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Senne Lammens: El portero que transformó al Manchester United

El fichaje que cambió el año del Manchester United no fue un galáctico, ni una operación de portada. Fue un portero de perfil bajo, casi anónimo fuera de los círculos de ojeadores: Senne Lammens. Diez meses después de su llegada, el belga se ha convertido en el símbolo de una temporada que el club de Old Trafford podrá marcar como un éxito… y como una corrección de rumbo en la planificación deportiva.

De apuesta silenciosa a solución definitiva

Durante años, la portería del United fue un problema sin resolver. El relevo tras David de Gea derivó en una cadena de dudas, con el paso fallido de Andre Onana y la incapacidad de Altay Bayindir para consolidarse. El arco de Old Trafford se había convertido en un foco de nerviosismo constante.

Ahí entra Lammens. Fichado por apenas 18 millones de libras, recomendado con insistencia por Tony Coton y respaldado por los datos, llegó sin ruido mientras Ruben Amorim presionaba por Emi Martínez. El club eligió la vía menos mediática. Hoy parece una decisión fundacional.

No tardó en hacerse dueño del puesto. Desde la jornada ocho, la camiseta de guardameta titular tuvo un solo nombre. No fue un aterrizaje perfecto en términos de números –solo ocho porterías a cero–, pero sí un impacto inmediato en sensaciones: seguridad, jerarquía, calma con los pies y manos firmes en los momentos críticos.

El reconocimiento no se quedó en las gradas. Figuras de la talla de Edwin van der Sar y Peter Schmeichel elogiaron su irrupción. Para un portero del United, no hay aval más pesado que el de sus leyendas.

Un valor que se dispara

La dimensión del acierto se entiende mejor con una cifra. Según el último informe de CIES, el valor de mercado de Lammens ha subido hasta los 45,5 millones de libras. Es decir, un aumento de 27,5 millones respecto al precio que pagó el United el pasado septiembre. Un salto del 150% en menos de un año.

Para un club que ha sido criticado durante años por pagar primas desorbitadas y encadenar operaciones ruinosas, este movimiento es oro puro. En términos financieros y, sobre todo, deportivos.

Ese nuevo valor no es una mera etiqueta. Coloca a Lammens en la élite absoluta: es ya el tercer portero más valioso del mundo, solo por detrás de Gianluigi Donnarumma y Joan Garcia. No es una proyección a futuro, es la fotografía actual del mercado.

Y todo esto tras una temporada en la que ni siquiera la disputó completa como titular.

Rendimiento, contexto y techo

Los números brutos pueden engañar. Lammens encajó 39 goles en su campaña de debut, una cifra que podría parecer alta aislada del contexto. La clave está en la calidad de los remates que enfrentó y en su impacto real en puntos.

Solo uno de esos tantos se le puede atribuir claramente: un error de pase ante Liverpool que terminó castigado. El resto, describen en el club, son en gran medida disparos imposibles, auténticos golazos ante los que poco se podía hacer. Los modelos de “goles evitados” lo colocan entre los mejores de la liga, un indicador mucho más fiable que el simple conteo de goles encajados.

Ahí se ve la diferencia entre un portero que sobrevive y uno que marca la diferencia. Lammens no solo cumple, suma. Y lo hace con 23 años, una edad en la que la mayoría de guardametas aún están aprendiendo el oficio al máximo nivel.

La otra cara de la moneda está al norte de Londres. David Raya, con 30 años, firmó 19 porterías a cero la temporada pasada, apoyado en el estilo prudente y controlado de Arsenal. Ese registro marca hoy la vara de medir en la Premier League. Lammens todavía está lejos de esas cifras, pero el camino está trazado: si el United le ofrece una estructura defensiva más sólida y él mantiene su nivel de paradas, el salto hacia los 15 partidos sin encajar no parece descabellado.

Entre los mejores… y subiendo

El informe de CIES no incluye a Raya, precisamente por su edad, lo que deja a Lammens como el guardameta joven más valioso de la Premier League y uno de los referentes de la nueva generación. Ahora mismo se mueve en ese escalón inmediatamente inferior a los nombres más consagrados, pero con margen real para alcanzarlos.

En el club son conscientes de lo que tienen entre manos: un portero que ya ha sido votado como “Signing of the Season” por los aficionados en TalkingPoints y que, a poco que mantenga la curva de crecimiento, puede convertirse en la pieza estructural del proyecto a medio plazo. No un simple parche, sino un cimiento.

La próxima temporada será el examen definitivo. Ya no habrá efecto sorpresa, ni indulgencia de debutante. Rivales y analistas lo han estudiado, saben dónde presionarle y qué buscar. Él, por su parte, llega con algo que no tenía hace un año: confianza, jerarquía en el vestuario y la sensación de haber cambiado la narrativa de un puesto que parecía maldito.

Si el United logra reducir el número de “golazos” encajados, mejora la protección del área y Lammens mantiene su nivel de goles evitados, la conversación dejará de ser cuánto ha subido su valor. La pregunta será otra: ¿hasta dónde puede llegar un equipo que, por fin, ha encontrado un portero a la altura de su historia?