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Mundial 2023: bajas clave y tensión entre selecciones

Australia llega a su partido decisivo ante Paraguay con una baja que duele más de lo que parece en el papel. Italiano, que había arrancado como titular los dos primeros encuentros, se pierde el duelo por problemas físicos y se suma a la ausencia de Mat Leckie. Para Tony Popovic, que ya había tenido que rearmar la banda derecha tras la lesión de Lewis Miller, es un golpe directo en la línea de flotación.

Italiano no solo ocupó el hueco, lo hizo suyo. En el estreno ante Turkiye se dejó el alma para mantener el arco en cero. En el segundo partido, 90 minutos completos frente a USA, sosteniendo el carril y dando aire cuando el equipo más sufría.

En Seattle, los Socceroos se metieron demasiado atrás. Pagaron caro: dos goles encajados antes del descanso. Entonces Popovic se vio obligado a soltar el freno de mano. Entraron Connor Metcalfe, Nestory Irankunda y Cristian Volpato y el partido cambió de tono. Australia se sacudió el miedo, pisó campo rival y demostró que tiene dinamita joven en ataque.

Craig Foster lo ve claro: la lección está ahí para el último partido del grupo. “Son un poco más cautos bajo Tony Popovic, es su manera de entrenar”, explicó en 1170 SEN Breakfast, recordando al mismo tiempo que el técnico logró una clasificación automática que hacía tiempo no se conseguía. Respeto absoluto al recorrido, pero un mensaje nítido: hay que ser más agresivos desde el arranque.

Foster pide velocidad, atrevimiento y minutos de calidad para los jóvenes. Volpato le deslumbró en su breve aparición: “Fue fenomenal”, subrayó, convencido de que tanto él como Irankunda deberían aparecer ya en la primera parte. La idea es simple: golpear primero a Paraguay y después refugiarse en una estructura defensiva que, cuando se siente por delante, es muy difícil de perforar.

La pregunta es si Popovic, entrenador de instinto conservador, se atreverá a romper su propio molde en el día más importante.

Colombia manda; Congo se aferra al alambre

En otro rincón del Mundial, Colombia se subió a lo más alto del Grupo K con un zarpazo tardío. El lateral derecho Daniel Muñoz apareció en el minuto 76 para firmar el único gol del partido y dejar a su selección con seis puntos, dueña de la cima y con el pase muy encarrilado.

Congo, en cambio, camina sobre el filo. Solo un punto, pero todavía con vida: si vence a Uzbekistán el domingo, puede colarse como uno de los mejores terceros. Es poco margen, pero suficiente para seguir soñando.

Bellingham vs Queiroz: tensión al límite en Boston

El 0-0 entre Inglaterra y el equipo dirigido por Carlos Queiroz en Boston fue áspero, espeso y cargado de frustración. El momento más caliente no llegó en una ocasión de gol, sino al borde del campo, tras una dura entrada de Jude Bellingham sobre Jerome Opoku, justo delante de los banquillos.

El mediapunta se libró de la tarjeta, pero no del enfado del veterano técnico. Queiroz, visiblemente molesto, explicó después que todo arrancó por “una mala reacción con algunos malos nombres” por parte del jugador inglés. Él, aseguró, solo intentó calmar la situación tras una entrada que le preocupó por la salud de su futbolista.

Reconoció que, en pleno hervor del partido, estas cosas pasan: un insulto, la chispa, el fuego… y luego el enfriamiento. “El fútbol no es bailar en un salón con esmoquin. No es un espectáculo”, lanzó, recordando que el juego también vive de ese filo competitivo.

Bellingham, por su parte, admitió su responsabilidad en la jugada: habló de “una entrada tonta”, de un intento por ganar la pelota que se fue de largo y terminó impactando al rival. Después, el banquillo contrario se levantó en bloque pidiendo amarilla. El inglés dijo haber reconocido a Queiroz, “el que estuvo en Manchester United”, y subrayó el respeto mutuo, reduciendo el choque a pura competitividad.

Ghana frena a Inglaterra y enciende las alarmas

La tabla del Grupo L dice que Inglaterra y Ghana mandan con cuatro puntos, con los europeos por delante por diferencia de goles. El césped de Foxborough, sin embargo, contó otra historia: 95 minutos de Ghana encerrada, un autobús bien estacionado y un partido que se hizo interminable para los de Gareth Southgate.

Inglaterra venía lanzada tras el 4-2 ante Croacia. El contraste fue brutal. Ghana no se movió un centímetro del plan: bloque bajo, duelos físicos al límite, interrupciones constantes. El arbitraje no ayudó a nadie. El resultado: un encuentro trabado, con más golpes que fútbol y con una selección inglesa incapaz de encontrar la llave.

Micah Richards fue directo al corazón del problema: faltó valentía. Demasiado pase seguro, poca agresión contra una defensa que esperaba precisamente eso, que nadie se atreviera a filtrar ni a encarar. Harry Kane, maniatado por el marcaje de Thomas Partey, explicó cómo se le cerraron todos los caminos: sin espacio para bajar a recibir, sin tiempo para aparecer de segunda línea.

