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Intercambio impactante entre Everton y Crystal Palace

Everton y Crystal Palace han cerrado uno de los intercambios más llamativos del verano en la Premier League: Dwight McNeil se marcha a Selhurst Park y Brennan Johnson aterriza en Goodison Park. Dos extremos en plena madurez, dos carreras que se cruzan en un momento decisivo para ambos clubes.

Un intercambio con historia detrás

El movimiento tiene algo de ajuste de cuentas con el pasado reciente. McNeil, de 26 años, ya había tenido un pie en Crystal Palace en febrero. Entonces, los Eagles habían pactado una cesión con opción de compra obligatoria que debía transformarse en un traspaso de 20 millones de libras este verano. El acuerdo se vino abajo a última hora, pese a que el jugador había pasado el reconocimiento médico. El papeleo no llegó a tiempo.

Aquello no solo frustró al futbolista. Su pareja, Megan Sharpley, acusó públicamente al club londinense de jugar con la salud mental de McNeil en una publicación en redes sociales. El episodio dejó un poso incómodo alrededor de la operación.

Meses después, el mismo McNeil firma por Palace hasta 2030. Mismo destino, contexto muy distinto. Esta vez, con contrato largo, rol claro y un equipo que viene de levantar títulos.

McNeil, a un Palace que ya sabe ganar

El ex de Burnley llegó a Everton en julio de 2022 por 20 millones de libras. En Goodison Park dejó números sólidos: 15 goles y 19 asistencias en 128 partidos entre todas las competiciones. Regular, fiable, con trabajo sin balón y golpeo de zurda que marca diferencias cuando encuentra zonas interiores.

Ahora aterriza en un Crystal Palace que ya no es solo un club de media tabla. En las dos últimas temporadas, los Eagles han conquistado la FA Cup, la Community Shield y la Europa Conference League. Ese palmarés reciente pesa. Y seduce.

“El vestuario ha tenido un gran éxito en las dos últimas temporadas. Es algo de lo que quiero formar parte, así que tengo muchas ganas de empezar”, explicó McNeil al anunciarse su fichaje.

El presidente Steve Parish no escondió su satisfacción: ve en él a “un jugador con capacidad demostrada en la Premier League”. No es una apuesta, es una certeza para un equipo que se ha acostumbrado a competir por títulos y no quiere soltar ese escalón.

Brennan Johnson, un nuevo comienzo en Goodison

En el otro lado del intercambio, Everton se refuerza con velocidad, verticalidad y hambre. Brennan Johnson, 25 años, internacional con Gales en 45 ocasiones, firma por cuatro temporadas con los Toffees.

Su trayectoria reciente ha sido un carrusel. En 2023, Tottenham Hotspur pagó más de 45 millones de libras a Nottingham Forest por él. Un año después, ya había dejado su sello con un gol decisivo: el tanto de la victoria en la final de la Europa League el pasado mayo. Un escenario grande, un momento grande, y Johnson respondió.

En enero de este año, Crystal Palace desembolsó 35 millones de libras para llevárselo a Selhurst Park. Participó en 26 partidos en todas las competiciones, pero no vio puerta. Un dato que pesa en la narrativa, aunque su impacto no se mida solo en goles. Aun así, el registro deja claro que el extremo necesitaba un nuevo contexto.

Ese contexto será Everton. Y Johnson no tardó en dejar claro que la idea le seducía: en la televisión del club aseguró que “en cuanto” supo del interés de los Toffees quiso formar parte del proyecto. Habló del entrenador, del grupo y de la dirección del equipo como razones clave.

“Se ve que es un club que quiere ir en la dirección correcta, y yo soy un jugador que quiere ir en esa dirección también, así que parece un encaje muy bueno”, subrayó. Palabras que encajan con el discurso de un Everton que intenta reconstruirse tras años de turbulencias.

Everton mira a Europa, Palace ya vive ahí

Everton cerró la última Premier League en la 13ª posición, lastrado por una mala racha en el tramo final de la temporada. El club, históricamente acostumbrado a mirar hacia arriba, se ha visto demasiado cerca del abismo en las últimas campañas.

Johnson no esconde la ambición. Confía en que el equipo haga “todo para volver a competiciones europeas” y añade que “Everton tiene la ambición de ganar trofeos, y creo que podemos conseguirlo”. Es una declaración de intenciones en un club que necesita precisamente eso: energía nueva y fe en el proyecto.

Crystal Palace, en cambio, ya ha probado el sabor de las noches grandes. FA Cup, Community Shield y Europa Conference League en apenas dos temporadas han cambiado la percepción externa del club y, sobre todo, la interna. McNeil llega a un vestuario que ya sabe lo que es levantar copas, que ha roto el techo de cristal de la medianía.

Para el zurdo inglés, el reto es claro: aportar producción ofensiva y oficio en un equipo que ha aprendido a competir en eliminatorias y finales. Para Johnson, el desafío pasa por recuperar el olfato y convertirse en pieza clave de un ataque que necesita chispa y determinación.

Cita marcada en rojo: 22 de agosto

El calendario ha querido añadir un punto de dramatismo inmediato al intercambio. Everton y Crystal Palace se verán las caras en el Hill Dickinson Stadium el 22 de agosto, en la jornada inaugural de la Premier League.

McNeil, con la camiseta de los Eagles. Johnson, con la de los Toffees. Dos bandas, dos historias cruzadas, un mismo escenario para empezar a justificar un trueque que puede marcar la temporada de ambos clubes.

Ese día, más allá del resultado, quedará una primera pista: quién ha encontrado antes su sitio en su nueva casa.