evitó un tropiezo sonoro en el estreno.

Jude Bellingham abrió el marcador en el primer partido de La Liga, Alex Calatrava empató para los locales y, cuando el reloj ya quemaba, Espi apareció en el área para cazar un balón suelto y rescatar los tres puntos.

Mourinho lo resumió sin paños calientes: “Merecimos ganar, pero Espanyol no mereció perder”. El técnico portugués subrayó que el rival llegaba más trabajado, sin el desgaste del Mundial en sus jugadores, y esa sensación se vio en el campo.

El partido también sirvió para enseñar el nuevo escaparate blanco: Kylian Mbappé, Vinicius Junior y Bellingham como tridente de lujo, y debuts para Bernardo Silva, Denzel Dumfries e Ibrahima Konaté. Más tarde, el propio Espi, Yan Diomande y Marc Cucurella se sumaron desde el banquillo para intentar desatascar un encuentro más espeso de lo esperado.

Bellingham, ubicado por Mourinho como mediapunta con total libertad, respondió. Participó en casi todo lo que generó peligro y remató de cabeza un centro envenenado de Arda Guler en jugada de balón parado. El inglés busca recuperar el nivel de su primera campaña en Madrid, tras dos temporadas grises sin títulos para el club ni brillo para él.

Mbappé, máximo goleador de La Liga en sus dos cursos en el club, tuvo una clara ocasión entrando por la derecha del área, pero se topó con el guardameta. Estuvo lejos de su versión más letal. En la izquierda, Vinicius se pasó la tarde recibiendo patadas, ganando faltas y poco más. Su influencia con balón fue limitada, su protagonismo, otra vez, llegó por la dureza de los rivales.

El desafío de Mourinho: vestuario, títulos y Vinicius

Mourinho vuelve al Bernabéu 13 años después con una misión clara: domar un vestuario agitado tras el caos del último curso y cortar la racha de Barcelona, que persigue un triplete consecutivo de Liga.

La gestión de Vinicius es uno de los focos centrales. El técnico, que en su día fue sinónimo de explosiones en la banda, quiere ahora rebajar la temperatura de su estrella brasileña. No tanto en el juego, sino en las reacciones.

El delantero volvió a verse envuelto en incidentes con aficionados y rivales en el campo de Espanyol. Mourinho distingue dos planos: lo que ocurre con la grada y lo que pasa dentro del césped.

Sobre los insultos desde la tribuna, el portugués considera que Vinicius puede controlar mejor sus respuestas, siempre que no se crucen las líneas del racismo o la homofobia. En el juego, señala directamente a los árbitros –a los que llama “jueces”– como responsables de proteger tanto al jugador como al propio espectáculo ante la acumulación de faltas y provocaciones.

La relación entre ambos no nace limpia. El año pasado, Mourinho fue criticado por cuestionar el carácter de Vinicius cuando este denunció insultos racistas en un partido de Champions ante Benfica, club que el técnico dirigía entonces. Acusó al brasileño de incitar a los rivales con sus celebraciones. Hoy, desde el banquillo del Madrid, reconoce que el trato que recibe Vinicius en el campo difiere del que sufren otros futbolistas y que se ha creado “una espiral” en la que los rivales ya saben hasta dónde pueden llegar.

Mourinho admite que es más difícil ayudarle dentro del juego, donde las entradas, las palabras y el límite de las tarjetas marcan el tono. Con la grada, en cambio, insiste en que es un terreno trabajable. El reto es evidente: proteger al jugador sin apagar su fuego competitivo.

Real Sociedad, un inicio duro y un recuerdo reciente de gloria

Al otro lado llega una Real Sociedad que también ha disputado solo un partido de Liga, con el calendario escalonado por los efectos del Mundial en varias plantillas.

Su estreno fue una derrota ajustada: 1-0 en el campo de Real Betis. Un duelo cerrado que se decidió con una volea precisa de Rodrigo Riquelme tras un centro de Cucho Hernández. Partido igualado, golpe mínimo, pero golpe al fin y al cabo.

El calendario no les ha sonreído. Dos salidas consecutivas para empezar, después de una temporada en la que solo ganaron tres de sus 19 partidos ligueros a domicilio. Y, sin embargo, este grupo sabe lo que es tumbar gigantes. El curso pasado levantó la Copa del Rey derrotando a Atletico Madrid, rompiendo la hegemonía reciente de Real Madrid y Barcelona en las finales.

