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Haaland brilla con doblete y City vence a Porto

El resultado dice 0-2 para Manchester City en el Estadio do Dragão. El marcador sonríe a Enzo Maresca. El juego, bastante menos.

Erling Haaland firmó un doblete para tumbar a FC Porto y estrenar con victoria la fase de grupos, en una noche en la que el campeón portugués apenas disparó entre los tres palos… pero dejó la sensación de que a este City aún le falta un punto de autoridad.

Costa contra todos

El arranque fue un asedio celeste. City salió dominante, con balón, campo y ocasiones. Muy pronto, Antoine Semenyo probó a Diogo Costa con un disparo curvado que el guardameta atrapó con seguridad. Fue un aviso de lo que venía: una primera parte convertida en duelo directo entre Haaland y el portero de Porto.

En el minuto 21, Semenyo filtró para Phil Foden, que levantó la cabeza y puso un centro perfecto al corazón del área. Apareció Haaland, se elevó, remató… y Costa sacó una mano soberbia. Primera gran ocasión, primer grito ahogado.

El noruego no afinaba la mira. A los 27 minutos, otro centro desde la izquierda, esta vez de Semenyo, y otro cabezazo desperdiciado, esta vez por encima del larguero. City mandaba, pero perdonaba.

Foden, eléctrico entre líneas, se inventó una conducción en zigzag por el área en el 29’ y obligó de nuevo a Costa a intervenir. El portero se agrandaba. Y se desató definitivamente en la acción del 31’: disparo raso de Haaland dentro del área, parada abajo; rechace para Rayan Cherki, nuevo intento y otra mano salvadora. El Estadio do Dragão rugió el doble, por la doble parada y por la resistencia de su equipo.

El partido se calentó a balón dividido. Marc Guehi golpeó con el brazo a Gabri Veiga en un salto y el jugador de Porto terminó con sangre en el rostro. El estadio pidió tarjeta roja, pero el colegiado no mostró ni amarilla. La acción pareció más torpe que violenta, y City respiró.

El ajuste de cuentas de Haaland

Tras una primera parte dominada pero mal rematada, City salió del vestuario con la misma idea… y esta vez con precisión. Solo necesitó dos minutos.

Centro tenso de Enzo Fernández desde la izquierda, Haaland se impuso físicamente a Jakub Kiwior, se abrió hueco y conectó un cabezazo seco que besó el poste antes de entrar. 0-1. El noruego se cobraba de inmediato todas las ocasiones falladas.

Porto respondió con rabia, pero sin puntería. Poco después del gol, una acción polémica: Gianluigi Donnarumma salió con todo y arrolló en el área al extremo Pepe. El estadio reclamó penalti, pero la jugada quedó anulada por fuera de juego previo del atacante. Respiro para City.

El tanto no mató el partido. Lo agitó. Porto adelantó líneas, apretó y, por primera vez, se asomó con algo de peligro. En el 57’, Alan Varela recogió un balón al borde del área y lo ajustó al segundo palo. El disparo se fue rozando el poste. Era el primer tiro del campeón luso en todo el encuentro y una seria advertencia.

City, mientras tanto, empezaba a enredarse en sus propios errores. Pérdidas, pases blandos, dudas en la salida. En el 66’, Donnarumma casi se mete en un lío monumental: se durmió con el balón en los pies y William Gomes estuvo a punto de robarle la cartera en el área pequeña. El balón terminó en saque de puerta, pero el susto fue mayúsculo.

Un cierre a trompicones… hasta que apareció otra vez Haaland

El tramo final se volvió más nervioso que brillante para los de Maresca. El técnico había pedido control, pero su equipo se fue desordenando. Aun así, las mejores ocasiones siguieron siendo celestes.

Rayan Ait-Nouri, que había entrado desde el banquillo, tuvo en sus botas el 0-2 en el minuto 85. Se encontró con espacio dentro del área, apuntó al palo largo y cruzó demasiado. Otra ocasión desperdiciada, otro gesto de frustración.

La sentencia, sin embargo, no tardó mucho más. Ya en el tiempo añadido, Ait-Nouri ganó línea de fondo por la izquierda, levantó la cabeza y puso un pase atrás medido. Haaland llegó desde segunda línea y definió con calma, raso, al fondo de la red. 0-2. Partido cerrado.

El doblete del noruego maquilló una noche extraña: goleador decisivo, pero también protagonista de varias ocasiones malgastadas y de un City que no supo matar el choque cuando lo tenía sometido.

Maresca gana, pero el aviso está ahí

Enzo Maresca, que el curso pasado no logró ganar ninguno de sus tres partidos a domicilio en Champions League con Chelsea, arranca esta campaña con un triunfo importante y con un dato de peso: su Manchester City se convierte en el primer equipo que derrota a Porto en el Estadio do Dragão en lo que va de año natural.

El técnico italiano subrayó que su equipo generó suficientes ocasiones y concedió poco. Tiene razón en parte. Porto casi no probó a Donnarumma, pero el tramo de relajación tras el 0-1 dejó una sensación peligrosa: este City se permite lagunas que un rival de mayor colmillo no perdonaría.

La temporada ya ha ofrecido señales. Goleada encajada en la Community Shield ante Arsenal, remontada apurada frente a Bournemouth, exhibición contra Crystal Palace, victoria corta y sufrida ante Coventry. En O Dragão, otro capítulo similar: dominio largo, desconexión repentina, final con susto antes del alivio.

Ahora llega un examen de otro nivel. El domingo espera Manchester United en Old Trafford, con un estadio volcado y un rival deseoso de explotar cualquier pérdida, cualquier duda, cualquier pase blando.

City gana. City suma. Pero si sigue jugando con fuego, en algún momento se quemará. Y el próximo fuego se llama derby de Mánchester.