Logotipo completo Juego Final

Craig Gordon se retira: adiós a una leyenda del fútbol escocés

Craig Gordon ha decidido detener, por última vez, el reloj de su carrera. A los 43 años, el guardameta escocés anunció su retirada del fútbol profesional tras “vivir mis sueños”, poniendo punto final a 25 años bajo los palos, repartidos entre Heart of Midlothian, Sunderland, Celtic y la selección de Escocia.

Lo comunicó como empezó todo: ligado a Hearts. En un emotivo vídeo difundido por su club de infancia, el portero miró atrás y aceptó lo que todo futbolista intenta retrasar hasta el límite. “Nunca he querido que terminara, pero tiene que terminar”, confesó. “He vivido mis sueños y por eso estoy tan agradecido”.

De Tynecastle a un récord británico

La historia de Gordon no fue la de un talento discreto. En 2007, dejó Tynecastle rumbo a la Premier League. Sunderland pagó entonces 9 millones de libras, un récord británico para un portero. Un traspaso que colocó al escocés en el escaparate más exigente.

En Inglaterra dejó una imagen que se repite cada vez que se habla de grandes paradas en la Premier: aquella mano imposible ante Zat Knight, del Bolton Wanderers, en 2010, a quemarropa, que aún hoy se cita como una de las intervenciones más espectaculares de la liga.

Pero el brillo tuvo un coste. Una grave lesión de rodilla marcó su etapa en el Stadium of Light. Tras cinco años en el club, Gordon quedó fuera de los focos. Dos temporadas completas alejado de la competición, entre rehabilitación y tareas de entrenamiento, mientras muchos pensaban que su carrera se había apagado para siempre.

Renacer en Celtic y regreso al primer amor

En 2014, cuando parecía que el fútbol de élite ya miraba hacia otro lado, Celtic le abrió la puerta. Gordon la cruzó con la determinación de quien se niega a aceptar el final. Llegó su primer título de liga… y no fue el único. En seis años en Glasgow, acumuló cinco campeonatos de liga en una etapa cargada de medallas y noches grandes.

Después, el círculo se cerró. Volvió a Hearts, el club que lo vio crecer y que lo despidió este verano tras su segundo ciclo en Tynecastle. Y, fiel a su historia, el destino le reservó otra prueba extrema: una doble fractura de pierna en 2022. Otro parón largo. Otra rehabilitación. Otro regreso que muchos habrían considerado inalcanzable a su edad. Gordon volvió a jugar.

84 veces Escocia, 766 partidos, una carrera “improbable”

Con la camiseta de la selección escocesa debutó en 2004. Desde entonces, 84 internacionalidades, 30 porterías a cero y un lugar fijo en la memoria reciente del fútbol del país. Su último partido con Escocia llegó este mismo año, en la victoria previa al Mundial ante Curazao, en mayo. Su último encuentro con Hearts, un 2-2 frente a Celtic en enero.

Si se suman club y selección, la cifra impresiona: 766 partidos oficiales, incluidos 13 encuentros cedido en Cowdenbeath en la temporada 2001-02. De portero prometedor en préstamo a veterano de élite. De Tynecastle al mundo, y de vuelta.

La cuenta oficial de la selección escocesa lo resumió con una frase breve pero contundente: “Una carrera como ninguna otra”.

Gordon, en su mensaje, puso palabras al viaje: “Todo el mundo tiene sueños. Los míos probablemente no eran distintos a los de la mayoría de los niños: jugar para mi club y para mi país. Heart of Midlothian y Escocia. ¿Improbable? Quizá. ¿Imposible? En absoluto”.

Trabajo, sacrificios, golpes. Paso a paso, como él mismo señaló, los sueños se hicieron realidad. De animar en la grada de Hearts a defender su portería. De cantar el himno en casa a entonarlo 84 veces sobre el césped. “No soy muy buen cantante, pero mejoré un poco después de 84 interpretaciones del himno nacional”, bromeó. “Los nombres más grandes, en los estadios más grandes, en los escenarios más grandes: he saboreado cada momento”.

Un palmarés a la altura de la resistencia

Su vitrina cuenta la otra parte de la historia. Con Celtic conquistó varios títulos de la Scottish Premiership, a los que añadió dos Scottish Cup que se suman a la que ya había ganado con Hearts en 2006. A eso se agregan cinco League Cup y el título de la Scottish Championship con Hearts en 2021.

Las cifras bajo palos también hablan por sí solas: 30 porterías a cero con Escocia y una frecuencia de partidos sin encajar cercana a dos de cada tres en su carrera de clubes. Un guardián fiable, año tras año, incluso cuando el cuerpo empezó a recordarle el paso del tiempo.

Este viernes, en el amistoso de Hearts ante Rayo Vallecano en Tynecastle, se espera que la afición de Edimburgo tenga la oportunidad de despedirse de uno de los suyos. No será un partido más. Será una ovación para un portero que sobrevivió a lesiones, a dudas y al calendario.

“Ahora los guantes, por fin, se van”

En su mensaje de despedida, Gordon no olvidó a nadie. “Agradecido a mis compañeros y entrenadores por exigirme al máximo”, dijo. “Agradecido a mis rivales por impulsarme. Agradecido al personal médico que ha trabajado conmigo todos estos años. Agradecido a mis seres queridos por su apoyo. Y agradecido a los aficionados por estar detrás de mí durante 24 años”.

Luego llegó la frase que todo portero teme pronunciar: el final. “Pero ahora los guantes, por fin, se van y digo adiós a mi carrera como jugador. Vosotros, los aficionados, me habéis dado todo, y ha sido un privilegio representaros”.

“Espero que lo hayáis disfrutado tanto como yo. Desde el fondo de mi corazón, gracias”.

El eco de esas palabras quedará en Tynecastle cuando se apague la última ovación. La portería seguirá ahí. Craig Gordon, no. Y esa ausencia, en Escocia, se notará durante mucho tiempo.

Craig Gordon se retira: adiós a una leyenda del fútbol escocés