Mikel Oyarzabal, campeón del mundo con España, fue suplente en el debut en Sevilla, pero todo apunta a que será el hombre referencia en el Bernabéu. Detrás de él, talento y desparpajo: Takefusa Kubo, Luka Sucic, Ander Barrenetxea. Un equipo capaz de mezclar pausa y verticalidad, aunque lejos de casa sufre más de la cuenta.

Un historial que pesa… pero no intimida

La estadística dice que el Bernabéu se le atraganta a la Real. Solo ha ganado uno de sus últimos 20 partidos de Liga en este estadio. En ese tramo, ha marcado 19 goles, pero ha encajado 54. El balance es demoledor: 16 victorias para el Madrid.

El cara a cara histórico también se inclina con claridad hacia el lado blanco: 158 enfrentamientos, 91 triunfos de Real Madrid, 27 de Real Sociedad.

La última visita liguera terminó 4-1 para los de la capital. Vinicius Junior firmó dos goles de penalti, Gonzalo García y Federico Valverde completaron la goleada. Mikel Oyarzabal, también desde los once metros, llegó a empatar el choque antes del descanso, pero el Madrid se fue al vestuario con 3-1 y el partido encarrilado.

Sin embargo, la Real ha demostrado que puede morder en Chamartín. En febrero de 2020, silenció el estadio con un 4-3 en Copa del Rey. Martin Odegaard abrió el marcador, Alexander Isak hizo un doblete para poner un 0-3 que heló al público en el minuto 56. Marcelo recortó, Mikel Merino devolvió el +3, y los tantos finales de Rodrygo y Nacho apretaron un desenlace que incluyó la expulsión de Andoni Gorosabel.

En Liga, su último triunfo en el Bernabéu data de enero de 2019: 0-2, con goles de Willian José y Rubén Pardo, y con Lucas Vázquez expulsado en el minuto 61. Más reciente, en mayo de 2023, Real Sociedad se impuso 2-0 en San Sebastián, con dianas de Takefusa Kubo y Ander Barrenetxea tras la roja a Dani Carvajal.

La historia pesa, pero no asusta. No a un equipo que ya ha demostrado que puede salir vivo de este escenario.

Bajas, dudas y posibles onces

El Madrid llega al duelo con varios nombres importantes fuera de combate. Eder Militao (muscular), Rodrygo (rodilla), Raúl Asencio (muslo) y Ferland Mendy (cadera) siguen en la enfermería. Endrick (muscular), Thiago Pitarch (rodilla) y Aurelien Tchouameni (muscular) son duda y podrían perderse también el partido.

Jude Bellingham, pese a acabar el encuentro ante Espanyol con hielo en el tobillo, se espera que sea titular.

El once probable de Mourinho apunta a un bloque reconocible:

  • Courtois; Dumfries, Konaté, Huijsen, Cucurella; Bernardo Silva, Valverde; Guler, Bellingham, Vinicius; Mbappé.

En la Real, el regreso de Álvaro Odriozola al club de sus orígenes tendrá que esperar. El exdefensa del Madrid arrastra una lesión de rodilla de larga duración y no estará en el Bernabéu. Pablo Marín, Jon Gorrotxategi y Gonçalo Guedes, todos con problemas musculares, apuran para llegar y serán duda hasta última hora.

El once previsto en el conjunto donostiarra:

  • Remiro; Aramburu, Zubeldia, Martín, Gómez; Herrera, Soler; Kubo, Sucic, Barrenetxea; Oyarzabal.

Favorito claro… pero partido con historia

Los datos fríos señalan un favorito nítido. El superordenador de Opta otorga al Real Madrid un 66 por ciento de opciones de victoria. A Real Sociedad le reserva apenas un 15 por ciento. El resto, empate.

Sobre el papel, el guion parece escrito: un Madrid obligado a mandar, a confirmar que el sufrimiento en Cornellà fue solo un aviso y no un síntoma, y una Real que se agarra a su organización, a su talento entre líneas y a la memoria de noches grandes en este mismo césped.

Pero la realidad del Bernabéu, en una primera gran noche de temporada, suele ser menos dócil que las probabilidades. Mourinho se juega algo más que tres puntos: autoridad, credibilidad y el tono emocional de un proyecto que no admite otra cosa que pelear por todo.

La pregunta es sencilla y brutal: ¿será este el primer paso hacia el fin de la sequía o el primer aviso de que el Madrid sigue atrapado en sus viejos fantasmas?

Real Madrid vs Real Sociedad: Primer gran examen de Mourinho 2.0