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Mbappé rompe con Nike y se une a On Holding

Kylian Mbappé ha puesto punto final a una relación que marcó una era en el marketing deportivo. Después de casi dos décadas ligado a Nike, el delantero del Real Madrid ha firmado un acuerdo de referencia con la firma suiza On Holding, que prepara su desembarco definitivo en el fútbol profesional.

El francés había firmado con la marca estadounidense cuando apenas tenía ocho años. Creció con el swoosh en las botas y en la camiseta, hasta convertirse en uno de sus grandes estandartes globales. Compartió escaparate con gigantes como Cristiano Ronaldo y Vinicius Jr, y llegó a ser la cara visible de la línea de botas Mercurial, uno de los productos estrella de Nike.

Ese ciclo se ha cerrado. Y lo hace con un giro que apunta directamente al futuro del negocio.

De la pista de atletismo al césped

On Holding construyó su imperio en el mundo del running. Tecnologías propias, diseño reconocible y una imagen asociada al alto rendimiento. Ahora acelera para entrar en otros deportes. El primer gran movimiento llegó en noviembre de 2019, cuando la compañía aseguró la implicación de Roger Federer como inversor y socio estratégico.

El siguiente paso tiene nombre y apellido: Kylian Mbappé.

El contrato de la estrella francesa con Nike expiró el 31 de julio. Desde entonces, el ruido fue constante. El jugador seguía apareciendo en campañas de la marca estadounidense, y Nike mantenía su imagen y referencias en distintos canales comerciales. La sensación era de prórroga silenciosa, de tiempo añadido.

Hasta hoy.

Mbappé ha confirmado oficialmente su alianza con On y ha explicado el porqué: «Desde el principio, lo que me atrajo de On fue la oportunidad de construir algo completamente nuevo juntos que ayude a moldear el fútbol del mañana», declaró en el anuncio. «Quiero aportar mi experiencia y mi visión a lo que creemos, llevar los límites más allá mediante la innovación y mantener siempre la esencia y la alegría del fútbol. Compartimos un mismo sueño, y esto es solo el comienzo».

El precedente Federer

El movimiento no es un salto al vacío. Ya existe un modelo claro. Roger Federer también rompió una relación histórica con Nike para unirse a On. Pasó de embajador a accionista, y acabó lanzando su propia línea de productos con la marca suiza.

Mbappé sigue un camino muy similar, pero sobre césped y no sobre pista dura. Su figura no solo sirve para abrir puertas comerciales, también para legitimar la entrada de On en un territorio dominado por gigantes tradicionales del fútbol.

Un capítulo que se cierra, otro que se escribe

Nike acompañó a Mbappé desde sus días de academia hasta su irrupción en la élite con el Monaco, su explosión en el Paris Saint-Germain y su aterrizaje en el Real Madrid. A lo largo de ese recorrido, el delantero recibió un trato reservado a muy pocos: botas exclusivas con su nombre, colecciones personalizadas y un posicionamiento al nivel de los grandes generadores de ingresos de la marca, como Ronaldo.

Romper ese vínculo después de casi 20 años no es solo un cambio de patrocinador. Es el final de una de las asociaciones más reconocibles del fútbol moderno.

Ahora, el escenario se invierte. Mbappé no será únicamente la cara de una campaña; tendrá voz directa en el diseño y desarrollo de la futura colección de fútbol de On. La marca suiza gana a una superestrella para abrirse hueco en un mercado feroz. El francés gana un lienzo en blanco para moldear su propia huella en la industria.

La pregunta ya no es qué botas llevará Mbappé. La cuestión es hasta qué punto podrá cambiar, también fuera del campo, la forma en que se juega —y se vende— el fútbol del mañana.