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Mudryk se une al Tottenham: un giro inesperado en el mercado

Tottenham Hotspur está a horas de cerrar uno de los movimientos más sorprendentes del cierre de mercado: la llegada de Mykhailo Mudryk desde Chelsea. Así lo adelantó Fabrizio Romano en el podcast Market Madness de GIVEMESPORT, dibujando un escenario que pocos imaginaban hace apenas unos días.

El extremo ucraniano no disputa un partido oficial desde hace más de un año. Su carrera quedó en suspenso tras una suspensión por un positivo en un control antidopaje. Desde diciembre de 2024 no se ha vuelto a poner la camiseta de los Blues. Ahora, con los cargos retirados y el jugador habilitado de nuevo para competir, el problema ya no es legal. Es deportivo. Y de espacio.

Enzo Maresca no cuenta con él. En Stamford Bridge no hay hueco para un futbolista que, en su día, llegó como apuesta de futuro y hoy aparece en la lista de descartes. Ahí ha olido sangre Tottenham.

El acuerdo, según Romano, está prácticamente sellado: cesión inicial con opción de compra en torno a los 75 millones de libras.

Un número que habla del riesgo… y del potencial. El reconocimiento médico se llevó a cabo el martes por la mañana, paso previo al anuncio oficial previsto para las últimas horas del deadline day.

De Gakpo y Ndiaye… al golpe por Mudryk

Tottenham llevaba todo el verano rastreando el mercado en busca de un atacante zurdo. La idea era clara: reforzar el costado izquierdo. El recién llegado Savinho puede actuar ahí, pero en el club lo ven, sobre todo, en la banda contraria, donde el equipo anda más justo de alternativas.

El primer gran objetivo fue Cody Gakpo. El perfil encajaba. El contexto también. Pero Liverpool decidió cerrar la puerta y retener al neerlandés. Giro de guion. Entonces, los Spurs enfocaron su radar hacia Iliman Ndiaye. El senegalés, sin embargo, está encaminado a convertirse en nuevo jugador de Manchester City.

En ese vaivén de nombres, Tottenham incluso valoró una operación encadenada: Ndiaye rumbo a Londres y Richarlison de vuelta a Everton. No pasó. No hubo acuerdo en los términos personales entre el brasileño y el club de Liverpool, y la operación se desmoronó.

Ahí apareció Mudryk. Casi de la nada. El lunes por la noche su nombre irrumpió en la agenda de los Spurs y, desde entonces, todo ha ido a toda velocidad.

Romano lo explicó con claridad en Market Madness: el futbolista de 25 años firmará su contrato con Tottenham en la tarde del martes. Cesión con opción de compra de 75 millones de libras, reconocimiento médico superado y un detalle clave: el club londinense asumirá íntegramente el salario del jugador y pagará, además, una tarifa por el préstamo.

Para Tottenham, en palabras del propio Romano, ha sido “la opción más sencilla” tras semanas de negociaciones complicadas y caminos que se cerraban uno tras otro.

Un regreso al césped con muchas incógnitas

Si no hay contratiempos, Mudryk podría debutar este mismo sábado, a domicilio, ante Nottingham Forest. La tentación de verlo ya con la camiseta de los Spurs es evidente. El contexto, también: el equipo necesitaba dinamita por fuera.

Pero el parón competitivo pesa. Más de un año sin fútbol oficial obliga a la prudencia. Todo apunta a una integración progresiva, minutos dosificados, ritmo competitivo recuperado paso a paso.

Tottenham, aun así, se ha movido con decisión. Ha apostado por un talento que parecía encallado en Chelsea y que ahora encuentra una vía de escape en el norte de Londres. Si el ucraniano se acerca a la versión que deslumbró antes de su fichaje por los Blues, esos 75 millones de libras dejarán de parecer una cláusula intimidante para convertirse en una oportunidad.

La pregunta ya no es si Mudryk jugará de blanco y azul. La cuestión es otra: ¿será este el fichaje que cambie la cara de la banda izquierda de Tottenham… o un último gran intento por rescatar una promesa que se quedó a medias en Stamford Bridge?