Manchester United brilla en Noruega con goleada 0-5
El viaje de Manchester United a Trondheim dejó algo más que un simple amistoso de verano. Dejó una declaración. Un 0-5 contundente ante Rosenborg en el Lerkendal Stadion, con un equipo mezclado de titulares, fichajes recientes y canteranos que jugaron como si la temporada ya estuviera en marcha.
Todo apenas unos días después del tropiezo ante Wrexham, ese 1-0 que había enfriado el entusiasmo inicial del verano. La respuesta fue rotunda.
Lacey abre el camino
Con varias figuras mundialistas aún de vacaciones tras el torneo de selecciones, Michael Carrick apostó por un once con mucho por demostrar. Y la energía se notó desde el inicio.
El primer golpe llegó de la mano de Shea Lacey. El joven atacante atacó el espacio, leyó a la perfección el pase filtrado de Joshua Zirkzee y definió con calma, ajustado, para romper el 0-0. Una acción limpia, vertical, que resumió bien lo que buscaba el United: ritmo, valentía y colmillo.
El tanto dio confianza. El equipo inglés empezó a mandar con la pelota y a someter a un Rosenborg que, en plena temporada doméstica, llegaba con más carga de minutos en las piernas, pero menos chispa que el bloque de Carrick.
Zirkzee, detalle de clase y aval de área
Tras el descanso, el dominio se transformó en goleada. Y lo hizo con la jugada más vistosa de la tarde.
Zirkzee, que ya había brillado como asistente, firmó el 0-2 con un gesto de delantero grande. Control en corto dentro del área, calma en el barullo, amague, rivales por el suelo y el portero vencido antes de empujar la pelota a la red. Una acción que mezcló sangre fría y técnica en un espacio mínimo.
Ese gol rompió definitivamente la resistencia de Rosenborg. Desde ahí, el amistoso se convirtió en un escenario perfecto para que los jóvenes del United se soltasen.
La cantera se adueña del marcador
El tramo final fue un escaparate para la academia de Carrington. Jacob Devaney apareció en el área pequeña para empujar el 0-3 desde corta distancia, leyendo el rechace y atacando el espacio donde duelen los delanteros.
Harry Amass, que entró desde el banquillo, coronó una actuación muy seria con el 0-4. Su tanto puso la firma a un partido en el que mostró personalidad, atrevimiento y una madurez impropia de su edad.
Ethan Williams cerró la cuenta con el quinto, completando una tarde que difícilmente olvidarán los chicos que vistieron de rojo en Trondheim. Cinco goles, cuatro de ellos en la segunda parte, y la sensación de que el futuro no es solo un eslogan en Old Trafford.
Santos convence, Carrick sonríe
Entre tanto nombre joven, un fichaje volvió a dejar buenas sensaciones: Andrey Santos. El centrocampista brasileño se mostró fino en el primer tiempo, preciso en la circulación y con criterio para acelerar o pausar el juego. Sin estridencias, pero con una autoridad que se agradece en un equipo todavía en construcción.
Carrick, eso sí, tendrá apuntado en mayúsculas el comportamiento de sus canteranos. Dominaron a un rival que está a pleno ritmo competitivo, se adaptaron al contexto y no se encogieron ante un estadio exigente. Para una pretemporada en la que faltan muchas estrellas, es justo lo que el técnico necesitaba.
Próxima parada: Atlético de Madrid
El examen sube de nivel de inmediato. El siguiente compromiso del United será ante Atlético de Madrid, el sábado 1 de agosto, en el Strawberry Arena de Solna, Suecia, con inicio previsto a las 9 a.m. ET.
Rosenborg fue una prueba superada con nota. Atlético será otra historia. La cuestión ahora es clara: ¿cuántos de estos jóvenes se ganarán un lugar real en los planes de Carrick cuando la pelota deje de ser de verano y empiece a contar de verdad?
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