Logotipo completo Juego Final

Orlando Pirates muestra solidez defensiva en España

Durante buena parte de la pretemporada, Orlando Pirates había ofrecido goles… y grietas. Ante Las Palmas, en cambio, encontró algo mucho más valioso que un simple triunfo: solidez. El 1-0 en suelo español no fue solo una victoria más en la gira, fue un mensaje claro de que el trabajo defensivo empieza, por fin, a cuajar.

Abdeslam Ouaddou salió del partido con el gesto de quien ve, por primera vez, la idea tomar forma sobre el césped. El técnico llevaba días insistiendo en la necesidad de cerrar la puerta atrás, de dejar de regalar tantos goles en cada ensayo. Esta vez, su equipo resistió los noventa minutos sin conceder.

“El objetivo hoy era, por supuesto, crear ocasiones y no encajar un gol, porque hemos estado encajando desde el principio”, recordó el entrenador, satisfecho con la respuesta de sus jugadores. Los había exigido al límite: “Los jugadores han estado por encima de los 60 minutos, los hemos empujado a los 90 minutos y estoy muy contento con el rendimiento”.

La zaga respondió. La concentración, tantas veces intermitente en los primeros partidos del tour, se mantuvo firme hasta el pitido final. El rival no era menor: un conjunto español acostumbrado a ritmos altos y a castigar cualquier distracción. Esta vez no encontró grietas en los Buccaneers.

Un tour que sube de nivel

El duelo ante Las Palmas fue el cuarto compromiso de una pretemporada intensa: dos victorias, un empate y una derrota. El balance numérico puede parecer discreto, pero la curva de rendimiento va en otra dirección: ascendente. El equipo empieza a entender qué pide el cuerpo técnico y cómo sostenerlo durante todo el partido.

Ouaddou lo dejó claro al repasar también el choque previo ante Al Ittihad, un 3-3 con polémica incluida. “Ayer, otra vez, creo que estaba muy contento con el rendimiento contra Al Ittihad. De hecho fue 3-3 porque marcamos un gol que el árbitro anuló. No fue mano, fue pecho de Tito”, recordó, aún con ese resquemor que dejan las decisiones arbitrales discutibles.

Esa sensación de injusticia no se ha convertido en excusa, sino en combustible. “Lo que dije a los chicos es que necesitamos recuperar nuestra fuerza, porque eso es lo que hace la fuerza de Orlando Pirates”, subrayó el técnico, apuntando a la identidad competitiva del club más que al marcador de un día.

Radiopane y la generación que viene

El gol de la noche, el que decidió el encuentro, llevó la firma de un joven que pide sitio: Boitumelo Radiopane. Salió desde el banquillo y resolvió con frialdad de veterano. Un toque, una acción, un partido. Ese tipo de intervenciones cambian no solo el resultado, también la percepción del futuro inmediato.

Para Ouaddou, la actuación de Radiopane y del resto de canteranos fue uno de los grandes motivos para sonreír. “Este equipo es el más joven que podría haber puesto en este campamento”, explicó. Y lejos de acusar la falta de experiencia, los chicos se plantaron ante profesionales europeos con una madurez llamativa.

Respondieron en agresividad, en organización, en lectura táctica. “Tácticamente, fueron muy inteligentes”, destacó el entrenador. No es un elogio menor en plena pretemporada, cuando las piernas pesan y los automatismos aún están en construcción. Que los más jóvenes sigan al detalle planes complejos habla de una base trabajada y de una proyección ilusionante.

Ouaddou no se anduvo con rodeos: “Orlando Pirates tiene un futuro brillante con estos jóvenes jugadores”. No lo dijo como una frase bonita para cerrar una rueda de prensa, sino como una constatación después de verlos competir, sufrir y decidir partidos.

Un último examen y una cuenta pendiente

La gira española entra ahora en su capítulo final. Queda un solo partido, pero no será uno más. Neom aparece en el horizonte como algo más que un rival: es una cuenta pendiente. “Todavía tenemos un partido, otro duro. El próximo contra Neom será una revancha para nosotros”, advirtió el técnico.

El ambiente en el campamento refleja una mezcla de cansancio y hambre. Las sesiones han sido intensas, los partidos exigentes, pensados para preparar al grupo para la dureza de la Betway Premiership. Nadie siente que el trabajo esté cerrado. Al contrario, hay una clara sensación de asunto inconcluso antes de volver a Sudáfrica.

El objetivo interno está marcado: cerrar el tour con otra victoria, validar las buenas sensaciones defensivas, seguir dando minutos a los jóvenes y, sobre todo, reforzar esa identidad de equipo difícil de doblegar que Ouaddou reclama desde el primer día. “Seré feliz si podemos terminar este campamento con una victoria”, concluyó.

La pregunta es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: si Orlando Pirates ya ha aprendido a sufrir sin encajar en julio, ¿hasta dónde podrá llegar cuando empiece la verdadera batalla en la liga?