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Deco impulsa la ambición del nuevo Barça: El inicio de una era

El Barcelona acaba de encadenar dos Ligas consecutivas y ha tumbado al Real Madrid con tres jornadas de margen. Para muchos sería el final de un ciclo brillante. Para Deco, es justo lo contrario.

“Es el comienzo de la historia de este equipo”, insiste el director deportivo, que mira al vestuario y ve algo más que un campeón. Ve una era en ciernes.

Una generación que no quiere techo

La base del proyecto ya no se ficha: se fabrica en casa. Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Fermín López… nombres que hace poco eran promesas de La Masia y hoy sostienen un campeón de Liga.

Deco lo explica con naturalidad, pero con un subtexto contundente: no se conforman.

“Es verdad que ganamos dos Ligas, pero estos jugadores quieren ganar más, creen que pueden ganar más”, señala. Para él, ahí está el verdadero punto de inflexión. No en el trofeo, sino en el hambre.

Cuando el Barça encadenó una racha de 11 victorias seguidas para sentenciar el campeonato, quedó claro que el grupo había encontrado una marcha más. El título llegó con holgura, aunque la eliminación en cuartos de final de la Champions dejó una cicatriz que, dentro del club, se interpreta como combustible para lo que viene.

El sello de Hansi Flick: un campeón con base hecha

En medio de esa transformación, Hansi Flick ha ido construyendo algo que en los despachos se valora casi tanto como un título: estabilidad deportiva.

Deco lo deja claro con una frase que retrata el momento del club en el mercado: con este bloque, el Barça no necesita “ir al mercado por cuatro o cinco jugadores”. No hace falta una revolución cada verano. El esqueleto del equipo está ahí, es joven y compite.

Esa sensación de estructura consolidada refuerza la idea de “inicio de era” que repite el director deportivo. No se trata solo de lo que ya han ganado, sino de cuánto tiempo pueden sostenerlo.

Rashford, un préstamo con impacto y una decisión pendiente

En ese contexto aparece una de las grandes incógnitas del verano azulgrana: el futuro de Marcus Rashford.

El delantero inglés, cedido por el Manchester United, ha firmado una temporada de peso en el campeón de Liga. No siempre ha sido titular, pero sus números hablan: 32 partidos en Liga, ocho goles, siete asistencias. Y una firma imborrable en el momento más caliente del curso.

Su golpeo de falta en el Clásico, para abrir el marcador ante el Real Madrid, ya forma parte del álbum reciente del barcelonismo. Deco aún lo tiene fresco en la retina: “Sabíamos que tenía ese tipo de habilidades, lo vi marcar muchas veces en el United, pero este gol fue increíble. Fue un gol fantástico”.

Rashford ha respondido en Liga y también en Europa: seis goles y tres asistencias en 11 partidos de Champions. Producción de estrella, pero con un matiz que añade valor a su paso por Barcelona: llegó para tapar un hueco incómodo.

Tenía la responsabilidad de sustituir a Raphinha. No era un rol sencillo, ni en lo futbolístico ni en lo emocional dentro del vestuario. Aun así, Deco subraya su actitud: aceptó la competencia, asumió partidos desde el banquillo, reaccionó bien, trabajó.

“Su temporada fue muy buena y estamos contentos de que haya ganado La Liga con nosotros. Se lo merece, trabaja mucho y trabaja duro para estar aquí. Estamos contentos con él”, resume el director deportivo.

El club dispone de una opción para ficharlo en propiedad por 35 millones de euros. Rashford, por su parte, ya ha dejado caer que le gustaría seguir en España la próxima temporada. La ecuación está sobre la mesa. Falta la decisión.

Un campeón joven que no se conforma

Mientras el futuro del inglés se debate en los despachos, el mensaje de Deco hacia el grupo es nítido: esto no va de celebrar lo conseguido, sino de estirar el límite.

“Creo que este equipo es, para mí, el comienzo de la era, el comienzo de la historia de este equipo, porque son muy jóvenes y todavía quieren ganar algo importante”, recalca.

Dos Ligas seguidas, una generación que irrumpe desde La Masia, un técnico que ha dado forma a un bloque reconocible y un mercado que, por primera vez en mucho tiempo, no se plantea como una reconstrucción total.

El Barça ya ha levantado el título. La verdadera pregunta es cuánto tiempo podrá sostener esta hegemonía que Deco anuncia como el inicio de una nueva era.