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Mary Earps regresa a Inglaterra con London City Lionesses

Mary Earps está de vuelta donde muchos sentían que siempre perteneció: en el centro de la escena del fútbol inglés. La histórica guardameta de la selección ha firmado por London City Lionesses por dos temporadas tras poner fin a su etapa en Paris St-Germain, un movimiento que sacude de inmediato el mapa de poder de la Women’s Super League.

A los 33 años, lejos de un ocaso tranquilo, Earps elige el ruido, la exigencia y un proyecto que quiere crecer deprisa.

De París al sureste de Londres

Earps dejó Francia al término de su contrato después de dos campañas en el PSG. Esta última temporada firmó 22 apariciones en la Première Ligue y encadenó 12 porterías a cero en un equipo que terminó tercero, a 13 puntos del todopoderoso Lyon. Números de élite en un contexto de máxima presión.

Ahora cambia el glamour parisino por un club joven y ambicioso, respaldado por la empresaria estadounidense Michele Kang, que no esconde su intención: irrumpir en la parte alta de la WSL en tiempo récord.

Earps lo explicó con claridad al anunciar su fichaje: siente que el club “se alinea” con lo que ella representa, que comparte valores y ambición, y que las conversaciones con la entidad solo reforzaron su deseo de sumarse a este proyecto. No es una retirada dorada. Es una apuesta.

La portera subraya dos ideas: el impacto del nuevo centro de entrenamiento y la voluntad del club de “poner un marcador” y ser competitivo “en un corto espacio de tiempo”. No suena a discurso de transición, sino a declaración de intenciones.

Una leyenda que no se rinde

Dos veces ganadora del premio The Best de la FIFA a la mejor guardameta, Earps fue pieza clave en la coronación de Inglaterra en la Eurocopa 2022 y en la carrera hasta la final del Mundial 2023. Su figura se convirtió en símbolo de una generación que cambió la percepción del fútbol femenino en el país.

En club, dejó una huella profunda en Manchester United. Cinco años, más de 100 partidos y, sobre todo, el primer gran título de la historia del equipo femenino: la FA Cup de 2024. Tanto caló su paso por Old Trafford que hoy un mural con su imagen preside los alrededores del estadio, recordatorio permanente de su influencia.

Su retirada internacional en 2025 llegó después de una cascada de reconocimientos individuales. Ya no solo era una gran portera: se había convertido en una de las futbolistas más reconocidas e influyentes del país. Su libro, publicado en noviembre, lo confirmó de otra forma. Generó controversia, copó titulares durante semanas y abrió debates incómodos. Earps nunca ha sido de esquivar focos.

Sin embargo, cuando regresó a Old Trafford esta misma temporada en la Women’s Champions League con la camiseta del PSG, la respuesta del público local fue inequívoca: aplausos cálidos al final del partido. Respeto puro. Memoria viva.

London City se hace mayor

El fichaje de Earps no llega en solitario. London City Lionesses está utilizando esta ventana de mercado para enviar un mensaje al resto de la WSL. No solo repatría a una de las mejores guardametas del mundo; también tiene prácticamente cerrada la llegada de la defensora española Mapi León y mantiene conversaciones en curso con Alexia Putellas, dos veces ganadora del Balón de Oro, tras su salida del Barcelona.

Es un giro de escala. Un club que en su primera temporada en la WSL, la 2025-26, terminó sexto, en mitad de tabla, ahora apunta claramente más arriba. El respaldo económico de Michele Kang y la construcción de nuevas instalaciones de entrenamiento marcan una ruta clara: dejar de ser una historia simpática de recién llegado para convertirse en un aspirante incómodo.

En ese contexto, Earps encaja como ancla y altavoz. Aporta jerarquía, experiencia en vestuarios de élite y un estándar competitivo que obliga a todos a mirar más alto. Ella misma lo resume con una frase que suena a desafío: siente que todavía tiene “mucho que dar al juego” y que esa es precisamente la razón por la que ha elegido London City.

La vara de medir en la portería… y en el vestuario

El reto no será sencillo. La propia Earps lo reconoce: la WSL es “extremadamente competitiva”. El equipo firmó una “brillante” primera campaña en la élite, pero ahora la misión cambia. Ya no se trata de sobrevivir ni de asentarse, sino de “escalar en la tabla” y pelear por terminar “lo más arriba posible”.

En el campo, su presencia debería transformar la estructura defensiva. Una portera que viene de 12 porterías a cero en una liga dominada por Lyon no solo tapa disparos: ordena, manda, corrige. En un equipo que quiere dar el salto de la mitad de tabla a la zona europea, ese tipo de liderazgo es oro.

Fuera del césped, su figura añade peso mediático y responsabilidad. London City Lionesses, un club todavía en construcción, pasa de ser un proyecto emergente a un destino creíble para superestrellas. Si se concretan las llegadas de Mapi León y Alexia Putellas, el vestuario reunirá talento y personalidad suficientes para cambiar el paisaje de la liga.

La pregunta ya no es si London City puede competir. La pregunta es cuánto tardará en hacerlo al nivel que su nueva guardameta exige.