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La obsesión de Arteta impulsa al Arsenal en la Premier League

El arranque de Arsenal en la defensa de su título de Premier League roza la perfección. Pleno de victorias, sensación de control y un vestuario que repite una misma idea: todo nace de los estándares innegociables de Mikel Arteta. El último en comprobarlo, y decirlo en voz alta, es Bruno Guimaraes, fichaje estrella del verano.

El centrocampista brasileño, llegado desde Newcastle por 75 millones de libras, apenas ha necesitado unos días en Londres para entender la exigencia del nuevo jefe. El mensaje le quedó claro desde el primer entrenamiento: aquí no vale con repetir lo del año pasado, hay que superarlo.

“Estoy muy feliz de poder entrenar cinco o seis veces con el equipo. Es genial poder trabajar con un equipo tan fuerte, tan impresionante”, explicó Guimaraes al Daily Mail. No hablaba solo de talento. Hablaba de un bloque que intimida.

“Son fuertes físicamente, fuertes en defensa, fuertes en ataque. Parece que esta temporada están jugando mejor que la pasada. Creo que ese es el objetivo, mejorar cada año. Ese es el mensaje que Arteta quiere transmitirnos”.

La frase encaja con lo que se ve sobre el césped: un campeón que no se conforma con proteger la corona, que quiere aplastar dudas y rivales desde septiembre.

Un inicio frustrante para el fichaje estrella

Mientras el equipo vuela, Guimaraes vive un comienzo de curso mucho más áspero. La realidad física le ha frenado donde la ilusión le empujaba. Una persistente molestia en la ingle le ha obligado a dosificar esfuerzos y a ver demasiado fútbol desde la banda.

Hasta ahora, su participación se resume en una aparición como suplente ante Aston Villa y un papel aún más discreto en el triunfo por 2-1 frente a Chelsea en el Emirates Stadium, donde ni siquiera llegó a saltar al campo. Para un jugador de 28 años en plena madurez, y con ese precio de traspaso a la espalda, no es el guion soñado.

Arteta, sin embargo, pisa el freno. Sabe lo que tiene entre manos y no quiere quemarlo en septiembre. Gestiona cada minuto, cada carga de trabajo, con la vista puesta en una temporada larga y exigente, en la que Arsenal aspira a competir por todo.

La sala de máquinas del equipo está llena de nombres y egos, pero el técnico tiene claro que Guimaraes debe ser una pieza central en cuanto esté al cien por cien. La batalla por un sitio en el once será feroz. Y ahí es donde el brasileño tendrá que justificar el esfuerzo económico del club.

Raya y la madurez del campeón

El cambio no solo lo notan los recién llegados. Los pesos pesados también perciben que algo ha cambiado en la mentalidad del grupo. David Raya, uno de los líderes silenciosos del vestuario, lo explicó tras la victoria ante Chelsea.

“Por supuesto, ganar la liga después de tantos años y después de esas temporadas en las que estás tan cerca te da ese alivio y te da esa confianza extra”, confesó el guardameta español. Hay una liberación evidente. El título ha quitado un peso histórico de los hombros del club.

Raya fue más allá al recordar el impulso de los últimos meses: “Venir de esos tres partidos, especialmente la victoria en la Community Shield contra (Manchester) City, la forma en la que jugamos, te da una motivación extra y una confianza extra para jugar como queremos jugar”.

Esa es la clave: jugar “como queremos jugar” incluso cuando el partido se tuerce. Ahí se ve si un campeón es de un año o de una era.

Arsenal aprende a sufrir… y a ganar igual

El choque ante el Chelsea de Xabi Alonso lo demostró. Arsenal no brilló como en sus mejores días. Encajó primero, dudó por momentos, tuvo que remar a contracorriente. Pero terminó imponiéndose 2-1 y sumando otros tres puntos que sostienen un inicio impecable de defensa del título.

Esa capacidad para sacar victorias cuando el fútbol no fluye es, quizá, el síntoma más claro de la madurez de este equipo. Antes se le acusaba de frágil, de caer en los momentos calientes. Ahora, incluso con bajas, con rotaciones y con fichajes como Guimaraes todavía a medio gas, encuentra la manera.

El mensaje de Arteta se filtra en cada línea del campo: intensidad diaria, mejora constante, cero excusas. Guimaraes lo ha captado nada más aterrizar. Raya lo resume desde la portería. El resto lo ejecuta sobre el césped.

Del dominio doméstico al reto europeo

Con el inicio perfecto en la Premier League intacto, el calendario aprieta y cambia el escenario. Llega la Champions League. Llega la hora de comprobar si la autoridad mostrada en Inglaterra puede trasladarse a Europa.

El próximo examen no admite distracciones: visita a Napoli este miércoles en el estreno de la fase de grupos. Un ambiente hostil, un rival incómodo y la oportunidad de enviar un mensaje al continente.

Arsenal llega con confianza, con un título reciente y con una idea de juego cada vez más asentada. Falta por ver cuándo podrá incorporarse Guimaraes a pleno rendimiento a esa maquinaria. Porque si el campeón ya intimida así, ¿qué techo tendrá cuando su gran fichaje se libere por completo?