Decisión sobre el gol de Manchester United ante Ipswich Town
El segundo gol de Manchester United ante Ipswich Town fue correctamente concedido pese a rebotar en el brazo de Harry Maguire. Así lo ha dictaminado el Key Match Incidents Panel de la Premier League, que ha cerrado el debate que estalló tras el encuentro.
La norma es clara: cualquier mano accidental de un jugador inmediatamente antes de marcar debe invalidar el gol. Pero aquí hubo un matiz clave. Maguire no fue el goleador.
Bajo la presión de Chuba Akpom, el central de United armó el disparo con los brazos pegados al pecho. El balón impactó en su brazo y salió desviado, pero terminó entrando tras golpear al defensor de Ipswich Jacob Greaves, que firmó en realidad un gol en propia puerta. Esa diferencia técnica cambió por completo el veredicto.
En ese momento el marcador señalaba 1-1. A partir de ahí, United se desató y acabó ganando 5-2, pero la acción del segundo tanto se convirtió en el gran foco de discusión del partido.
El VAR, Jarred Gillett, fue tajante en su comunicación con el colegiado Craig Pawson: «Es un gol en propia puerta y la mano accidental no es punible, así que recomendamos conceder el gol». El árbitro mantuvo la decisión sobre el césped.
Si la mano hubiera sido considerada deliberada, el tanto podría haberse anulado. Esa fue precisamente la lectura que hicieron en televisión los analistas de Match of the Day Shay Given y Ellen White, mucho más duros con el defensor de United.
Given no dejó espacio para la duda: «Es una mano clara. Sus manos no están en una posición natural. Es una mano deliberada y un movimiento deliberado hacia el balón». White fue en la misma línea: «Es una posición muy antinatural para ir a protegerte la cara. Se siente como mano y se siente deliberada».
Pese a esas críticas, el panel de cinco expertos de la KMI respaldó tanto la decisión en el campo como la del VAR por un contundente 4-1. En su explicación, subrayó que «los brazos de Maguire están dentro de la línea de su cuerpo, lo que significa que el contacto con su brazo derecho fue accidental». Solo uno de los miembros consideró que la mano debía interpretarse como intencionada.
La jugada deja una conclusión incómoda para muchos: la frontera entre “natural” y “deliberado” sigue siendo un campo minado. Pero, al menos en este caso, la Premier League ya ha dictado sentencia.
Podría interesarte

Inter se enfrenta a Udinese sin Calhanoglu por fatiga muscular

Celtic enfrenta críticas tras derrota en Ibrox

De Zerbi y las bajas de Tottenham ante Liverpool en la Carabao Cup

Celtic cae ante Rangers: McGregor critica el espíritu del equipo

Crystal Palace busca asegurar el futuro de Dean Henderson

Inzaghi y el debut de Al-Hilal en la Champions Asiática
