Logotipo completo Juego Final

Mourinho regresa al Real Madrid: contrato de tres años

El círculo se cierra en el Real Madrid. Jose Mourinho ha firmado un contrato de tres años para convertirse en el nuevo entrenador del club blanco, una apuesta de alto voltaje que, sin embargo, llega con una condición decisiva: el acuerdo solo será válido si Florentino Pérez continúa en la presidencia.

El portugués, de 63 años, no será presentado de forma oficial hasta después de las elecciones presidenciales, fijadas para el 7 de junio. Hasta entonces, el anuncio se mueve entre la confirmación contractual y el suspense político.

Un banquillo atado a las urnas

Florentino Pérez, en el cargo de forma ininterrumpida desde 2009 —y también entre 2000 y 2006—, se juega algo más que otro mandato. Dos temporadas consecutivas sin títulos han abierto una grieta poco habitual en un club acostumbrado a medir su éxito en trofeos, no en balances.

En una rueda de prensa extraordinaria este mismo mes, el presidente elevó el tono. Señaló a periodistas, apuntó a La Liga y habló de una “campaña organizada” en su contra. Acto seguido, convocó elecciones. Un movimiento defensivo… o un golpe de autoridad, según desde dónde se mire.

Por primera vez en 20 años, Florentino tendrá un rival real en las urnas. Enrique Riquelme, empresario del sector de las renovables, ha dado el paso y se presenta como alternativa. Aun así, el actual presidente sigue siendo el gran favorito para imponerse.

Y ahí entra Mourinho. Si Florentino gana, el portugués ocupará el banquillo del Santiago Bernabéu. Si pierde, el contrato quedará en papel mojado.

Adiós a Benfica, regreso a un viejo escenario

Mourinho llega a este acuerdo tras cerrar su etapa en Benfica. Tomó el mando en septiembre y ha firmado un tercer puesto en la Primeira Liga esta temporada. Un paso breve, intenso, que le devuelve ahora a un escenario que conoce demasiado bien.

Entre 2010 y 2013 ya dirigió al Real Madrid. Aquella primera etapa dejó cicatrices y títulos: una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España. También un equipo feroz que obligó al mejor Barcelona de la era reciente a vivir al límite.

El club blanco recurre de nuevo a esa figura polarizante, a ese entrenador que divide debates pero casi nunca pasa inadvertido. No es un fichaje de transición. Es una declaración de intenciones.

Cambio en el banquillo: Arbeloa, relevo exprés

La llegada de Mourinho supone el fin del corto mandato de Álvaro Arbeloa. El exdefensa asumió el cargo en enero tras la salida de Xabi Alonso y ha ejercido como solución de urgencia en un contexto complicado, con la temporada deslizándose sin títulos y el club mirando más al futuro que al presente inmediato.

Ahora el Real Madrid se entrega de nuevo a un técnico que conoce la presión, el ruido y el foco permanente del Bernabéu. Él ya ha estado ahí. Sabe lo que le espera.

La pregunta ya no es si Mourinho está preparado para volver. La verdadera incógnita es otra: ¿le dará Florentino Pérez, a través de las urnas, la llave definitiva de un segundo mandato en Chamartín?

Mourinho regresa al Real Madrid: contrato de tres años