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Tridente del Chelsea y desafíos en la Premier League

El tridente de moda en la Premier League, al menos en este arranque, viste de azul. Entre Morgan Rogers, João Pedro y Cole Palmer suman ya 10 contribuciones de gol en solo tres jornadas y han convertido al ataque del Chelsea en la referencia más vertiginosa, asociativa y letal del campeonato. Pero el sábado, en la fecha de su partido número 100 en la élite, un bloque mucho menos glamuroso pretende aguarles la fiesta: un Hull lanzado que persigue su primera victoria histórica ante los londinenses en la máxima categoría.

Oli McBurnie todavía no se ha estrenado este curso, aunque se ha quedado cerca un par de veces. Lo compensa con un despliegue sin balón que roza el sacrificio extremo: choques, desmarques, presión, trabajo sucio. Un rendimiento que deja en evidencia la decisión de Steve Clarke de dejarle fuera del último Mundial con Escocia. Ante una defensa local que hace aguas, el delantero de Hull promete una tarde incómoda para los centrales de Chelsea. Y un gol sería un guiño perfecto al centenar de apariciones en la Premier.

Nada ayuda a la tranquilidad en Stamford Bridge el dato reciente: Chelsea no ha ganado ninguno de sus últimos cuatro partidos ligueros ante equipos recién ascendidos. Con el arranque eléctrico de Hull, el resultado del sábado está lejos de ser un trámite.

Ábeloa bajo los focos en Anfield

Álvaro Arbeloa se reencuentra con Andoni Iraola en un momento delicado, aunque quizá no con el rival que más le convenga. Tres partidos, tres derrotas, siete goles encajados: el aterrizaje del exdefensa del Liverpool en el banquillo de Fulham ya levanta dudas sobre un plan atrevido pero frágil atrás. El eco es inevitable: Iraola tampoco ganó ninguno de sus primeros nueve encuentros ligueros con Bournemouth. Aguantar la idea o rectificar, esa es la encrucijada.

El consejo, si preguntara a su homólogo en Anfield, sería simple: confía en ti y en el proceso. Fulham genera juego con Arbeloa, pero se desnuda en cada transición. Y justo ahora Liverpool empieza a engrasar su ataque con su nuevo técnico, con recursos de sobra para castigar cualquier desajuste y convertir el regreso de Arbeloa a Anfield en una noche incómoda.

Iraola, por su parte, podría llegar con las bandas mermadas. Bradley Barcola sufrió calambres el miércoles en su primera titularidad desde la semifinal del Mundial con Francia, mientras Cody Gakpo arrastra un problema menor. Ajustes obligados en un duelo donde cada detalle en las áreas puede inclinar la balanza.

El regreso esperado de Doucouré

Cheick Doucouré no encuentra respiro. Cuando el centrocampista de Mali parecía listo para reaparecer con Crystal Palace por primera vez desde enero de 2025, en la victoria de Carabao Cup ante Middlesbrough, un problema de salud de última hora le volvió a frenar.

Pierre Sage confesó que la cara de Doucouré “era como si le hubieran dado un millón de dólares” al decirle que entraba en la convocatoria para visitar a Fulham, donde Palace estrenó su casillero de triunfos con un 3-2. El técnico ya ha confirmado que el jugador de 26 años, castigado por dos graves lesiones de rodilla y antiguo objetivo de mercado de Liverpool, podría tener minutos ante Ipswich en Selhurst Park.

Cuando por fin vuelva a pisar el césped en partido de liga, no será solo una cuestión táctica. Será un momento emotivo, de reivindicación personal y alivio colectivo.

Choque de músculo en el medio: Brentford-Bournemouth

El sábado, el centro del campo dictará sentencia en el duelo entre Brentford y Bournemouth. Vitaly Janelt y Mamadou Sangaré marcan el ritmo de un equipo de Keith Andrews que vive del físico, del choque y de la presión alta.

Las cifras lo explican: Brentford lidera la Premier League en duelos aéreos ganados (22,3 por 90 minutos), intercepciones (11,3) y faltas cometidas (16,3). Marco Rose, técnico de Bournemouth, no se engaña: “Defienden bien como bloque, presionan arriba, tienen transición rápida y calidad en todas las zonas”, avisa, mientras persigue su primera victoria del curso.

Su antídoto se llama Alex Scott. El mediocentro manda en las estadísticas de intercepciones del equipo y ya ha provocado nueve faltas, la cuarta mejor marca del campeonato. Un imán para el contacto en un partido que promete fricción.

El guion reciente invita a no levantarse del sofá hasta el final. Bournemouth ha ido por delante en los tres primeros encuentros y solo ha sumado dos puntos. Cuatro de los cinco goles que ha encajado han llegado a partir del minuto 84. La historia tampoco ayuda: en ocho enfrentamientos en la élite ante los Bees, las Cherries aún no conocen la victoria.

Jackson, la nueva apuesta de área en Aston Villa

El verano en Aston Villa trajo ruido, cambios y expectativas, pero muchas de las caras nuevas llevaban tiempo en la agenda. Ninguna tanto como Nicolas Jackson. Unai Emery fue quien encendió la chispa de su carrera en Villarreal y ahora, reunidos en Birmingham, el delantero senegalés ya ha empezado a responder.

