Ovie Ejaria y su noche memorable en Rangers
La carrera de Ovie Ejaria tuvo uno de sus puntos de inflexión más llamativos en Glasgow. Nacido en Londres pero aún elegible para jugar con Nigeria, el centrocampista vivió en Rangers, bajo las órdenes de Steven Gerrard, un préstamo que apuntaba alto… hasta que se cortó de golpe.
Ejaria llegó cedido por Liverpool para la temporada 2018-19 y, durante varios meses, se ganó un lugar en los planes de Gerrard. El técnico veía en él algo distinto, un mediocampista capaz de mezclar pausa, técnica y personalidad en noches grandes. Todo eso se condensó en una eliminatoria europea que todavía se recuerda en Ibrox.
La noche en que Ejaria se hizo grande
En el play-off de la Europa League ante FC Ufa, Rangers se jugaba el acceso a la fase de grupos. En la ida, en Ibrox, un cabezazo de Connor Goldson firmó un 1-0 corto, tenso, que dejaba todo abierto para el viaje a Rusia.
Allí, en el Neftyanik Stadium, fue donde Ejaria dio el paso al frente que Gerrard llevaba tiempo esperando. El centrocampista marcó temprano, un gol que encarriló un empate 1-1 muy trabajado y que certificó la clasificación. No fue solo el tanto. Fue la manera de sostenerse cuando el partido quemaba, de pedir la pelota bajo una presión continental que a muchos les pesa.
Gerrard, eufórico con lo que acababa de ver, no escatimó elogios en Rangers TV: “Pensé que estuvo magnífico y creo que son sus mejores 90 minutos con nosotros hasta ahora”. No hablaba de un destello aislado, sino de una actuación completa.
El técnico lo explicó con claridad. Hasta entonces, el inglés había dejado chispazos, buenos ratos, “flashes y muchas mitades”, como resumió el propio Gerrard. Aquella noche en Rusia fue distinta: “Creo que es su primera actuación realmente excelente, la primera vez que se anuncia de verdad contra un buen equipo. Estuvo excelente de principio a fin”.
Un adiós que dejó heridas
Por eso el desenlace sorprendió tanto. Pese a ese impulso europeo y a la confianza pública de su entrenador, Ejaria decidió cortar su cesión antes de tiempo. En diciembre de 2018, a mitad de campaña, pidió regresar a Liverpool y puso fin a su etapa en Ibrox.
La marcha, repentina, dejó molesta a la cúpula de Rangers, que veía en él una pieza importante para el resto del curso. Gerrard tampoco escondió su decepción al hablar con el Glasgow Times: “¿Estoy decepcionado de que se haya ido? Sí. ¿Creo que es la decisión correcta? No, porque creo que tenía aquí una oportunidad increíble”.
En pocas frases, el técnico resumió la paradoja de aquel préstamo: un jugador con talento, una gran noche europea que parecía el inicio de algo mayor… y una salida prematura que cerró el capítulo justo cuando empezaba a ponerse interesante.
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