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Liverpool acelera en el mercado: salidas y fichaje grande

El mercado se agota y Liverpool acelera: salidas, dudas y un fichaje grande aún por hacer

El verano se escurre y el reloj del mercado empieza a martillear en los oídos de Liverpool. Falta menos de una semana para que vuelva la Premier League y, el 1 de septiembre a las 23.00 horas, la ventana se cerrará de golpe. Sin prórroga. Sin red.

El club de Anfield, que el verano pasado gastó cerca de 450 millones de libras y vio marcharse unos 225 millones en ventas, se ha movido con bastante más cautela esta vez. Pero Andoni Iraola no ha tardado en dejar claro que la plantilla necesita retoques serios si quiere mirar de frente a los de arriba.

Salidas: veteranos libres y canteranos en la rampa

El primer golpe llegó al final de la pasada temporada. Mohamed Salah, Andy Robertson e Ibrahima Konaté se marcharon libres tras acabar contrato, igual que los canteranos Rhys Williams y James Balagizi. Un vacío de jerarquía y experiencia que no se tapa con un simple comunicado.

De momento, solo una venta ha dejado dinero en caja: Luca Stephenson, traspasado a Bolton Wanderers, recién ascendido al Championship, por unas 700.000 libras. Otro centrocampista de la casa, Tommy Pilling, ha hecho las maletas rumbo a Eslovaquia para jugar en MFK Zemplín Michalovce.

El problema para Liverpool es que las incógnitas no acaban ahí. Con apenas dos semanas por delante, varios nombres importantes entran en la zona roja de contrato.

Curtis Jones sigue en el punto de mira de Inter de Milán, con Galatasaray habiendo mostrado interés anteriormente. El club de Anfield pide más de 30 millones de libras por un jugador que acaba contrato el próximo verano. Harvey Elliott está en una situación contractual muy parecida, con Sunderland y Leeds United vinculados a su nombre.

La lista de jugadores que entran en su último año de contrato asusta: Joe Gomez, Wataru Endo, Kostas Tsimikas, Stefan Bajcetic, Virgil van Dijk, Calvin Ramsay y Alisson Becker. Ramsay y Bajcetic tienen muchas papeletas para salir cedidos, pero el resto están llamados a ser piezas clave para Iraola esta temporada. Gestionar sus minutos y su futuro a la vez será un equilibrio delicado.

El ruido en torno a Alexis Mac Allister, que entra en sus dos últimos años de contrato, se ha apagado en las últimas semanas. El argentino ya trabaja en el AXA Training Centre tras el Mundial y, de momento, su salida no está sobre la mesa. Cody Gakpo, objetivo de largo recorrido para Tottenham Hotspur, tampoco ha visto cómo ese interés se convierte en oferta formal.

Mientras tanto, la maquinaria de cesiones en la Academia no se detiene. James McConnell, centrocampista con buena proyección, está muy cerca de irse cedido al Championship con Preston North End.

Uno de los nombres propios del verano interno es Ifeanyi Ndukwe. El central de 18 años, fichado desde Austria Vienna por 2,6 millones de libras, ha irrumpido con fuerza en la pretemporada, pero no puede jugar de forma oficial este curso con Liverpool. Ya le siguen clubes de Dinamarca, Portugal, España, Bélgica y Francia para una cesión.

Lewis Koumas también está en el escaparate. Estuvo muy cerca de seguir a Craig Bellamy a Burnley, pero el frenazo al desembarco del seleccionador de Gales en Turf Moor dejó la operación en el aire. En Liverpool dan por hecho que volverán a llamar a su puerta, sea para un préstamo o un traspaso.

Keyrol Figueroa tiene pretendientes en cascada para una cesión: Barnsley en League One, y Salford City y Shrewsbury Town en League Two, entre otros. Jayden Danns apunta a ser otro de los nombres solicitados en cuanto reciba el alta médica a finales de mes. Incluso el portero de 18 años Kornel Misciur ha despertado el interés de varios clubes de categorías no profesionales.

Algunos acuerdos ya están cerrados. Armin Pecsi jugará cedido en el TSV Hartberg austríaco, el centrocampista Kyle Kelly lo hará en Forest Green Rovers, de la National League, y el defensa Amara Nallo ha salido a HJK Helsinki hasta final de año.

Llegadas: defensa reforzada y un gran extremo en el horizonte

En el capítulo de incorporaciones, Liverpool ha apuntado alto atrás. Victor Muñoz llegó en junio tras ejecutar la cláusula de rescisión de 34,5 millones de libras en Osasuna. Un movimiento contundente. Poco después se hizo oficial la llegada del central de 21 años Jeremy Jacquet desde Rennes, tras un acuerdo de 60 millones de libras cerrado meses atrás.

La voz de Iraola fue clara: faltaban defensas. La respuesta del club fue igual de directa. La semana pasada se concretó la cesión de Ronald Araújo desde Barcelona por una temporada, con una opción de compra fijada en 47 millones de libras. Un líder para el eje, aunque sea con fecha de caducidad… por ahora.

El siguiente gran objetivo está en las bandas. Liverpool quiere un extremo de primer nivel. Estuvo dispuesto a llegar hasta los 86 millones de libras por el joven de 19 años Yan Diomande, pero RB Leipzig exigió más de 100 millones y, para colmo, salió a la luz que el jugador prefería un camino que pasara por Paris Saint-Germain antes de aterrizar algún día en Real Madrid. Demasiadas señales en contra.

Antes, el club ya había tanteado a Maghnes Akliouche, de Monaco, que acabó eligiendo PSG, y valoró un movimiento por Anthony Gordon, finalmente fichado por Barcelona. Tres puertas cerradas, una detrás de otra.

El radar de Anfield también ha pasado por Yanbuka Minteh, de Brighton, Said El Mala, de Köln, y Matias Fernandez-Pardo, de Lille. Todos analizados, ninguno rematado. De ese grupo de opciones, la prioridad ha cambiado de nombre: Bradley Barcola, actualmente en PSG, se ha colocado en el primer lugar de la lista.

Ha habido conversaciones entre clubes y el futbolista ve con buenos ojos vestir de rojo. El problema es el precio: PSG no se mueve, por ahora, de una valoración mínima de 130 millones de libras. Para que la operación avance, los parisinos tendrían que ceder… o Liverpool asumir un riesgo económico que no ha querido tomar este verano.

En el club no descartan un refuerzo más en ataque y otro en el centro del campo. Pero todo pasa por la misma puerta: quién salga del vestuario principal en las próximas dos semanas. Cada llamada, cada oferta y cada gesto de un jugador con un año de contrato puede desencadenar el último gran movimiento del verano en Anfield.