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Ollie Watkins en el centro de la tormenta en Aston Villa

Aston Villa vive un verano de desbandada y el siguiente en la puerta de salida puede ser nada menos que su delantero franquicia. Ollie Watkins, máximo goleador del club en la era Premier League, podría poner fin a su etapa en Villa Park mientras Unai Emery admite que no puede garantizar su continuidad.

El atacante inglés, de 30 años, está en el radar de Al-Hilal, que ya ha presentado ofertas formales. El propio Emery lo confirmó: hay propuestas sobre la mesa y el futuro del ‘9’ ya no depende solo del deseo del técnico.

“Tenemos un problema con él, está claro. Es nuestro jugador. Hemos tenido ofertas por él”, reconoció el entrenador.

Y ahí se abrió la puerta. “No quiero venderle, pero puede cambiar, porque si es una buena opción para él y para el club y puedo reemplazarle en la plantilla, esta es la rutina que tenemos y que ya hicimos antes con los jugadores que están saliendo.”

Un vestuario desmontado pieza a pieza

Lo de Watkins no es un caso aislado, es el capítulo más ruidoso de una fuga masiva. Ezri Konsa se marcha a Arsenal por 51 millones de libras. Morgan Rogers ha firmado por Chelsea por una cifra récord de 117 millones. Youri Tielemans y Lucas Digne también han salido este verano.

Si finalmente Watkins se va, y si se consuma también la salida de Emi Martínez, Villa habrá vendido a seis de los once titulares que levantaron la Europa League hace apenas dos meses. Un giro radical en tiempo récord.

Emery insiste en que su prioridad es retener a su referencia ofensiva: “Con Ollie, está aquí, para mí es un delantero fantástico, siempre hemos creído en él”. Pero el propio técnico asume el juego del mercado y el calendario aprieta: “Ahora es nuestro jugador, quedan unos 10 días, más o menos, para que termine el mercado de fichajes, veremos qué pasa. Estoy contento con él, si se queda con nosotros seguirá rindiendo a su nivel. Si se va es porque es bueno para tres partes: para él, para el club y para el equipo”.

Watkins ha marcado 108 goles con Aston Villa desde que llegó procedente de Brentford por 28 millones en 2020. Es el máximo goleador del club en Premier League. No es una pieza cualquiera.

El efecto dominó de Emi Martínez y la apuesta por Suzuki

El otro foco está en la portería. El traspaso de Emi Martínez a Juventus se vino abajo por la falta de acuerdo entre clubes. Parecía cuestión de tiempo, pero la negociación se rompió. Villa reaccionó rápido: fichó al internacional japonés Zion Suzuki desde Parma por 30 millones para convertirlo en su nuevo número uno.

El guardameta argentino, eso sí, no estará en la convocatoria del domingo en el estreno de la Premier League ante Brighton. Solo ha completado una sesión de entrenamiento tras regresar de su descanso posterior al Mundial, y Emery no quiere forzar.

“Tenemos dos porteros excelentes, por supuesto fichamos a Suzuki no para el futuro, sino para ahora”, explicó el técnico.

“Ha mostrado su capacidad para rendir a nuestro nivel. Necesitará adaptarse a nosotros, pero ya está jugando a este nivel”.

Martínez, mientras tanto, ya ha dejado claro internamente que contempla un nuevo reto. “Martínez nos transmitió la posibilidad de tener otro desafío en su carrera. Incluso el año pasado pensaba, en caso de tener una posibilidad, en cambiar para sus desafíos”, detalló Emery. “No lo hizo el año pasado y rindió fantástico con nosotros. Este año, de nuevo, nos ha transmitido la posibilidad de tener otro desafío y decidimos fichar a Suzuki porque creo que es un portero fantástico”.

Un proyecto entre la ambición y el vértigo

El plan de Aston Villa es claro: vender caro, renovar la plantilla y seguir compitiendo al máximo nivel. Pero cada salida aumenta la sensación de vértigo. Sin Konsa, sin Rogers, sin Tielemans, sin Digne… y quizá sin Martínez ni Watkins, el equipo que conquistó Europa se parecerá muy poco al que arranca la Premier en Brighton.

Emery se mueve en esa fina línea entre la ambición y el riesgo. Sabe que el mercado manda, pero también que perder a su goleador histórico a diez días del cierre cambiaría por completo el mapa competitivo del club.

La cuenta atrás ya está en marcha. Y la gran pregunta es si Ollie Watkins seguirá siendo el rostro del proyecto en Villa Park… o el símbolo de una era que se desmanteló demasiado rápido.