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Laporta asegura a Raphinha mientras el Barça ficha a Adeyemi

El verano en el Barça no se entiende sin ruido. Fichajes, rumores, ofertas millonarias desde Arabia y un presidente que, esta vez, quiso dejar un mensaje nítido: Raphinha no se toca.

Mientras el club ultima otro golpe en el mercado ofensivo, Joan Laporta aprovechó su comparecencia en Dallas para marcar territorio. Barcelona ya ha asegurado a Anthony Gordon y está a un paso de cerrar la llegada de Karim Adeyemi desde Borussia Dortmund, en una operación tasada en 22 millones de euros fijos más hasta 7 millones en variables ligados a partidos y títulos. Un movimiento potente en un frente de ataque que empieza a rebosar talento… y competencia.

“Muy ilusionados con Adeyemi”

Laporta no escondió su entusiasmo por el internacional alemán. Habló de él con la satisfacción de quien siente que ha cazado a tiempo a un futbolista que llevaba tiempo en la agenda.

“Estamos muy ilusionados con Adeyemi. Nos gusta desde hace tiempo. Es peligroso y rápido, y Deco ha llevado muy bien el fichaje. La noticia ha salido cuando tenía que salir”, explicó el presidente, subrayando el papel del director deportivo en una operación estratégica para el nuevo proyecto.

Adeyemi llega para sumar vértigo y profundidad a una delantera que ya había recibido el impacto de Gordon. Dos perfiles agresivos, de uno contra uno, que encajan en la idea de un Barça más vertical bajo el mando de Hansi Flick.

Arabia aprieta, Laporta responde

Con tanta pólvora nueva, el runrún era inevitable: ¿qué pasa con Raphinha? Al-Hilal, atento, prepara según diversas informaciones una oferta superior a los 90 millones de euros para intentar sacarlo de Catalunya. En otro contexto económico, el club quizá se vería tentado. Hoy, al menos de puertas hacia fuera, el discurso es otro.

Laporta fue tajante. Sin matices. “Raphinha se va a quedar. No tenemos absolutamente ningún interés en que se vaya del Barça. Es un pilar. Con Gordon y Adeyemi veo que estamos reforzando el ataque, pero eso no significa que vayamos a prescindir de Raphinha, que es clave para nosotros”, remarcó.

El mensaje va en dos direcciones. Hacia el vestuario, para que nadie interprete los fichajes como una invitación a hacer las maletas. Y hacia el mercado, para encarecer cualquier tentación externa y recordar que, pese a las estrecheces financieras, el club no está en liquidación.

La espina de la temporada pasada

En el relato de Laporta hay también un punto de lamento. El presidente recordó que el ex del Leeds United venía de rendir a nivel de élite mundial el curso anterior, pero que las lesiones lo frenaron justo cuando el equipo se jugaba todo.

“La pena de la temporada pasada es que no pudo estar a pleno rendimiento en el tramo final de Liga, Champions y Copa. Los resultados habrían sido diferentes”, deslizó.

Esa frase pesa. Porque en el entorno azulgrana se instaló la sensación de oportunidad perdida, de un Barça que llegó corto de piernas y recursos en el momento decisivo. De ahí, en parte, la urgencia por rodear a Flick de más variantes ofensivas, por no depender de un solo foco creativo cuando el calendario aprieta.

Competencia feroz para Flick

Con Adeyemi y Gordon en la rampa de llegada, el dibujo del ataque se convierte en un auténtico rompecabezas de lujo. Hansi Flick tendrá a su disposición una batería de opciones que pocos entrenadores en Europa pueden presumir de tener.

  • Lamine Yamal, ya instalado como estrella precoz.
  • Dani Olmo, capaz de moverse entre líneas y caer a banda.
  • Fermin Lopez, que aporta llegada desde segunda línea.
  • Ferran Torres, siempre dispuesto a reinventarse.
  • Rony Bardghji, una apuesta de futuro que pide minutos.
  • Y, en medio de todo ese tráfico ofensivo, un Raphinha al que el club sigue señalando como “clave”.

La lucha por un puesto en el once será salvaje. Habrá egos que gestionar, minutos que repartir y decisiones impopulares que tomar. Pero es justo el tipo de problema que un técnico de élite quiere tener.

El Barça persigue su tercer título consecutivo de LaLiga y sueña con reconquistar la Champions en la temporada 2026-27. Con tanta dinamita en los costados, la pregunta ya no es si tiene talento suficiente arriba. La cuestión, ahora, es quién se atreverá a sentarse en el banquillo cuando llegue la hora grande.

Laporta asegura a Raphinha mientras el Barça ficha a Adeyemi