Pedro Porro: el deseo de volver a LaLiga
Pedro Porro fue uno de los que llevaron a España a lo más alto del mundo. Campeón con la selección, lateral moderno, con vuelo y carácter. Y con un anhelo que no esconde: volver a LaLiga. El problema es que su sueño pasa por el Bernabéu o el Camp Nou… y en ambos lados la puerta está entreabierta, pero con el pestillo echado.
La situación la desgranaron Javier Herraiz y Santi Ovalle en el programa “Deportivo SER” de “Cadena SER”, donde detallaron qué hay realmente detrás del interés de Real Madrid y Barcelona por el lateral de Tottenham Hotspur, que en su última aparición pública volvió a dejar claro que algún día quiere regresar a España.
Madrid: exceso de nombres, falta de hueco
En el Real Madrid, el freno no es futbolístico. Es de overbooking. Herraiz lo resumió sin rodeos: “Pedro Porro sería ideal para el Real Madrid”, admitió, pero el fichaje no está, ni de lejos, en el nivel de prioridad máxima. La razón es sencilla: la banda derecha está llena.
“El jugador sabe que hay interés, pero ahora mismo hay dos futbolistas en su posición, y Fede Valverde va a jugar de lateral derecho en todos los partidos importantes”, explicó en antena. No es solo Dani Carvajal. La competencia se extiende a otros nombres que están sobre la mesa del club blanco, como Denzel Dumfries y Trent Alexander-Arnold.
Ahí puede estar la llave. Herraiz apuntó que una salida de Alexander-Arnold de Liverpool podría desencadenar movimientos que afecten directamente a Porro. “Dicen que no está feliz allí, pero cuando el Real Madrid jugó en Liverpool, había un mural contra él. Las cosas se le han complicado, pero para el Real Madrid no sería un mal negocio si él busca otro sitio”, relató.
En ese contexto, Porro queda en una especie de lista de espera de lujo. “No es una prioridad para el Real Madrid ahora mismo, pero está entre sus intereses”, remató Herraiz. Todo queda pendiente de un verano que puede agitar el mercado: “Y quién sabe si volverá en verano, porque Pedro Porro desea con fuerza ese regreso”.
El escenario es claro: el jugador gusta, el encaje deportivo existe, pero la puerta solo se abrirá si alguien sale antes. En Valdebebas, hoy, la banda derecha está llena… y blindada.
Barcelona: el freno está en la caja fuerte
En Barcelona, el problema es el contrario. No faltan ganas. Faltan recursos. Santi Ovalle lo dejó claro: Joan Laporta y Deco “lo admiran muchísimo, pero su precio fue demasiado alto en verano”.
El club sigue atrapado en una ecuación que ya se ha vuelto costumbre: necesidad deportiva contra realidad financiera. “El Barcelona volverá a tener dificultades con las normas de ‘fair play’ financiero, dadas las muchas complicaciones que afrontará con el regreso a Montjuïc. No creo que el Barcelona esté en disposición de permitirse una gran inversión en un lateral derecho este verano”, explicó Ovalle.
En los despachos, la calculadora manda. En el vestuario, el discurso cambia. Allí, la figura de Porro despierta entusiasmo. Ovalle subrayó un nombre propio: “Lamine Yamal sería el primero interesado, porque su relación con Porro fue excelente durante el Mundial”. No es un detalle menor: la química en la selección pesa, y mucho, en los jóvenes referentes del club.
“El vestuario empujaría por Pedro Porro si fuera posible, porque es un jugador de la selección, y cualquier cosa que los reúna en el Barcelona sería atractiva”, añadió. La idea seduce a los futbolistas, pero choca de frente con el tope salarial.
Ese bloqueo obliga al club a mirar hacia dentro. En las últimas semanas, el Barcelona ha empezado a tirar de la cantera con Xavi Espart, mientras Hansi Flick ha avisado sobre el bajón en el rendimiento de Alejandro Balde. Las bandas se han convertido en una urgencia estructural. Cada reunión deportiva concluye en el mismo muro: el ‘fair play’ financiero.
Porro, mientras tanto, sigue brillando en el Tottenham, con el teléfono sonando desde España pero sin billete de vuelta a la vista. Quiere LaLiga, quiere volver a casa, quiere vestirse de blanco o de azulgrana. Hoy, ni Madrid ni Barcelona pueden darle una respuesta definitiva.
La próxima ventana de verano dirá si su sueño se abre paso entre la saturación de la plantilla blanca y las restricciones de la economía azulgrana… o si uno de los mejores laterales españoles de su generación tendrá que seguir esperando su llamada de regreso.






