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Manchester United ofrece a AC Milan a Mason Mount

Manchester United ha empezado a mover fichas en un verano que apunta a ser quirúrgico en el centro del campo. Y uno de los nombres que puede pagar la factura del nuevo proyecto es el de Mason Mount.

El club de Old Trafford, decidido a remodelar su mediocampo, ya tiene apalabrado el fichaje de Ederson Silva desde Atalanta y sigue en la pelea por Matheus Fernandes, con Tottenham Hotspur metido en la puja. Para sostener ese plan, necesita ventas. Y ahí es donde entra Mount.

Mount, de apuesta estratégica a moneda de cambio

La idea inicial del United era hacer caja con Manuel Ugarte, pero la grave lesión de rodilla sufrida en el Mundial ha cambiado el guion. Su salida, hoy por hoy, se antoja muy complicada. El foco se ha desplazado entonces hacia Mount, un jugador que llegó desde Chelsea con etiqueta de titular, pero cuya etapa en Manchester nunca ha terminado de despegar.

Las lesiones lo han perseguido desde su llegada y, bajo las órdenes de Michael Carrick, ha ido perdiendo peso en la rotación. Ya no es una pieza intocable, ni mucho menos. Y eso lo ha convertido en una oportunidad de mercado.

Según la prensa italiana, Manchester United ha ofrecido a Mount a AC Milan por una cifra cercana a los 25 millones de euros, unos 21,5 millones de libras. MilanPress asegura que el club inglés ha “propuesto” formalmente la operación y que en el lado rossonero el nombre no ha caído en saco roto.

El factor clave se llama Ruben Amorim. El técnico portugués, hoy al mando del banquillo del Milan, ya coincidió con Mount en Old Trafford y, de acuerdo con la misma información, ha dado el visto bueno para explorar la negociación. “Luz verde” del entrenador, intercambio de información en marcha y un valor de mercado fijado en torno a esos 25 millones: los elementos básicos del posible acuerdo ya están sobre la mesa.

Para el Milan, que prepara un mercado ambicioso, Mount encaja en la categoría de oportunidad: edad competitiva, experiencia en la élite y un precio relativamente accesible para un futbolista formado en la Premier League. Para el United, su salida significaría margen económico y de plantilla para seguir ajustando un mediocampo que será el eje de la reconstrucción.

Amad Diallo, intocable para Carrick

Mientras Mount aparece en la rampa de salida, otro nombre propio del United ha sido vinculado con AC Milan: Amad Diallo. El extremo fue uno de los jugadores que mejor rendimiento ofreció bajo el mando de Amorim en Old Trafford, y su perfil encaja en la idea de un Milan que busca desequilibrio y juventud en ataque.

Sin embargo, ahí la puerta se cierra de golpe.

Fabrizio Romano ha explicado que Michael Carrick ha sido tajante con el club respecto al futuro de Amad. En su canal de YouTube, el periodista detalló que, pese a los rumores procedentes de Italia que lo situaban en la órbita del Milan y de otros equipos, la postura del United no admite matices: Amad Diallo no está en venta este verano.

Carrick ha trasladado de forma clara a la directiva que cuenta con el marfileño como parte estructural de sus planes para la próxima temporada. El mensaje interno es firme y, según Romano, el club “espera plenamente” que el atacante siga en Old Trafford.

Así que, aunque sigan apareciendo especulaciones que lo relacionen con Milan u otros destinos, la línea oficial del United no se mueve: Amad se queda.

Un mercado con mensaje

El doble movimiento dibuja con nitidez el mapa de prioridades en Manchester. Mount, fichaje sonado hace poco más de un año, se convierte en activo negociable. Amad, que todavía está en fase de consolidación, se eleva a la categoría de pieza estratégica.

Si AC Milan decide avanzar y transformar el interés en una oferta formal por Mount, el verano puede dejar una imagen potente: un internacional inglés cambiando Old Trafford por San Siro para reencontrarse con Ruben Amorim, mientras en Manchester se refuerza la idea de un proyecto que apuesta sin titubeos por ciertos perfiles.

La pregunta ya no es si el United venderá para financiar su nuevo mediocampo. La pregunta es cuántos cambios más está dispuesto a asumir para que el equipo que arranque la próxima temporada se parezca lo menos posible al que terminó la última.