Logotipo completo Juego Final

Joel Piroe: del sueño de Ajax al desafío con West Ham

Durante el verano, Joel Piroe estuvo a un paso de regresar a los Países Bajos para liderar la reconstrucción de Ajax. Al final, su futuro quedó ligado a Londres y a un objetivo muy claro: devolver a West Ham a la Premier League.

Según contó el propio delantero a Ajax Showtime el 2 de septiembre, las conversaciones con Jordi Cruyff fueron serias y avanzadas. Ajax le puso sobre la mesa un papel central en el nuevo proyecto.

“Jordi ya se había puesto en contacto con nosotros. Ajax era un candidato serio para mí en ese sentido”, explicó Piroe. “Se estaba armando un nuevo equipo y querían ficharme como delantero… Sentí confianza. Por otro lado, también pensaba: si puedes devolver a Ajax a lo que fue hace unos años, sería genial. Esa es sin duda una ambición”.

El plan seducía al internacional por Surinam. Encajaba con su estilo, con su edad, con su momento de carrera. Pero el dinero frenó la operación. Ajax consideró que los 15 millones de euros que pedían por él eran demasiado, sobre todo mientras seguían pendientes las salidas de Wout Weghorst y otros atacantes.

Mientras en Ámsterdam hacían números, en Londres se movían rápido. West Ham aseguró su fichaje con una cesión por una temporada con obligación de compra, una operación que podría rondar los 12 millones de libras si se cumplen las condiciones ligadas al ascenso.

Un goleador de Championship que busca revancha

El atractivo de Piroe es evidente para cualquier club que aspire a subir: sabe marcar en Championship. Lo demostró con Leeds United, con 19 goles en la temporada 2024/25 camino del título. Ese registro le colocó en el escaparate y recordó que, con un equipo que genere ocasiones, su olfato aparece.

Ahora West Ham quiere exactamente eso: remate, presencia en el área y una referencia clara para su asalto al ascenso. En este inicio de curso ya suma un gol en tres partidos ligueros, un arranque discreto pero suficiente para recordar que, si se enciende, su producción puede dispararse.

¿Por qué Leeds dejó marchar a Piroe?

La salida, vista desde fuera, podría sorprender. Un delantero con números contrastados en Championship, todavía en buena edad y con mercado. Sin embargo, el último curso en Leeds explica mucho.

Piroe solo marcó un gol en 21 apariciones la pasada temporada y se quedó en blanco en 16 partidos de Premier League. Daniel Farke apenas le dio 259 minutos en liga, una cifra que habla por sí sola: la conexión entre técnico y jugador se había roto.

Tácticamente, la decisión encaja. Piroe vive en el área. Brilla cuando el equipo empuja, acumula centros, llega por fuera y le alimenta constantemente. Cuando se le pide algo más —bajar a recibir, enlazar, atacar espacios largos, presionar sin descanso— su impacto se reduce. Farke quería un nueve que fuera la primera línea de presión, con más zancada y más duelos físicos. Ahí, perfiles como Calvert-Lewin y Nmecha ofrecían un encaje más claro. Piroe pasó de pieza importante a recurso incómodo.

El riesgo calculado de Leeds

La foto completa deja un matiz clave: Leeds decidió reforzarse en otras zonas y aceptar un vacío en la punta. Llegaron James Trafford, Harry Wilson, Tarik Muharemovic y, sobre la bocina del mercado, el atacante Jean-Matteo Bahoya. Pero no aterrizó un sustituto específico para el rol de delantero centro que deja Piroe.

Ese hueco puede volverse problemático si Calvert-Lewin o Nmecha se lesionan o atraviesan un bache. Farke se queda con menos red de seguridad en la línea más delicada del campo. Es el peaje de una apuesta valiente.

Aun así, el movimiento tiene lógica económica y deportiva. Leeds convierte a un jugador residual en un acuerdo estructurado que puede dejar entre 12 y 15 millones de libras, mientras el futbolista encuentra un contexto que encaja mejor con su historial. Tras acabar 14º la temporada pasada, el técnico priorizó perfiles pensados para sobrevivir en Premier League antes que retener a un goleador probado en la segunda categoría.

Para Piroe, el giro es claro: vuelve a un entorno que premia su mayor virtud, el remate, y le exige menos en la presión constante. Para Leeds, la pregunta queda abierta: ¿habrá sido acertado soltar a un especialista en Championship justo cuando otro rival directo lo convierte en su nuevo nueve?