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Miovski desata la locura en Ibrox con un gol agónico

Bojan Miovski necesitó solo un instante para cambiar una noche gris. Un toque sutil, un globo perfecto en el descuento, y Rangers firmó un 1-0 agónico ante St Mirren que alarga su racha a cuatro victorias seguidas en la Scottish Premiership y enciende Ibrox justo antes de un doble cara a cara con Celtic.

El gol llegó cuando el partido parecía condenado al cero. Minuto 90+1. Saque largo de Ivor Pandur, peinada de Ryan Naderi y carrera de Miovski al espacio. El delantero, que había salido desde el banquillo, se plantó solo ante Zach Hemming Chapman y no dudó: vaselina delicada por encima del portero y estallido de júbilo en la grada. Un detalle de clase para decidir un encuentro áspero, espeso, que Rangers había dominado sin colmillo.

Un partido tenso, un héroe inesperado

El equipo de Derek McInnes llegaba mermado, sin su capitán y referencia ofensiva Lawrence Shankland, baja por lesión. Naderi ocupó su lugar de inicio y se fajó, pero le faltó precisión en los metros finales. Durante una hora, Rangers movió la pelota con agresividad, empujó y generó ocasiones, aunque el gol se resistía.

La primera gran señal llegó pronto. En el 17’, Nicolas Raskin conectó un cabezazo potente a centro desde la derecha de Badredine Bouanani. Parecía gol. Chapman voló y sacó una mano espectacular. Fue el primer aviso de la noche del guardameta de St Mirren.

Cinco minutos después, el portero volvió a sostener a los suyos. Minuto 22: disparo de Mohamed Gassama desde la frontal, duro y raso. Chapman se estira, rechaza y, cuando Bouanani se lanza al rebote para empujarla, aparece otra parada salvadora. Ibrox empezaba a impacientarse; St Mirren, a creer.

Con el paso de los minutos, el dominio local perdió filo. Rangers siguió llevando la iniciativa, pero el partido se espesó. McInnes lo reconoció tras el encuentro: durante 20-25 minutos su equipo se llenó de malas decisiones. Pese a todo, la sensación era de asedio constante a la portería visitante.

El perdón de Taylor, la condena de St Mirren

Y, sin embargo, la ocasión más clara del partido fue de St Mirren. Minuto 66. Balón filtrado, defensa abierta y Fraser Taylor se queda solo ante Pandur. Tiempo para perfilarse, para elegir el palo. Dispara centrado. El portero de Rangers aguanta firme y bloquea sin problemas. Una oportunidad de oro tirada por la borda.

Esa acción pesó como una losa. Craig McLeish lo sabía. Su equipo había interpretado bien el plan: orden atrás, valentía con balón y la fe suficiente para salir a la contra. “Jugamos como monstruos esta noche”, dijo el técnico, orgulloso del esfuerzo de los suyos pese al desenlace. Sintió que merecieron al menos un punto. El fallo de Taylor fue el giro cruel del guion.

St Mirren, que venía de perder 2-1 ante Celtic, rozó el botín completo en Glasgow. Defendió con disciplina, se apoyó en un Chapman sobresaliente y encontró sus momentos para morder. Pero en este nivel, el que perdona, paga.

El carácter de Rangers y la mano de McInnes

Cuando el empate parecía inevitable, el carácter de Rangers apareció. McInnes destacó la perseverancia y la condición física de su plantilla. “Cuando logras un gol tan tarde, ilustra la fuerza, la forma y el carácter del equipo”, subrayó. Cuatro victorias de cuatro en liga, seis triunfos en los últimos siete partidos: la línea es ascendente, aunque el técnico admite que quiere ganar “con más comodidad y calma”.

Miovski encarna bien esa dinámica. No fue titular, no había sido el foco de la noche, pero se mantuvo preparado. McInnes se deshizo en elogios: el delantero entrena con motivación, hace las cosas bien y, cuando llegó el momento de máxima tensión, ofreció la calma y la calidad que pedía el partido.

Con este triunfo, Rangers supera a St Mirren en la clasificación y se instala en la segunda plaza de la Scottish Premiership. Para los visitantes, la derrota supone su segundo tropiezo liguero consecutivo, un golpe que, sin embargo, no cambia el mensaje de McLeish: la temporada no se definirá por lo que pase en Ibrox, y si su equipo mantiene este nivel, los puntos llegarán.

Se viene fuego cruzado con Celtic

El contexto no puede ser más eléctrico. Rangers encadena victorias, se siente fuerte y ahora encara un doble examen de máxima exigencia ante Celtic. Primero, el duelo de cuartos de final de la League Cup. Después, el choque de liga en Parkhead, escenario donde los detalles suelen decidir temporadas.

Miovski ya ha demostrado que puede ser uno de esos detalles. La pregunta es clara: ¿será este gol tardío el prólogo de algo más grande en la batalla por el poder en Glasgow?

Miovski desata la locura en Ibrox con un gol agónico