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Marshall logra remontar y vencer a VCU 3-1 en casa

HUNTINGTON, W.Va. – La noche empezó torcida para el No. 15 del país, pero acabó en remontada con carácter. Marshall derrotó 3-1 a VCU en el Hoops Family Field con tres goles consecutivos y un aviso claro: este equipo aún se está conociendo, pero ya sabe sufrir y responder.

Un error temprano y un golpe frío

Apenas iban siete minutos cuando un fallo en la zaga local dejó todo cuesta arriba. Ty Johnson se plantó solo ante Yurij Obert, levantó la pelota por encima del guardameta y la empujó a la red para el 0-1 visitante. Silencio en la grada. Marshall pagaba caro una desatención temprana.

Chris Grassie lo tenía claro: el equipo está en construcción.

“Tenemos muchos jugadores nuevos. Creo que lleva tiempo encajar y conseguir lo que necesitamos”, explicó el entrenador de Marshall. “La forma en la que pasamos el balón es nuestra comunicación. Hacemos acciones en el campo, nos movemos de cierta manera. Siempre estamos comunicándonos con los compañeros a nuestro alrededor y creo que esa comunicación tiene momentos de pura claridad y momentos de confusión. Tenemos que atravesar este proceso. Hay un muy buen equipo ahí dentro, pero tenemos que pasar por las exigencias para asegurarnos de que encajamos y afinamos nuestra comunicación”.

El gol de VCU fue el recordatorio más crudo de esas palabras.

Un misil desde casi 40 metros

La respuesta, sin embargo, no tardó demasiado. Ocho minutos después del 0-1, el talento individual rompió el guion. Goncalo Machado descargó un pase hacia Thiago Apolinario y el brasileño, sin dudar, armó la pierna desde casi 40 metros. Disparo seco, potente, sorpresivo. Manuel Monteiro quedó descolocado y vio cómo el balón se colaba para el 1-1.

Tercer gol de la temporada para Apolinario. Y un estadio que respiraba de nuevo.

VCU no se descompuso. Los Rams siguieron amenazando en la primera parte, encontrando espacios y obligando a Marshall a recular en varios tramos. En el minuto 31, Obert sostuvo al equipo con una parada clave que mantuvo el empate al descanso. Sin esa mano, el partido habría tomado otro rumbo.

Gol tempranero tras el descanso y control del marcador

El descanso cambió el tono del duelo. Marshall salió con otra energía. Más agresivo, más alto, más decidido a mandar. Y el premio llegó muy pronto.

A los 49:26, un balón rechazado quedó suelto justo fuera del área grande. Joao Roberto leyó la jugada mejor que nadie, atacó la pelota y conectó un disparo que superó a Monteiro para el 2-1. Gol de oportunismo, de estar donde hay que estar. El Hoops Family Field estalló.

Desde ahí, el partido se convirtió en una cuestión de madurez. VCU empujó, pero cada intento encontraba la figura de Obert. El guardameta volvió a aparecer con dos intervenciones determinantes, en los minutos 59 y 85, para conservar la mínima ventaja. Seguridad bajo palos cuando el margen era más frágil que nunca.

Sentencia en el 90 y una lección para el futuro

Con VCU volcado en busca del empate, el último error cambió el marcador y la sensación final. En el minuto 90, un fallo del conjunto visitante dejó a Carl Romberg mano a mano. El atacante no perdonó y firmó el 3-1 que cerró la noche y aseguró el triunfo para MU.

Marshall se marcha de este partido con algo más que tres puntos y un balance de 2-0-2. Se lleva una remontada trabajada, un portero decisivo, un golazo lejano de Apolinario y la confirmación de que, aunque la química todavía está en fase de construcción, la respuesta competitiva ya está ahí.

El siguiente examen no tarda: Utah Valley visita el Hoops Family Field el viernes a las 7:15 p.m. La pregunta ahora es clara: ¿cuánto tardará este grupo en que esa “muy buena versión” de la que habla Grassie aparezca de forma constante sobre el césped?