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Selhurst Park se enciende para el duelo entre Crystal Palace y Manchester City

Viernes de focos en Londres. Crystal Palace y Manchester City abren la jornada con un duelo que suele dejar cicatrices, sobre todo en el centro del campo. El balón echará a rodar el 28 de agosto de 2026 a las 19:00 GMT, con Selhurst Park listo para empujar a los locales en busca de sus primeros puntos de la temporada.

Para el Palace, es una cita de reacción. Para el City, una oportunidad temprana de marcar territorio en la parte alta de la tabla.

Palace, obligado a responder ante su gente

El equipo de Pierre Sage llega herido. La derrota 2-0 ante Everton en Hill Dickinson Stadium en el debut liguero dejó dudas en la zaga y la sensación de que el equipo reaccionó tarde. Encajó dos tantos en la primera parte, obra de Kiernan Dewsbury-Hall y Thierno Barry, y después no encontró premio pese a los cambios ofensivos.

Ahora el escenario es otro. Selhurst Park, de noche, con la grada encendida y un rival que suele sufrir cuando el partido se rompe. Sage quiere ajustar el bloque, proteger mejor la zona central y atacar con colmillo en transición.

Jean-Philippe Mateta, Daichi Kamada y Adam Wharton serán clave para ese plan: robar, salir rápido y castigar la espalda de la defensa del City. El margen de error es mínimo. El calendario no espera a nadie.

En cuanto a bajas, el técnico francés tiene una sola ausencia confirmada: el defensa Chadi Riad, lesionado. No hay sancionados y el once inicial sigue bajo llave a la espera de las últimas decisiones.

City llega lanzado tras un final de locura

Enzo Maresca aterriza en el sur de Londres con viento a favor. Su Manchester City viene de una remontada de carácter: 2-1 ante AFC Bournemouth en el Etihad Stadium el 23 de agosto, resuelta en los minutos que separan a los equipos grandes del resto.

Marcus Tavernier silenció al estadio en la primera parte, pero el City apretó el acelerador en el tramo final. Marc Guéhi, ante su antiguo club, firmó el 1-1 en el minuto 83, y Joško Gvardiol culminó la remontada en el 90 para asegurar los tres puntos. Una victoria que no solo suma, también refuerza el mensaje de Maresca: este equipo no baja la cabeza.

Con esa inercia viaja ahora a Selhurst Park, donde la dupla Erling Haaland–Phil Foden volverá a liderar el ataque por dentro, con la misión de someter al Palace desde la posesión y el ritmo. El City quiere algo más que ganar: quiere acostumbrarse pronto a hacerlo lejos de casa.

Maresca, eso sí, no llega con la plantilla completa. Jeremy Doku y Elliot Anderson están descartados por lesión. El caso de Anderson ha generado especial atención tras su temprana sustitución ante Bournemouth, justo después de su fichaje millonario desde Nottingham Forest por 116 millones de libras, aunque el técnico ha intentado rebajar la preocupación sobre su estado físico. No hay sanciones y, como en el Palace, el once todavía no se ha hecho público.

Un duelo con historia reciente… y fricción en Selhurst

Las estadísticas miran al City, pero Selhurst Park nunca ha sido un paseo. La última vez que se vieron las caras en liga, el 13 de mayo de 2026, el conjunto de Maresca se impuso 3-0 en el Etihad con goles de Antoine Semenyo, Omar Marmoush y Savinho. Un marcador contundente que refleja la diferencia de plantillas, no siempre la de sensaciones.

En el sur de Londres, el guion cambia. El Palace acostumbra a incomodar al City con partidos físicos, duelos constantes y contragolpes afilados. Lo sabe bien la medular del campeón, que suele salir de Selhurst con más golpes de los previstos.

En los últimos cinco enfrentamientos directos, el balance es claro: cuatro victorias del City por una del Palace, sin empates. Ese único triunfo de las águilas llegó en la FA Cup, el 17 de mayo de 2025, con un 1-0 en este mismo estadio. En liga, el City firmó un 0-3 como visitante en diciembre de 2025 y un 5-2 en casa en abril de 2025, mientras que en diciembre de 2024 se vivió un 2-2 vibrante en Selhurst Park.

La historia reciente marca tendencia. El ambiente promete otra cosa.

Dinámicas opuestas, mismo objetivo: ajustar el rumbo

El estado de forma de ambos equipos dibuja un choque de trayectorias.

El Crystal Palace suma una victoria y dos derrotas en sus últimos cinco partidos entre todas las competiciones, con solo un encuentro oficial en esa serie: el 2-0 encajado ante Everton el 22 de agosto. En pretemporada alternó luces y sombras: perdió 3-0 ante Freiburg el 15 de agosto, cayó 3-0 frente a Lens a finales de julio, pero se impuso 1-2 a Fulham el 7 de agosto y 3-1 a Al-Ula FC el 31 de julio. Cinco goles a favor, ocho en contra. Demasiado castigo atrás para un equipo que quiere crecer desde el orden.

El Manchester City llega con tres victorias y dos derrotas en sus cinco últimos compromisos. A la remontada ante Bournemouth se suma el 3-0 encajado frente a Arsenal en la Community Shield el 16 de agosto, un aviso serio en forma de golpe. Antes, el equipo de Maresca derrotó 3-1 a Atletico Madrid el 9 de agosto, venció 3-1 a un combinado K-League All Stars el 5 de agosto y empató 1-1 ante Inter en plena preparación. Diez goles marcados, seis recibidos. Un equipo que ya produce mucho arriba, pero que todavía ajusta automatismos atrás.

Entre la necesidad del Palace y la ambición del City se abre un partido que va más allá de tres puntos. Es un examen temprano para las ideas de Sage y Maresca, un test de fondo físico y de rotación en pleno arranque de curso.

La pregunta es sencilla y brutal: ¿aguantará Selhurst Park el empuje del campeón o volverá a convertirse en la piedra en el zapato que nadie en la élite quiere encontrarse en un viernes por la noche?