Inglaterra colgó muchos centros, pero casi nunca ganó el primer contacto. Por dentro, el tráfico era infernal. Aun así, el capitán vio una ligera mejora con el paso de los minutos, cuando los extremos empezaron a ganar más duelos uno contra uno. No alcanzó.

Wayne Rooney, viejo conocido de Queiroz, interpretó el partido como una postal típica de un equipo del portugués: orden férreo, bloque compacto, pocas grietas. Insistió en que el plan para este tipo de duelos pasa por insistir en los centros laterales, donde llegaron las pocas ocasiones claras. Y lanzó un mensaje de calma: el liderato sigue al alcance, no hay espacio para el pánico.

Croacia, mientras tanto, se ha reenganchado al grupo. Su victoria les dio los primeros tres puntos y el tercer lugar. Si ganan a Ghana el 28 de junio, estarán en octavos; si empatan, aún podrían avanzar como terceros. Panamá, que se medirá a Inglaterra ese mismo día, ya está eliminada y solo pelea por el orgullo.

Un cambio silencioso pero clave: los penales se reinventan

Entre tanto ruido de goles y polémicas, la FIFA ha movido ficha en un detalle que solo se nota cuando todo se decide desde los once metros. Hasta ahora, las tandas de penales estaban precedidas por dos sorteos: uno para elegir el arco y otro para decidir quién lanza primero.

Ese sistema, que en la final de la Champions dejó a Arsenal tirando segundo frente a la grada de PSG tras perder ambos sorteos, tiene los días contados. A partir de los cruces del Mundial, un solo sorteo mandará. El capitán que gane elegirá: o prefiere lanzar primero, o elige el arco. El otro se quedará con la opción restante.

Es un ajuste mínimo en apariencia, pero que busca equilibrar un ritual donde los pequeños detalles suelen inclinar la historia.

Ronaldo responde a los que le daban por acabado

Cristiano Ronaldo y Portugal ya están en el Mundial. De verdad. Tras el 1-1 inicial ante DR Congo, muchos se preguntaban si el delantero de 41 años seguía justificando su lugar en el once y si Roberto Martínez tenía el valor de sentarlo. El debate duró poco.

Ante Uzbekistán, Portugal arrasó 5-0 y Ronaldo firmó un doblete que prácticamente sella el pase a la fase de eliminación directa. Llegó un día después de que Lionel Messi, Kylian Mbappé y Erling Haaland también se lucieran con sendos dobletes. El desfile de gigantes sigue, y Cristiano se negó a quedarse fuera de la pasarela.

El propio delantero habló de “una semana difícil, oscura”, en la que llegó a sentir que estaba “ya retirado del fútbol”. Se sostuvo, dijo, por pura fe en el trabajo. No en los discursos, en el trabajo. Y el balón, una vez más, le dio la razón.

Roy Keane, que le conoce desde los días de Manchester United, no quiso ni oír hablar de “regreso”: para él, Ronaldo “nunca se fue”. Le llamó “genio” y lo colocó en la misma conversación que Tom Brady, otro veterano que desafía al tiempo. Recordó lo esencial: lo más difícil en este deporte sigue siendo meter la pelota en la red. Y Ronaldo, a los 41, todavía lo hace como pocos.

Luto en Francia: Deschamps abandona la concentración

En la concentración de Francia, la noticia no llegó del campo, sino de casa. La Federación Francesa confirmó el fallecimiento de la madre de Didier Deschamps. El seleccionador abandonó inmediatamente el campamento para regresar al país y asistir al funeral.

La FFF informó que Deschamps no dirigirá los entrenamientos previos al duelo ante Noruega ni estará en el banquillo en el último partido del Grupo I. De común acuerdo con el presidente Philippe Diallo, el técnico ha delegado el mando en su asistente de confianza, Guy Stephan, hasta su regreso.

Es un golpe emocional para un grupo que vive bajo la exigencia máxima en cada gran torneo. Ahora deberá gestionar el dolor de su líder sin perder el foco competitivo.

El escepticismo brutal de Tim Howard con USA

Del otro lado del Atlántico, el discurso triunfalista que rodea a USA en su Mundial ha encontrado un freno inesperado… desde casa. El exarquero Tim Howard, voz autorizada y sin filtros, lo dejó claro en el podcast Unfiltered Soccer: para él, es “literalmente imposible” que la selección estadounidense levante el trofeo.

Su razonamiento es frío: USA tendría que jugar el mejor partido de su historia cuatro veces seguidas, en octavos, cuartos, semifinal y final, ante cuatro potencias mundiales consecutivas. No ve ese escenario como realista. No habla de ilusión, habla de probabilidad.

Sus palabras pinchan un globo que venía inflándose desde el triunfo ante Australia, en un encuentro bronco y de muy poco fútbol. El equipo tiene talento y una generación ambiciosa, pero el Mundial no perdona exageraciones. Y voces como la de Howard recuerdan que, más allá del ruido, la montaña sigue siendo enorme.

En un torneo que ya ha dejado lesionados clave, roces al borde de la línea, gigantes reivindicados y cambios sutiles en las reglas del juego, la sensación es clara: lo que viene será todavía más salvaje. ¿Quién se atreverá a romper su propio guion cuando llegue la hora de la verdad?