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Tottenham acelera su reconstrucción con Senesi y más fichajes

Tottenham sobrevivió. No con brillo, no con épica, pero sobrevivió. Y esa permanencia en la Premier League se ha convertido en el pistoletazo de salida para un verano que en el norte de Londres quieren que sea quirúrgico: tres operaciones rápidas, dos de ellas a coste cero, para cambiarle el rostro al primer equipo.

En el centro de todo, un nombre ya tiene luz verde.

Senesi, el primer fichaje de la nueva era

Fabrizio Romano ya ha dado su famoso “Here We Go” para Marcos Senesi. El central argentino de Bournemouth tenía un acuerdo encarrilado con Tottenham condicionado a un único detalle: que el club siguiera en la élite. Condición cumplida, trato activado.

Senesi llegará como agente libre, un movimiento que encaja con la hoja de ruta del club: reforzar la zaga con experiencia de Premier sin desangrar el presupuesto. Para un equipo que coqueteó con el abismo hasta la última jornada, blindar la defensa no es un lujo, es una obligación.

Roberto De Zerbi, más aliviado que eufórico tras sellar la salvación, sabe que su proyecto no puede arrancar de verdad con una línea defensiva en permanente estado de alarma. Senesi es la primera pieza de ese rompecabezas.

Y no será la única.

Robertson, la oportunidad que vuelve

Tottenham también ha reactivado un viejo deseo: Andrew Robertson. El lateral escocés, que ya estuvo muy cerca de vestir de blanco en enero antes de que Liverpool frenara la operación a última hora, ha confirmado su salida de Anfield al terminar contrato.

Según la información de TEAMtalk, Robertson tiene desde hace tiempo un acuerdo verbal para incorporarse en verano a los Spurs como agente libre, igualmente sujeto a la permanencia en la Premier. Con la salvación asegurada, en el club quieren cerrar cuanto antes una incorporación que añadiría jerarquía inmediata al vestuario.

La idea es clara: juntar a Senesi y Robertson para construir una defensa con oficio, lectura táctica y kilómetros de Premier League en las piernas. Justo lo que ha echado en falta Tottenham en una temporada de sobresaltos, dudas y demasiados experimentos atrás.

Un lateral zurdo contrastado, campeón y acostumbrado a pelear por los puestos altos, encaja con la ambición que se respira en el entorno de De Zerbi: volver, como mínimo, a la pelea por plazas europeas y, si la mezcla funciona, acercarse de nuevo a la zona Champions.

Palhinha, la pieza que falta en el centro

El tercer frente es más complejo. El nombre es Joao Palhinha y, a diferencia de Senesi y Robertson, aquí no hay carta de libertad ni operación sencilla.

Tottenham quiere al centrocampista, pero no está solo. Tres grandes portugueses presionan para llevárselo de vuelta a casa, y en torno al jugador han circulado versiones que apuntan a un posible deseo de regresar a Portugal por motivos familiares.

Ese ruido ha generado tensión en los despachos. El club londinense, sin embargo, mantiene la confianza en poder alcanzar un acuerdo. La apuesta es clara: un mediocentro capaz de sostener al equipo, de ganar duelos, de dar equilibrio a un once que demasiadas veces se ha partido en dos.

Si Senesi y Robertson apuntalan la retaguardia, Palhinha sería el ancla. El futbolista que permite que todo lo demás se ordene.

De la angustia a la ambición

La temporada terminó con Tottenham mirando de reojo al precipicio. Ahora, con la categoría asegurada, el club quiere transformar esa angustia en impulso. Tres fichajes, dos de ellos a coste cero y otro sujeto a una negociación delicada, pueden marcar el tono del nuevo ciclo.

La salvación ha evitado una catástrofe deportiva y económica. La pregunta ya no es cómo sobrevivir al próximo curso, sino hasta dónde puede llegar este proyecto si De Zerbi recibe las piezas que reclama.

Senesi está hecho. Robertson se acerca. Palhinha, de momento, sigue siendo el gran examen de este verano. Y de su resolución puede depender si Tottenham vuelve a ser un actor secundario… o recupera su sitio en el primer plano del fútbol europeo.