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Carragher cuestiona fichaje de Tielemans y mercado del United

Jamie Carragher no termina de creerse el último gran movimiento del Manchester United. El exdefensa del Liverpool ha puesto en duda el fichaje de Youri Tielemans, un traspaso de 35 millones de libras desde Aston Villa que debía presentarse como pieza clave en la nueva era del centro del campo bajo el mando de Michael Carrick.

El belga firmó por cinco años con el United el mes pasado, con la etiqueta de titular y de pilar para el proyecto. Pero para Carragher, algo en la secuencia de su carrera no encaja.

En declaraciones en The Overlap, programa patrocinado por Sky Bet, el exinternacional inglés relató el momento en el que empezó a cuestionarse el movimiento. Estaba viendo la Supercopa de la UEFA entre PSG y Aston Villa cuando, al cambiar de canal, se encontró con el Manchester United en ITV enfrentándose al Leeds.

Tielemans se disponía a lanzar un córner. Y ahí le saltó la chispa.

“Es un buen jugador, no me malinterpretéis”, vino a decir Carragher, antes de matizar que, en su cabeza, la trayectoria lógica habría sido la contraria: primero Old Trafford, luego Villa Park. No al revés.

La sensación que transmitió fue clara: no cree que Tielemans esté acabado, pero sí que el momento del fichaje llega tarde. Para él, los últimos tres años del belga habrían tenido más sentido vistiendo de rojo en Manchester, y solo después dando el salto a Aston Villa como salida natural, no como trampolín de subida.

El golpe por Fernandes y la falta de agresividad

Carragher no se quedó ahí. También cargó contra la forma en que el United dejó escapar a Mateus Fernandes, que terminó firmando por Tottenham Hotspur en una operación de gran impacto económico.

El United llegó a mantener conversaciones con West Ham por el centrocampista portugués, pero se echó atrás ante los 85 millones de libras que exigía el club londinense. Esa vacilación abrió la puerta a que el Tottenham cerrara el acuerdo.

Carragher admitió que la operación le generó inquietud desde el primer momento en que vio el nombre de Fernandes vinculado al United. Le parecía un fichaje con sentido: por edad, por perfil, por potencial. Y precisamente por eso le sorprendió que el club no apretara más.

Desde su punto de vista, el argumento del precio no termina de sostenerse. Sí, 85 millones es una cifra enorme, pero el mercado actual ha encarecido al máximo a los centrocampistas de élite. En su lectura, pretender encontrar un mediocentro verdaderamente top por 50 millones ya no es realista para un club con las aspiraciones del United.

Scholes marca la hoja de ruta

Mientras Carragher pone el foco en las oportunidades perdidas, Paul Scholes apunta al siguiente paso. Para el histórico centrocampista del United, la plantilla aún tiene un vacío evidente que cubrir antes de que se cierre la ventana de traspasos.

Scholes lo expresó con claridad: hay que pensar en la posición más necesitada. En ataque, recuerda, existen alternativas. Ve a Matheus Cunha y a Bryan Mbeumo capaces de ocupar el puesto de delantero centro. Y, aunque el futuro de Marcus Rashford sigue en el aire, su presencia añade otra opción en esas zonas ofensivas.

Su conclusión va por otro lado: el verdadero punto crítico está o en el eje de la defensa o en el centro del campo. Una de esas dos demarcaciones, para él, debe ser la prioridad absoluta.

Un estreno bajo la lupa

Con el debut en la Premier League a la vuelta de la esquina, el ruido alrededor del mercado del United no se apaga. Este sábado llega Hull City, recién ascendido, como primer examen oficial de la temporada para el equipo de Carrick.

En el césped, Tielemans tendrá la primera oportunidad de responder con fútbol a las dudas de Carragher. El debate ya está servido: ¿es el belga un refuerzo tardío o la pieza que le faltaba al United moderno?

La respuesta no llegará en una sola jornada. Pero cada balón que toque en Old Trafford se medirá con la vara de esas críticas. Y cada minuto que pase sin un fichaje de jerarquía en la zaga o en el centro del campo hará más ruidosa la pregunta que sobrevuela el verano del United: ¿está este equipo realmente construido para competir al máximo nivel, o el mercado se le ha vuelto a escapar de las manos?