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Kovacic habla sobre la presión en el City y su futuro tras Guardiola

Manchester City vuelve a mirar de frente a la Premier League con una sensación poco habitual en el Etihad: urgencia. Después de cuatro títulos consecutivos, el dominio se ha resquebrajado. Primero Liverpool, después Arsenal. Dos temporadas sin levantar el trofeo han cambiado el paisaje. Y Mateo Kovacic no lo esconde.

“El presión está sobre todos… sobre nosotros especialmente, porque no la hemos ganado dos años seguidos”, reconoció el croata en una entrevista con el South China Morning Post.

Una frase corta, pero contundente. En Manchester lo saben: ya no defienden un trono, intentan recuperarlo.

El contexto no ayuda a la calma. Liverpool se ha recompuesto, Arsenal ha dado un salto competitivo y Chelsea, el antiguo hogar de Kovacic durante cinco años, ha abierto de nuevo la chequera para volver a la pelea. “Los clubes están gastando mucho. Chelsea es uno de ellos, y creo que han añadido grandes jugadores”, apuntó el centrocampista, señalando a un mercado que hierve en la parte alta de la tabla.

Mikel Arteta, al frente de un Arsenal que ya sabe lo que es acabar por encima del City, lo dejó claro recientemente: el club está “muy activo” buscando futbolistas para “mejorar y evolucionar”. No es una declaración de intenciones, es un aviso. La carrera por la próxima Premier se está armando en los despachos antes de decidirse en el césped.

En ese escenario, la presión sobre el vestuario de Pep Guardiola es evidente. Kovacic lo resume con una frase que podría colgarse en cualquier gran club europeo: “Los clubes grandes van de ganar, así que siempre sientes la misma presión”. La diferencia, esta vez, es que el City ya no llega desde la cima, sino desde la persecución.

Hay otro punto que sobrevuela las palabras del croata: el futuro. Se abre en el horizonte la primera temporada de la era post-Pep Guardiola, un momento que marcará un antes y un después en la historia reciente del club. Kovacic, preguntado por si estará ahí para vivirla desde dentro, no pudo garantizarlo. No cerró puertas, pero tampoco las abrió de par en par.

Esa incertidumbre personal se mezcla con la colectiva. City se enfrenta a un doble reto: recuperar la Premier y preparar una transición sin el técnico que lo convirtió en referencia absoluta del fútbol inglés. La presión, como admite Kovacic, es la misma de siempre. Lo que ha cambiado es el margen de error.

La próxima campaña dirá si este Manchester City vuelve a imponer su ley o si la ruptura de su hegemonía se convierte en la nueva normalidad de la Premier League.