Logotipo completo Juego Final

Andoni Iraola debuta con Liverpool en St James' Park

El estreno de Andoni Iraola al mando del Liverpool ya tiene escenario y temperatura: domingo por la tarde, St James’ Park, el norte rugiendo y un Newcastle United dispuesto a medir de inmediato el pulso del nuevo proyecto ‘red.

El técnico vasco aterriza con una misión doble. A corto plazo, evitar otro arranque torcido que enrarezca el ambiente en Anfield tras un quinto puesto que supo a poco. A medio plazo, dejar claro que el Liverpool vuelve para pelear por títulos, aunque la realidad del vestuario hable de una plantilla corta, exigida al límite desde el primer día.

El club ha puesto una gran ficha sobre la mesa con Jeremy Jacquet, fichado del Rennes por 60 millones de libras en un acuerdo cerrado el año pasado. Junto a él han llegado Ronald Araujo, cedido desde el Barcelona, y Victor Muñoz, procedente de Osasuna, como refuerzos de fondo de armario. Pero la sensación es evidente: el ataque sigue pidiendo más pólvora y, sobre todo, más profundidad si el Liverpool quiere competir en todos los frentes.

En Tyneside, sin embargo, no hay margen para excusas. Iraola necesita acertar con el once desde el primer día. Un mal resultado en St James’ Park encendería dudas y ruido justo cuando el proyecto necesita calma y convicción. Tres decisiones asoman como clave antes de visitar al Newcastle.

Araujo, de inicio en el centro de la zaga

El gran fichaje es Jacquet, pero el contexto invita a frenar. Debutar en la Premier League en el caldero de St James’ Park es otra cosa. Y no solo por el escenario. El central francés no disputa un minuto oficial desde principios de febrero y apenas ha acumulado 45 minutos en toda la pretemporada por culpa de los problemas físicos. Lanzarlo de inicio en un partido de este calibre rozaría lo temerario.

La lesión de Joe Gomez deja a Iraola corto de efectivos en el eje, pero no desnudo. Ahí aparece Ronald Araujo. El uruguayo tampoco ha tenido una pretemporada cargada de minutos —solo medio tiempo—, pero llega con ritmo competitivo reciente: jugó con regularidad hasta el final del curso pasado y está habituado a escenarios hostiles y noches de máxima tensión tras siete años en el Camp Nou.

La elección está clara. Araujo ofrece jerarquía, oficio y experiencia en grandes citas. Con él, la línea defensiva gana voz y colmillo. Apostar por Jacquet desde el primer minuto sería una decisión valiente, sí, pero no necesariamente la correcta para inaugurar una era.

Ngumoha, la apuesta obligada (y merecida) en la derecha

En la banda derecha el debate es distinto. Y más crudo. Iraola prácticamente no tiene alternativas naturales. Podría desplazar a Victor Muñoz fuera de su posición para tapar el hueco, pero el que ha pedido paso en el césped es otro nombre: Rio Ngumoha.

Tiene 17 años. Tiene poca experiencia. Tiene, también, todos los riesgos de un debutante en un ambiente que se cierra sobre los rivales. Pero aquí el contexto empuja en otra dirección: Ngumoha se ha ganado la confianza durante la pretemporada, dejando destellos y constancia. Y, sobre todo, ya sabe lo que es decidir en este mismo escenario.

El curso pasado, el joven atacante firmó el gol de la victoria en St James’ Park, batiendo a Nick Pope con frialdad en el minuto 100, frente al Leazes End. Esa acción no solo habla de calidad técnica; habla de carácter. De alguien que no se encoge cuando el reloj aprieta y la grada aprieta más.

Con el regreso de Alexander Isak a su antiguo feudo, el ambiente será todavía más incandescente. Justo el tipo de noche en la que un futbolista sin miedo puede cambiar un partido. Ngumoha encaja en ese perfil. Y, esta vez, no parece una apuesta romántica, sino lógica.

Un centro del campo sin Mac Allister

En la medular, el panorama es muy distinto. Aquí sí hay abundancia. Aunque Curtis Jones apunte a salida rumbo al Inter de Milán, Iraola dispone de un abanico amplio: Alexis Mac Allister, Dominik Szoboszlai, Ryan Gravenberch, Florian Wirtz, Wataru Endo, Harvey Elliott, Trey Nyoni y Stefan Bajcetic.

Con esa nómina, el técnico tiene margen para probar, ajustar y, si hace falta, tomar decisiones que hace un año habrían parecido impensables. Una de ellas pasa por dejar fuera de la alineación inicial a Mac Allister en St James’ Park.

El argentino apenas ha sumado 54 minutos en toda la pretemporada, después de disfrutar de un descanso prolongado tras sus esfuerzos en el Mundial. Llega corto de ritmo. Pero no es solo una cuestión física. Su rendimiento durante grandes tramos de la temporada 2025/26 dejó dudas, y el nuevo ciclo invita a revisar jerarquías.

La combinación que mejor equilibra energía, llegada y creatividad apunta a un trío formado por Szoboszlai, Gravenberch y Wirtz. Tres centrocampistas capaces de sostener la presión alta que exige Iraola, de romper líneas con balón y de amenazar desde segunda línea. Un centro del campo más agresivo, menos contemplativo.

Iraola tiene claro que su Liverpool debe mandar desde el corazón del juego. Y eso empieza por una decisión tan dura como necesaria: arrancar la temporada sin considerar a Mac Allister como intocable.

El nuevo proyecto se presenta en uno de los estadios más fieros de la liga, con una plantilla corta, jóvenes llamados a dar un paso al frente y veteranos bajo examen inmediato. Para Iraola, el primer gran reto no es solo ganar en Newcastle. Es demostrar, desde el primer once, qué tipo de Liverpool quiere construir.