Un derbi tenso y un gol que alivia a Cardiff
El balón rueda en el Championship y, aunque el marcador aún no se ha movido en The Den, el ambiente ya está encendido. En Cardiff, en cambio, la red tembló muy pronto.
Millwall – West Ham: tensión, ruido y poco filo
Millwall 0-0 West Ham, pero el 0-0 engaña: el derbi ya hierve.
Por la banda izquierda local, Zak Sturge marca el tono. Le roba la pelota a Jarrod Bowen, arranca con potencia y fuerza el primer córner del partido para los Lions. Es un aviso. El estadio lo siente, lo celebra, lo empuja.
Millwall insiste por ese costado. Jenson Metcalfe aparece una y otra vez. Primero, con el primer disparo del encuentro: buena circulación por la izquierda, el balón le cae al ex centrocampista del Bradford a unos 20 metros. Tiene tiempo, tiene espacio… pero acelera más de la cuenta. El tiro sale manso, directo a las manos de Mads Hermansen, guardián del arco de los Hammers.
El ritmo baja un instante. La calma antes de la tormenta en un escenario que no suele perdonar la debilidad.
Lyndon Dykes se las ingenia para rascar una falta barata a Kyle Walker-Peters en la banda izquierda del ataque local. De nuevo, balón parado para Millwall. De nuevo, Metcalfe al envío. Pone un centro peligroso, pero el colegiado ve una infracción en el área de un jugador de los Lions y el ataque muere en favor de los visitantes.
En las gradas, nada de calma. El rugido sube a oleadas desde la zona cercana al fondo norte, dividido esta temporada en dos niveles entre aficionados locales y visitantes. El ambiente de derbi es total. No es un partido cualquiera: es el capítulo número 100 de una rivalidad de Londres este que llevaba más de 14 años congelada. La última vez, en febrero de 2012, West Ham se impuso 2-1 en Upton Park pese a jugar 81 minutos con 10 hombres tras la tempranera roja a Kevin Nolan. Catorce años de espera para volver a verse las caras.
En el césped, también hay decisiones fuertes. El técnico de Millwall, Alex Neil, ha sacudido la portería: fuera Max Crocombe, dentro Filip Marschall, fichado desde Stevenage en el cierre del mercado y debutante en liga, ante la lesión del habitual No1, Lukas Jensen. El resto del once, el mismo que empató 2-2 ante Middlesbrough el martes.
Al otro lado, West Ham llega lanzado. Nuno Espírito Santo solo toca una pieza del equipo que arrolló 6-0 a Wrexham la pasada jornada. Joel Veltman está lesionado y cede su sitio a Kyle Walker-Peters, que ya había brillado con dos asistencias saliendo desde el banquillo en ese encuentro. Los Hammers encadenan cuatro victorias ligueras y buscan algo que no logran desde febrero de 2006: cinco triunfos seguidos en el campeonato.
Jarrod Bowen lidera el calentamiento de los visitantes, aplaude a los suyos en el fondo, mientras buena parte de la afición todavía entra al estadio. El Den, sin embargo, ya ha elegido bando. Millwall no pierde en casa ante West Ham desde diciembre de 1988. La racha pesa. La historia también. Falta saber si el marcador querrá acompañarlas.
Cardiff – Charlton: por fin premio para unos Bluebirds necesitados
En Cardiff, el guion es distinto. Allí sí hay grito de gol.
Cardiff 1-0 Charlton. Un alivio enorme para unos Bluebirds castigados por los resultados pese a su volumen ofensivo. El tanto nace de una jugada limpia, precisa, casi terapéutica.
Chris Willock se perfila hacia dentro, ve la línea de pase y Jack Moylan recoge, de espaldas, para girar de primeras hacia el talismán ofensivo, Yousef Salech. El delantero no se queda con la pelota: la devuelve al espacio, al desmarque de Moylan, que llega lanzado. Controla, define con clase y supera a Arthur Okonkwo, portero de Charlton, con un remate seco y ajustado.
El gol vale mucho más que el 1-0. Cardiff llegaba sin victorias en liga, con la herida fresca de una derrota agónica ante Bolton Wanderers y con un dato tan llamativo como frustrante: el equipo con más tiros a puerta del Championship… sin un solo triunfo que lo respaldara.
Brian Barry-Murphy había apostado por la continuidad. Mismo once que el sábado anterior. Lo mismo hizo Nathan Jones en Charlton. Karlan Grant regresaba a Cardiff, donde marcó seis goles cedido por West Brom en la temporada 2023-24. En el otro área, Krystian Bielik, ahora Bluebird, se medía a uno de sus antiguos clubes desde el centro de la zaga. El guion estaba lleno de reencuentros, pero el primer golpe lo dio Moylan.
Charlton también arrastraba una estadística extraña: tres victorias en tres jornadas para arrancar, y luego un apagón goleador cercano a las cinco horas sin ver puerta. Un equipo de rachas extremas enfrentado a otro que dispara más que nadie pero no gana. Era un partido que pedía rarezas. De momento, ofrece una: Cardiff, al fin, por delante.
Stoke – Sheffield United: dos trayectorias opuestas
En Stoke, la historia va por otro carril, el de los proyectos que empiezan a definirse.
Stoke City repite once. Lamine Cisse se prepara para su partido número 150 como profesional, símbolo de estabilidad en un equipo que, tras un inicio turbulento, empieza a parecer ese aspirante al ascenso que el club imaginó tras un mercado de fichajes ambicioso. En el banquillo esperan Sam Gallagher y Junior Tchamadeu, ya en fase de recuperación tras sus lesiones.
Sheffield United, en cambio, se tambalea. Los problemas fuera del campo han golpeado su planificación deportiva y el clima alrededor del club se ha enrarecido. La eliminación en la Carabao Cup ante Fleetwood Town, de League Two, dolió y dejó cicatriz. Chris Wilder no escondió su enfado con quienes, según él, desperdiciaron la oportunidad de ganarse el sitio.
Aun así, mantiene la confianza en Rhys Norrington-Davies, autor de un gol en propia puerta en ese mismo torneo entre semana. El lateral entra en el once junto a Jamal Baptiste, que sustituye a Sam McCallum y Mark McGuinness. Tahith Chong reaparece en la convocatoria, desde el banquillo, tras su lesión. El mensaje es claro: el técnico ha reducido su círculo de confianza y la afición, cada vez más impaciente, mira hacia el palco en busca de respuestas.
El Bet365 Stadium no suele ser amable con los equipos en crisis. Hoy, el examen para los Blades promete ser implacable.
¿Quién cambia su destino esta jornada?
En Cardiff, el gol de Moylan abre una puerta. En Londres, el derbi entre Millwall y West Ham se cocina a fuego lento, entre historia, ruido y un marcador que todavía se resiste. En Stoke, la sensación es de cruce de caminos entre un proyecto que crece y otro que se deshilacha.
La pregunta, a estas alturas del día, es sencilla y brutal: ¿quién aprovechará este fin de semana para cambiar de rumbo y quién saldrá del césped con la certeza de que su temporada se complica de verdad?
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