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Owen Wijndal: del adiós frustrado a la reivindicación en el Ajax

Hace menos de un año, Owen Wijndal ya se había despedido del vestuario. El lateral izquierdo daba por hecho que su etapa en el Ajax había terminado tras cuatro temporadas. El club estaba dispuesto a dejarle marchar, incluso se exploró la rescisión de contrato. La puerta parecía cerrarse. De golpe.

El traspaso se cayó en el último instante. Y el futbolista que ya hacía las maletas tuvo que volver al vestuario como si nada hubiera pasado.

Hoy, con una racha de buen rendimiento que pocos esperaban, Wijndal repasa esa montaña rusa en una conversación con De Telegraaf. No suena a revancha. Suena a alguien que sabe lo rápido que cambia el fútbol.

"He tenido que pelear para volver varias veces ya. Por supuesto que estoy contento con cómo van las cosas ahora. Pero al mismo tiempo sé cómo funciona el fútbol. Solo eres tan bueno como tu último partido", admite el lateral.

Dos fichajes, una señal clara… que no se cumplió

La señal desde los despachos fue contundente. El director técnico Jordi Cruyff incorporó a dos laterales izquierdos, Caio Henrique y Jofre Torrents. El mensaje parecía inequívoco: el ciclo de Wijndal en el Ajax tocaba a su fin.

Con competencia nueva, un adiós prácticamente pactado y el club abierto a romper el contrato, el escenario apuntaba a un desenlace lógico. No quedaba hueco para él. O eso parecía.

Incluso se despidió de sus compañeros antes de que todo se viniera abajo a última hora. El movimiento, que se daba por hecho, no se concretó. Y a partir de ahí empezaron los rumores.

Entre bambalinas, surgió una versión incómoda: que Wijndal no quería irse por el generoso salario que percibe en el Ajax. Que su permanencia tenía más que ver con la cuenta bancaria que con el balón.

“El salario, ¿no? Esa historia no es verdad”

El propio jugador se planta ante esa narrativa. Primero con ironía, luego con firmeza.

"¡Sí, sí, sí! El salario, ¿no?", responde entre risas cuando le preguntan por esas insinuaciones. "Lo escucho mucho, pero de verdad que no es cierto. Puedo ganar buen dinero en otros clubes también. Si el dinero hubiera sido lo más importante, me habría ido hace mucho tiempo".

No se queda ahí. Quiere dejarlo completamente claro: "Esa historia sobre mi salario simplemente no es verdad. Me quedé porque quería estar en el Ajax y porque todavía quería mostrar lo que puedo hacer aquí. Esa siempre ha sido mi motivación".

No hay frases grandilocuentes, pero el mensaje es nítido: se quedó para competir, no para acomodarse.

Un futuro abierto… y una posible ironía del destino

Lo que parecía un capítulo final se ha convertido en una nueva etapa. Su momento actual, con buenas actuaciones y minutos de peso, reabre una pregunta que hace solo unos meses sonaba improbable: ¿tiene recorrido a largo plazo en el Ajax?

Para Wijndal, la historia en Ámsterdam está lejos de haber terminado. No sabe qué piensa el club sobre una posible renovación, pero no cierra la puerta. Al contrario.

"Sería bastante gracioso, teniendo en cuenta todo lo que ha pasado en los últimos años. Por supuesto que lo pensaría si el Ajax quiere que me quede", reconoce.

Hay cierto punto de ironía en esa posibilidad: un jugador que estuvo a un paso de salir libre, que escuchó que ya no había sitio para él, podría acabar prolongando su contrato. De momento, calma.

"He estado aquí bastante tiempo ya. Pero no he oído nada todavía, y mientras sea así, no tiene mucho sentido pensar demasiado en ello".

Su vínculo actual se extiende hasta mediados de 2027. Tiempo hay. La cuestión, ahora, es otra: ¿convertirá esta segunda vida en el Ajax en la etapa que realmente defina su carrera?

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