Su primer gol llegó el martes en el campo del Club Brugge tras el traspaso de 47,5 millones de libras. Jackson ocupa el lugar de Ollie Watkins, garantía de tantos durante seis temporadas consecutivas en la élite. El listón es alto, pero las primeras señales son alentadoras.

John McGinn, capitán de Villa, lo admite entre risas: “Tuve un par de peleas con él cuando estaba en Chelsea, así que cuando llegó pensé: ‘¿Cómo será?’ Pero es un tipo brillante”. La presión por el precio está ahí, pero en el vestuario tienen claro que puede convertirse en pieza enorme del proyecto de Emery.

Tottenham, sin red ante un Everton hundido fuera de casa

En el Tottenham Hotspur Stadium ya no se respira el pánico del último día de la temporada pasada ante Everton, pero la visita tempranera del equipo de David Moyes no llega en un clima de calma absoluta. Tres jornadas, ningún gol y solo un punto. La paciencia con Roberto De Zerbi y la inversión millonaria en fichajes convive con una sensación de espera tensa: el equipo tiene que arrancar ya.

El rival, sobre el papel, es el ideal. Ningún conjunto de la élite presenta un registro tan pobre en este rincón del norte de Londres como Everton. Ha sumado solo siete puntos de los últimos 51 posibles como visitante ante Spurs. Los números dibujan un escenario casi obligado: si Tottenham no gana, el murmullo puede convertirse en bronca abierta desde la grada.

Xhaka, Ballard y Bruno: reencuentros en el Stadium of Light

El sábado por la noche, el Stadium of Light será un cruce de viejos conocidos. Granit Xhaka, capitán y ancla del centro del campo de Sunderland, no necesita presentación para una afición de Arsenal que le conoce al detalle. A su lado, en la zaga, Dan Ballard añade otra capa al relato: ex capitán juvenil de los Gunners, formado en la academia desde los ocho años.

Y al otro lado aparece Bruno Guimarães. El ex capitán de Newcastle regresa en un contexto distinto, ahora como líder de un nuevo proyecto que busca alargar un inicio perfecto: cinco victorias seguidas contando la Community Shield.

“Arsenal vuela, es uno de los mejores equipos de Europa”, reconoce Régis Le Bris, técnico de Sunderland. “Será un reto, pero estoy muy ilusionado por vivir otra vez una situación así”. El recuerdo reciente alimenta la confianza: el curso pasado, gracias a los goles de Ballard y Brian Brobbey, Sunderland arrancó un 2-2 en liga ante el equipo de Mikel Arteta en Wearside.

Le Bris lo tiene claro: “Cuando te enfrentas a un rival tan fuerte puedes volverte tímido, pero lo más importante es ser nosotros mismos. Arsenal se adapta y encuentra soluciones, así que nosotros debemos ser flexibles”. El desafío es mayúsculo. La oportunidad, también.

Coventry busca el gol que se le niega

Coventry comparte una estadística incómoda con Aston Villa y Tottenham: todavía no ha marcado en la Premier esta temporada. La diferencia es que el pasado fin de semana rozó el premio mayor en el campo del campeón. Estuvo a punto de encajar pronto ante Manchester City, pero después obligó a Gianluigi Donnarumma a firmar una serie de paradas de alto nivel para que los de Frank Lampard se llevaran los tres puntos en el tramo final.

“Jugaron muy bien contra Manchester City y crearon muchas ocasiones”, admite Fabian Hürzeler, que lleva a su Brighton al CBS Arena el domingo. El alemán no ahorró críticas a los suyos tras la primera parte desastrosa ante Leeds, marcada por la falta de energía e intensidad. Repetir esa versión, esta vez a domicilio y ante un recién ascendido que crece con cada minuto, sería una invitación al castigo.

Coventry dispara sin puntería, pero la confianza se refuerza. Y un primer gol en casa, ante un Brighton obligado a reaccionar, puede cambiar el tono de toda su temporada.

Un derbi de Manchester con banquillos nuevos y cuentas pendientes

La edición número 199 del derbi de Manchester llega con un duelo en la banda tan sugerente como lo que ocurra sobre el césped. Michael Carrick, 45 años, busca guiar a Manchester United hacia su victoria número 82 en el clásico. Enfrente, Enzo Maresca, 46, pretende firmar el triunfo 63 de Manchester City en el enfrentamiento eterno.

El italiano, heredero del trono de Pep Guardiola, puede estar satisfecho: desde la Community Shield, su City cuenta por victorias sus cuatro partidos oficiales. El arranque es impecable. Carrick, ya como técnico permanente de United, no puede decir lo mismo. Tres jornadas, una derrota en Hull, un empate en Everton y un 5-2 en casa ante Ipswich como único alivio.

El ambiente se calienta también fuera del juego. La afición de United prepara protestas previas por la estrategia del club contra la reventa de entradas. Ruido en los aledaños, tensión en la grada, presión sobre el césped. El derbi nunca fue un partido más, pero con dos proyectos en construcción y una ciudad partida en dos, el resultado puede marcar mucho más que una simple clasificación. ¿Quién impondrá su era en Manchester?