Inglaterra afina su juego en Florida antes del Mundial
Thomas Tuchel cierra la persiana en Florida y ya mira a Kansas City. El seleccionador de Inglaterra no esconde la impaciencia por arrancar el verdadero torneo, después de rematar este jueves el campamento de preparación con un amistoso a puerta cerrada.
La subcampeona de la Eurocopa llega al Mundial entre las grandes candidatas y eligió West Palm Beach como primera parada para domar lo que de verdad marca un verano en Norteamérica: calor abrasador y humedad pegajosa. No era una gira de escaparate, sino un laboratorio físico y táctico.
Inglaterra sube una marcha bajo el sol de Florida
Dos partidos, dos victorias, y una sensación clara: el equipo empieza a carburar. El 1-0 ante Nueva Zelanda en la caldera de Tampa fue un primer examen de resistencia. El 3-0 frente a Costa Rica en Orlando, con retraso por el tiempo y un dominio aplastante, dejó algo más: una declaración de intenciones.
Tuchel lo explicó sin rodeos tras la goleada: eso era exactamente lo que había pedido. Más intensidad. Más compromiso. Más cohesión. Y la respuesta del vestuario estuvo a la altura.
El técnico destacó el impacto inmediato de los jugadores procedentes del Arsenal al integrarse en el grupo y la huella de las sesiones de entrenamiento en condiciones extremas. El equipo, dijo, se está adaptando al calor, al clima, y las piezas empiezan a encajar. No habló de resultado como objetivo, sino de nivel de juego. El marcador, insistió, llega solo cuando el rendimiento es alto. Y en Orlando lo fue.
Con la etapa de Florida prácticamente cerrada, Inglaterra ya tiene el siguiente punto en el mapa: Kansas City. Allí aterrizará el sábado, con la idea de convertir la ciudad en su base hasta mediados de julio. Allí también se cocinará el debut mundialista, el próximo miércoles, frente a Croacia en el estreno del Grupo L. El campamento deja buenas sensaciones; el verdadero juicio empieza ahora.
Golpe duro para Marruecos antes de medirse a Brasil
Mientras Inglaterra afina, Marruecos cuenta bajas. Dos titulares fuera a pocos días del inicio del Mundial: Nayef Aguerd y Abde Ezzalzouli se caen de la lista y obligan a reajustar los planes de Mohamed Ouahabi.
La federación marroquí y el máximo organismo del fútbol mundial confirmaron la entrada del defensa Marwane Saadane, que milita en Arabia Saudí, y del atacante Amine Sbai como reemplazos. Ambos ya estaban en Estados Unidos como reservas y entrenaban con el grupo, un detalle que ahora se revela clave.
El caso de Aguerd es la crónica de una carrera contra el reloj que se quedó sin tiempo. A sus 30 años, no juega desde comienzos de marzo por una lesión en la ingle que requirió cirugía. Cuando parecía que avanzaba, en abril se detectó una fractura en el pubis que frenó en seco la recuperación. Ouahabi mantuvo la esperanza hasta el último momento, pero este jueves asumió que el central no llegaría al torneo que se disputará en Canadá, México y Estados Unidos.
La historia de Ezzalzouli es mucho más cruel. Un lance aislado, casi absurdo, en el amistoso del fin de semana ante Noruega en Harrison, New Jersey. Marruecos defendía un córner cuando su compañero Chadi Riad cayó mal sobre su rodilla derecha. El extremo intentó seguir, pero tuvo que abandonar el campo poco después. De la nada, una rodilla comprometida y un Mundial que se esfuma.
Los dos formaban parte del núcleo duro que llevó a Marruecos a las semifinales del último Mundial en Qatar y a la final de la Copa de África disputada en casa en enero. Aguerd ya había sufrido entonces: se lesionó en el duelo de octavos de final ante España y se perdió los tres partidos posteriores de aquel torneo. Ahora, otro gran escenario se le escapa.
Saadane, de 34 años, debutó con la selección en 2015, aunque su presencia ha sido intermitente. En el reciente 1-1 frente a Noruega ya tuvo minutos en la segunda parte, una señal de que el cuerpo técnico quería tenerle en ritmo competitivo. Sbai, de 25 años, se mueve sobre todo por la banda izquierda y sumó su primera internacionalidad este mismo mes en un amistoso de preparación para el Mundial ante Burundi. En Noruega se quedó en el banquillo, pero ya estaba integrado en la dinámica del grupo.
Ahora, los dos pasan de ser simple cobertura a piezas reales de un plan que se medirá al máximo nivel desde el primer día. Marruecos abre su andadura en el Grupo C nada menos que contra Brasil, en el New York/New Jersey Stadium, este sábado. Sin Aguerd ni Ezzalzouli, pero con la memoria fresca de lo que ya fue capaz de hacer en Qatar, la pregunta es inevitable: ¿aguantará el bloque marroquí otro asalto a la élite mundial con dos de sus pilares fuera de combate?
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