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Sarr y Mateta: tensión en Crystal Palace ante el mercado de enero

Sarr no cuenta para el nuevo técnico Pierre Sage. Oficialmente, por un problema en la ingle. Extraoficialmente, por varios puentes quemados. El delantero de Crystal Palace se ha quedado atrapado entre el parte médico y el mercado, mirando de reojo a enero y esperando que el teléfono vuelva a sonar.

Cuando se le plantea ese escenario a Clinton Morrison, exdelantero de los Eagles, el análisis es tan directo como incómodo. En declaraciones a GOAL, el exinternacional irlandés describe una situación enrevesada: él mismo pensaba que lo de Sarr era “simplemente una lesión”, y recuerda que el propio entrenador ha hablado públicamente de ese problema físico. Sarr se entrena al margen, no está listo para integrarse en el grupo. Ese es el mensaje del club.

Morrison se alinea con la versión de Selhurst Park: “En este momento, Palace dice que está lesionado. Y yo creo lo que dice Palace porque conozco gente allí. Está lesionado. Se entrena de forma individual. Así que habrá que esperar.”

El tren de Liverpool y una lección para Sarr

En el fondo de todo late la gran frustración del verano: Liverpool llamó a la puerta. Y Sarr quería irse. Eso lo entiende cualquiera. Pero para Morrison, el problema no es el deseo de dar un salto, sino la forma de gestionarlo.

“Lo entiendo: viene Liverpool y quieres moverte. Pero hazlo de la manera correcta, porque al final tendrás ese traspaso”, insiste. El exdelantero recuerda ejemplos muy cercanos: Marc Guehi y Eberechi Eze también vieron frenados movimientos importantes. No montaron un incendio. Esperaron. Y su oportunidad llegará.

El mensaje es claro: manejar mal la situación solo complica el futuro. Y en Crystal Palace, además, hay un factor que el club no puede ignorar: la permanencia en la Premier League. Morrison señala directamente al presidente: “Sé una cosa, el presidente te dejará salir seguro. Pero si la oferta llega tan tarde, no puede permitirse dejar marchar a su máximo goleador y dejar al club colgando de un hilo para seguir en la Premier. Tienen que protegerse.”

Un mercado que no espera a nadie

El riesgo para Sarr es evidente. Mientras él se queda a medio camino entre la enfermería y el mercado, Liverpool sigue moviéndose. El club de Anfield mantiene su interés en el extremo de Brighton Yankuba Minteh, su gran objetivo para el costado derecho, por quien ya llegó a ofrecer 65 millones de libras. Brighton dijo no.

Liverpool, sin embargo, no se ha quedado quieto. Este verano incorporó por 123 millones de libras al campeón de la Champions League Bradley Barcola y también al prometedor español Victor Munoz. Retuvo a Cody Gakpo y quiere dar minutos de verdad al talento de 18 años Rio Ngumoha.

Con ese panorama, la pregunta es inevitable: ¿seguirán mirando a Sarr cuando se abra el mercado de enero? Morrison lo duda, pero no cierra la puerta. Sabe que en Anfield quieren un jugador para el costado derecho y que Minteh sigue siendo el objetivo número uno. Si ese fichaje se complica, el nombre de Sarr podría reaparecer. O no.

Y ahí llega la advertencia: “Si alguien quiere ir a Liverpool, no puede simplemente sentarse y esperar, porque Liverpool puede decir: ‘vamos a por Minteh’, que es más joven. Ese movimiento a Liverpool puede no producirse. Lo que debe hacer es ponerse bien con Palace, marcar goles y demostrar. Y entonces, en enero, si todo va bien, quizá consiga ese traspaso.”

El camino, según Morrison, pasa por el césped, no por el despacho.

Mateta, otra bomba encendida en Selhurst Park

Sarr no es el único foco de tensión. En Selhurst Park también hierve el caso de Jean-Philippe Mateta. El potente delantero francés, que estuvo muy cerca de fichar por AC Milan en enero, asegura ahora que la ampliación automática de 12 meses en su contrato es inválida.

Un pulso contractual que ha sorprendido incluso a alguien que le conoce bien. Morrison no se esconde: “No lo entiendo con JP. Y le conozco muy bien. Es algo extraño. Siento que está siendo mal aconsejado. Es así de simple, es una buena persona. Tengo mucho tiempo para JP. Y siento que le están aconsejando mal.”

Mateta también está lesionado, aunque con un horizonte cercano de regreso: una o dos semanas, según apunta Morrison. Y ahí cambia el tono. El exdelantero no duda de su compromiso una vez esté disponible: “Cuando vuelva, lo dará todo por el club.” Recuerda que, pese al ruido de un posible traspaso a AC Milan y a que la operación se cayó en el reconocimiento médico, Mateta regresó, siguió compitiendo y llegó a marcar en la final de la Europa Conference League.

Dos casos, una misma exigencia

Entre molestias físicas, ofertas frustradas y contratos discutidos, la paciencia de la afición de Crystal Palace se pone a prueba. “Obviamente, hay dos jugadores con los que los aficionados de Palace estarán probablemente frustrados en este momento: Sarr y Mateta”, admite Morrison.

Sin embargo, su pronóstico es optimista, casi desafiante: cree que ambos, una vez de vuelta, tendrán un impacto importante en el equipo esta temporada.

La pelota está en su tejado. Sarr debe decidir si quiere que su nombre vuelva a sonar en Anfield o quedar enterrado entre dudas y partes médicos. Mateta, si convierte su enredo contractual en ruido de fondo o en combustible para otra racha goleadora.

Palace, mientras tanto, no puede permitirse esperar eternamente. La Premier no perdona. Y enero, para bien o para mal, llegará muy rápido.