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El proyecto de Alonso en Chelsea: dudas tácticas y el caso Estevao

La noche del viernes dejó algo más que un 3-0 doloroso para Chelsea en el derbi ante Brentford. Dejó la sensación de un equipo desnudo atrás, sin respuestas, y de un entrenador, Alonso, cada vez más cuestionado en Stamford Bridge.

Cinco jornadas de Premier League, cinco partidos encajando al menos dos goles. La estadística ya no es un aviso, es una condena. La fragilidad defensiva de los ‘Blues’ volvió a quedar expuesta con crudeza en el oeste de Londres, esta vez sin el consuelo de un ataque que, hasta ahora, maquillaba los problemas.

Porque arriba, donde el nuevo proyecto había arrancado con brillo, no hubo rastro de chispa. Sin Joao Pedro, baja por una lesión de rodilla, el plan ofensivo se vino abajo. La ausencia del delantero no solo dejó un hueco en el once; dejó al descubierto las costuras del sistema de Alonso.

Redknapp señala al banquillo: “¿Cómo no va a jugar Estevao?”

En medio del desconcierto, una voz autorizada volvió a poner el foco en una de las grandes incógnitas de este Chelsea: Estevao. El excentrocampista Redknapp, ahora analista televisivo, no se mordió la lengua tras la derrota ante Brentford.

“Yo miro a Estevao, ¿es demasiado buen jugador como para no jugar en este equipo?”, lanzó en Sky Sports, cuestionando de frente la rigidez del técnico español. Y añadió el dilema que sobrevuela el vestuario: cómo encajar al brasileño cuando ya están Morgan Rogers, Cole Palmer y Joao Pedro en las zonas de ataque.

La pregunta resuena con fuerza porque la realidad es contundente: Estevao apenas ha disputado 23 minutos oficiales esta temporada. Cuatro apariciones como suplente, siempre en los minutos finales, y ninguna oportunidad real de pelear por un puesto.

Un sistema que ahoga a los extremos

La elección táctica de Alonso no ayuda. Su apuesta casi innegociable por una defensa de tres está cerrando la puerta a los extremos puros. Los carriles pertenecen a perfiles más físicos y sacrificados: Pedro Neto ejerce como carrilero derecho, mientras Pep Chavarria y Jorrel Hato se reparten la banda izquierda con un rol claramente defensivo.

Por dentro, el dibujo está aún más blindado. Cole Palmer y Morgan Rogers se han asentado como las dos piezas intocables por detrás del punta. Han sido titulares en todos los encuentros ligueros, ocupando los espacios donde, en otro contexto, podría entrar un talento como Estevao.

El resultado es evidente: el brasileño queda atrapado en tierra de nadie. Demasiado ofensivo para el carril, sin hueco en la mediapunta, condenado a mirar desde el banquillo cómo el equipo se hunde sin que nadie cambie el guion.

Inquietud en el vestuario y un enero marcado en rojo

Ese rol secundario empieza a pasar factura. Informaciones recientes apuntan a que Estevao está cada vez más preocupado por su falta de protagonismo y se plantea seriamente revisar su futuro a medio plazo. El próximo mercado de enero aparece ya como una fecha clave para el joven atacante, que no quiere ver frenado su crecimiento en plena fase de explosión.

Para Alonso, el caso del brasileño se suma a una lista de problemas que crece jornada a jornada: una defensa que hace aguas, un sistema que parece encorsetado y una plantilla en la que algunas de sus mejores armas ofensivas se sienten infrautilizadas.

Tres semanas para reaccionar… o para que estalle la crisis

El calendario concede ahora un respiro incómodo: tres semanas de parón internacional antes de volver a la Premier League frente a Bournemouth. Tiempo para trabajar, sí. Pero también tiempo para que la presión aumente, para que las dudas internas se multipliquen y para que los debates externos se enciendan todavía más.

Alonso tendrá que decidir si mantiene su idea a toda costa o si abre la puerta a cambios que reclaman tanto la grada como parte del entorno del club. Entre esas decisiones, una destaca sobre el resto: ¿seguirá Estevao siendo un espectador de lujo o se convertirá, por fin, en una solución real para un Chelsea que ya no puede permitirse más pasos en falso?